sábado, 1 de diciembre de 2012

SIR HENRY NEVILLE of BILLINGBERE





NEVILLE-of-BILLINGBERE_Sir Henry Neville II, Kt. (Billingbere House, Waltham St. Lawrence, Berkshire, 1564 / Billingbere House, Waltham St. Lawrence, Berkshire, 10-07-1615).

Diplomático y cortesano inglés de renombre e importancia en su época, Sir Henry Neville se convirtió, en el año 2005, en la posible clave del asunto "William Shakespeare" y barajado como auténtico autor de las obras teatrales del célebre dramaturgo de Stratford-upon-Avon.

Vida social y política

Sir Henry Neville fue el hijo primogénito de Sir Henry Neville de Billingbere (Berkshire) y de Elizabeth Gresham, y por línea paterna el tataranieto de Lord Ralph Neville, 1er Conde de Westmoreland, y de Lady Joan Beaufort -hija de John of Gaunt, 1er duque de Lancaster y de Katherine Swynford, hijo del rey Eduardo III de Inglaterra y de Felipa de Henao-.

Pasó su infancia en la mansión paterna de Billingbere House (o Billingbeare), en el condado de Berkshire, siendo más tarde formado académicamente en el Merton College de la Universidad de Oxford, y de allí pasó automáticamente a figurar en el Parlamento de Londres como representante de New Windsor 1584-1585 y en 1593, Sussex 1588-1589, de Liskeard en 1597-1598, Kent en 1601, de Lewes 1603-1604 y de Berkshire 1604-1611 y en 1614 sucesivamente en la Cámara de los Comunes.

Presentado y apadrinado en la corte por el influyente Sir William Cecil, Lord Burghley, en 1593 sucedió a su padre al frente de sus posesiones e incluso pareció que iba a dedicarse al negocio de la fundición en Sussex, pero en 1597 vendió la residencia señorial de Mayfield, que su padre poseía allí.

Hombre de grandes aptitudes y carácter, Neville fue prontamente destinado a prestar importantes servicios a la Corona. En 1597, fue armado caballero por la reina Elizabeth I. Su primer nombramiento se produjo en 1599, en calidad de embajador en la corte Francesa, siendo por ello armado caballero por la reina Elizabeth I. Llegado a Calais, protagonizó una disputa con el embajador español por una cuestión de protocolo. Una vez en París, negoció el Tratado de Boulogne, pero hizo llegar sus quejas a Londres del mal trato recibido por parte de los franceses. Aquejado de un pasajero ataque de sordera, fue llamado nuevamente a consulta a Londres, donde se quejó de los gastos ocasionados en la corte francesa: 4.000 Libras. Una vez en Inglaterra, se vió envuelto en la conspiración del Conde de Essex; sin embargo, lejos de estar en la intimidad de Essex y de pertenecer a su círculo de amistades, tuvo conocimiento de sus planes al ser el confidente del Conde de Southampton. Obviamente, cuando la rebelión de Essex fracasó, Neville dio con sus huesos en la Torre de Londres y tuvo que defenderse ante el Consejo de la Corona el 8 de Julio, lo que implicó su dimisión y una multa de 5.000 Libras por no haber denunciado el complot. En el último año de reinado de Elizabeth I, desembolsó 1.000 Libras a cuenta de su multa.

Neville versus Jacobo I




Gracias a la ascensión al trono del rey Jacobo I, fue liberado y perdonado el 10 de abril de 1603.

Bajo el reinado de Jacobo I, Neville desempeñó un preponderante papel en el escenario político siendo simpatizante del partido popular (Cámara de los Comunes), lo que le valió ser tachado de puritano por la corte. De hecho, sus consejos no siempre fueron del gusto del rey. En la primera sesión parlamentaria de 1610, aconsejó al rey dar vía libre a las demandas de la Cámara de los Comunes. En 1612, él mismo dió carácter de urgencia a que se convocase el Parlamento, frente al creciente autoritarismo del soberano. A la muerte de Lord Salisbury, y después de un año, Neville fue barajado como candidato a la Secretaría de Estado. Su nombramiento, extremadamente popular y respaldado por la Cámara de los Comunes, finalmente no tuvo lugar ante el hecho de que no era del agrado del rey por motivos personales y políticos. Pese al respaldo popular y a la intervención de Lord Southampton, sus esperanzas se vieron definitivamente truncadas en octubre de 1613. En su lugar, el rey nombró a Winwood en 1614, provocando la ira de Sir Henry Neville y su rechazo a reemplazar a Lord Rochester al frente de la Tesorería de la Cámara, nominación que le fue ofrecida a modo de compensación. En cierto modo, su papel antagónico, siempre opuesto a la autoridad de la Corona, arruinaron sus perspectivas de ascender en la administración del Estado.

En su tarea parlamentaria, Neville brilló particularmente como consejero escuchado de la Cámara de los Comunes. Interesado en los asuntos comerciales, diseñó el esquema de la nueva expansión y tráfico comercial con la India. Fallecería el 10 de julio de 1615.

Descendencia

Casado con Anne Killigrew, hija de Sir Henry Killigrew, tuvo 5 hijos y 6 hijas:

-Sir Henry Neville III (1586-1629); casado con Elizabeth Smythe = con descendencia.

-Frances Neville (1592-1659); casada con Sir Richard Worsley y luego con Jerome Brett = con descendencia.

-Catherine Neville (1589-1650); casada con Sir Richard Brooke = con descendencia.

-Anne Neville.

-Elizabeth Neville (1588-1657); casada con Sir William Glover, luego con Sir Henry Berkeley = con descendencia.

-Dorothy Neville (1605-1673); casada con Richard Catlyn.

-William Neville (1596-1640); casado con Catherine Billingley.

-Richard Neville (1608-1644); casado con ? = con descendencia.

-Edward Neville (1602-1632); casado con Alice Pryor = con descendencia.

-Charles Neville (1607-1626); soltero?

-Mary Neville (1590-1642); casada con Sir Edward Lewknor = con descendencia.


viernes, 30 de noviembre de 2012

EL IVº CONDE DE SADE



SADE_IVº Conde de / 4eme Comte de_Jean-Baptiste François Joseph de Sade, Conde de Sade, Señor de Saumane y de Lacoste, co-Señor de Mazan (Castillo de Lacoste, 1701 / Castillo de Montreuil, 24-01-1767). Fue un militar y diplomático al servicio del Papa y del rey Luis XV de Francia, hijo del Conde Gaspard François de Sade (1676-1739), embajador de Aviñón ante la corte Vaticana, y de Louise Aldonse d'Astoaud.

Perteneciente a una de las más ilustres casas de Provenza, que remonta al siglo XIII, y jefe de la rama de Sade-Mazan fue, después de su padre, gobernador hereditario de la villa y castillo de Vaison, y comandante de la Caballería-Ligera del Comtat-Venaissin, por cuenta del Papa. Participó en las guerras de sucesión de Polonia y de Austria.

A sus 25 años, ya ha perdido la cuenta de sus amantes escogidas entre las más ilustres familias de la corte de Versailles: las duquesas de La Trémoïlle, de Clermont, la condesa de Charolais,... hasta la joven duquesa de Borbón. Para estar más cerca de esta última, no duda en casarse con una de sus damas de honor, Marie-Éléonore de Maillé que, aunque sin fortuna pese a ser de ilustre linaje, presenta la ventaja de estar emparentada con los Príncipes de Condé (1733).

Alternando su carrera de armas con misiones diplomáticas puntuales, es designado embajador en la corte de Rusia por el Cardenal de Fleury; sin embargo, la repentina muerte del zar Pedro II y el hecho de que la nueva zarina Ana Ivanovna entre en negociaciones con Viena, hacen que su embajada sea suspendida. Finalmente, le destinan a Colonia como embajador plenipotenciario. Aprovechando la ocasión, el Conde de Sade aceptará un nuevo destino a la corte de Londres para llevar a cabo negociaciones secretas. Después de su estancia en Londres, le serán encomendadas otras misiones pero de menor importancia. Su imprudencia, a la hora de criticar a la favorita real del momento, le atrae la antipatía de Luis XV.

Por la misma época, renuncia a los cargos que le ligaban al Papa para comprar, en 1738, la de teniente-general de las provincias de Bresse, Bugey, Gex y Valromey, y adquiere el señorío de Glatigny, cerca de Versailles.

En sus últimos años, se retira del escenario cortesano y político para frecuentar la Abadía de Saint-Victor, y dedicar su tiempo a escribir. A su muerte, dejaría varios manuscritos sobre sus pensamientos morales y religiosos, un compendio de anécdotas sobre la corte francesa y una abundante correspondencia sobre las campañas militares en las que participó.

Su esposa, Marie-Éléonore de Maillé (1712-1777) le dio 3 hijos:

-Caroline Laure de Sade (1737-1739)

-Donatien Alphonse François, Conde de Sade (1740-1814)

-Marie-Françoise de Sade (1746-1746)

Fue el padre del Divino Marqués de Sade.

 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL IIIer DUQUE DE OSUNA




OSUNA_IIIer Duque de_Pedro Téllez-Girón y Velasco Guzmán y Tovar, IIIer Duque de Osuna, G.E., IIIº Marqués de Peñafiel, VIIº Conde de Ureña, Caballero de la Orden del Toisón de Oro, etc. (Osuna, 17-12-1574 / Barajas, 24-09-1624).

Noble, político, militar y cortesano español más conocido bajo el apelativo de El Gran Duque de Osuna, que fue virrey y capitán-general de Sicilia y de Nápoles sucesivamente bajo los reinados de Felipe III y Felipe IV de España.

Hijo de Juan Téllez-Girón de Guzmán, IIº Duque de Osuna, y de Ana María de Velasco y Tovar, hija del IVº Duque de Frías, Condestable de Castilla.

De niño, se trasladó junto con sus padres y abuelo, el Ier Duque de Osuna (Pedro Téllez-Girón y de La Cueva), a Nápoles cuando éste fue nombrado virrey de aquel reino italiano en 1582. Huérfano de madre, estuvo al cuidado de su abuelastra Isabel de La Cueva y Castilla (hermana del VIº Duque de Alburquerque), y su formación académica le fue proporcionada por Andrea Savone, literato y humanista que le enseñó el latín, historia, geografía, compaginando sus estudios con la formación de caballero: esgrima, equitación,...

De vuelta a España, su abuelo lo envió a la Universidad de Salamanca para completar su educación y estudiar retórica, filosofía y derecho.

El 7 de febrero de 1594, casaba en Sevilla con Catalina Enríquez de Ribera, hija del opulento IIº Duque de Alcalá de los Gazules y nieta, por su madre, de Hernán Cortés.

Convertido ya en Marqués de Peñafiel tras la muerte de su abuelo en 1590 -título de los herederos de la Casa de Osuna-, hizo un viaje instructivo por Portugal antes de verse nombrado para formar parte de la embajada española a París, concluyéndose allí la Paz de Vervins.

El 13 de septiembre de 1590, fallecía en la Villa y Corte de Madrid su abuelo. Una década después, en 1600, fallecía a su vez su padre, convirtiéndole en el IIIer Duque de Osuna y Grande de España, y en la segunda fortuna española después de los Duques de Medina Sidonia.

Sus inicios en la corte se distinguieron por su pronunciado libertinaje sexual, sus escándalos, riñas y encontronazos con la Justicia, por lo que el rey Felipe III lo desterró a Sevilla. Dada la persistencia de su actitud inmoral en la capital andaluza, sería nuevamente obligado a retirarse en su villa de Osuna y, finalmente, apresado en Arévalo. Gracias a la ayuda de su tío el Duque de Frías, escapó de su prisión y marchó a combatir en los Países-Bajos como simple soldado. Agasajado en París y luego en Bruselas por el Archiduque Alberto y la Infanta Isabel-Clara-Eugenia, encontró su hueco en la compañía del capitán Diego Rodríguez, con una paga de 4 escudos mensuales. Tiempo después, le dieron el mando de dos compañías de caballería.

Su estancia en los Países-Bajos españoles duró 6 años, en los que demostró sobrada valía y arrojo en las batallas.

En 1604, se encontraba en Londres, junto con su tío el Duque de Frías, en las celebraciones del tratado de paz entre Jacobo I de Inglaterra y Felipe III de España.

En 1606, pierde el dedo pulgar de la mano derecha durante el asalto a la Plaza de Grol, que le es arrancado de un balazo de mosquete. Aunque prontamente recuperado, tuvo que hacer un aprendizaje intenso para adquirir soltura como zurdo: escribir, sostener y manejar la espada, la pistola y el tenedor con tanta soltura como cuando lo hacía siendo diestro.

Pese a sus eminentes y loables servicios, Osuna chocó frontalmente con el Archiduque Alberto de Austria cuando éste inició las conversaciones de paz con el Príncipe Mauricio de Orange, estatúder de Holanda. Radicalmente contrario a las negociaciones con los holandeses, Osuna fue conminado a dejar Bruselas y regresar a Madrid. Fue, sin embargo, recompensado con el collar de la Orden del Toisón de Oro.

De vuelta a Madrid, el Duque de Osuna fue recibido en audiencia privada por el rey Felipe III para, luego, dar cuenta de sus hechos en Flandes ante el Consejo en pleno, a lo largo de 2 horas. De allí salió nombrado gentilhombre de cámara, miembro del Consejo de Portugal y consejero privado de Su Majestad en los asuntos de Flandes y negociaciones con las Provincias Unidas.

Por otro lado, consiguió para su hijo y presunto heredero, Juan Téllez-Girón, Marqués de Peñafiel, la mano de Isabel de Sandoval, hija del Duque de Uceda y nieta del Duque de Lerma, validos del rey, lo que supuso la apertura, para él, de todas las puertas a los puestos más altos del Estado.

En febrero de 1610, Osuna era nombrado por el Consejo y por el rey, nuevo virrey del reino insular de Sicilia (confirmación del 18-09-1610). Llegado a la isla el 9 de marzo de 1611, se encontró con una situación desastrosa: el erario público se había declarado en bancarrota; se falsificaba y adulteraba la moneda; la inflación era galopante; los ladrones asaltaban comercios en pleno día, era imposible viajar sin una fuerte escolta armada hasta los dientes; el sistema judicial arbitrario, completamente corrompido y en manos de los nobles locales, y las cárceles sobrepobladas... Y, para colmo, la escuadra siciliana estaba desarmada, desorganizada y conformada por hombres de la peor calaña.

Como nuevo virrey, Osuna obró milagros para reconducir la paupérrima situación siciliana: restituyó el crédito de la hacienda, restableció la moneda, ajustó los impuestos, equilibró los presupuestos y consiguió aumentar la recaudación. Los caminos y las calles fueron limpiadas de salteadores y ladrones. Restauró la autoridad y libertad de los jueces y magistrados, se abrieron las cárceles y cesaron los arrestos arbitrarios.

Con mucha astucia, tesón y disciplina, consiguió reformar y consolidar la armada siciliana hasta llevarla al primer rango en eficacia y poder disuasorio ante la amenaza naval de turcos y berberiscos. Por otro lado, logró autorización real para conceder patentes de corso a capitanes de buques de su propiedad, dando una quinta parte de los botines obtenidos al rey Felipe III, otra quinta a la Real Hacienda y otro tanto a sus hombres convertidos en corsarios. El grueso de la rapiña llenaba sus arcas, facilitándole los medios para construir más buques y financiar los de la Corona Española.

Impresionado por la gran labor del duque-virrey, Felipe III le concedió el virreinato de Nápoles en junio de 1616, para que obrara los mismos milagros en un reino también afectado por muchos desórdenes. Renovó el éxito por segunda vez y, encima, se hizo con el dominio del Mar Adriático.

Sin embargo, sus contínuas acciones corsarias, sus choques con la Serenísima República Veneciana, celosa del poderío naval recién adquirido por el virrey, y su actitud desafiante ante las órdenes del Consejo Real (que consideraba perjudiciales para la Monarquía Hispánica) empezaron a malmeter sus excelentes relaciones con la corte de Madrid.

La famosa "Conjura de Venecia", urdida por la Serenísima, arruinó la reputación del Duque de Osuna, y puso al descubierto todo un entramado de sobornos en la corte española: desde el Duque de Uceda hasta el confesor del Rey Felipe III, eran untados con dinero contante y sonante, y regalos carísimos que venían directamente de Nápoles. A los sobornos, se unieron las maledicencias de parte de la aristocracia napolitana, enemistada con el virrey, acusándole de planear independizarse de España y soñar con coronarse rey de Nápoles aprovechando su poderío naval y su gran popularidad entre el pueblo.

Tras la caída en desgracia del Cardenal-Duque de Lerma en 1618 y su reemplazo por su propio hijo, el Duque de Uceda, se inició en la corte española una purga contra destacados miembros de la administración anterior. A esto se sumó la influyente intervención del fraile Lorenzo de Brindisi (agente de esa nobleza napolitana enemistada con el virrey) ante el rey Felipe III, que tuvo lugar en Lisboa en mayo de 1619, y en la que se atacó al Duque de Osuna denunciando sus abusos de poder y sus supuestos planes de independización.

Olvidando los grandes servicios brindados a la Corona, Felipe III ordenó que Osuna regresara a Madrid para que respondiera de todos los cargos presentados contra él (1620). El 28 de mayo de 1620, el duque abandonaba su cargo y se presentaba ante el Consejo Real.

Mientras Osuna pacientaba para obtener audiencia con el Rey, éste falleció el 31 de marzo de 1621. Considerado un "obstáculo" que había que silenciar y abatir por la camarilla de Baltasar de Zúñiga y el Conde de Olivares, el duque fue detenido y encarcelado sin brindarle jamás la oportunidad de tener un juicio justo.

De prisión en prisión, el Duque de Osuna nunca volvería a recobrar la libertad ni ser rehabilitado. El 24 de septiembre de 1625, fallecía enfermo y abatido por su suerte.

De su matrimonio con Catalina Enríquez de Ribera y Cortés de Zúñiga, hija de los Duques de Alcalá de los Gazules, tuvo dos hijos:

-Juan Téllez-Girón y Enríquez de Ribera (1598-1656), IVº Duque de Osuna, G.E.

-Antonia Téllez-Girón y Enríquez de Ribera (1610-1648), c.c. Francisco Fernández de Castro, IXº Conde de Lemos, G.E.

De sus deslices extramatrimoniales, tuvo 4 hijos ilegítimos: dos hijas y dos varones.

 


martes, 27 de noviembre de 2012

EL Ier DUQUE DE NEWCASTLE




NEWCASTLE_Ier Duque de / 1st Duke of_William Cavendish, VIIIº Barón Ogle y 1er Conde Ogle, 1er Vizconde Mansfield, 1er Conde y Marqués de Newcastle, 1er Duque de Newcastle & Par de Inglaterra, K.B., K.G. (Handsworth, Yorkshire, 06-12-1592 / Welbeck Abbey, 25-12-1676), fue un soldado, político y escritor británico. Hijo de Sir Charles Cavendish y de Lady Catherine (hija de Cuthbert, 7º Lord Ogle), era nieto de Sir William Cavendish y de la famosa Lady Elizabeth "Bess" de Hardwick, la mujer más rica de Inglaterra después de la reina Elizabeth I. Fue educado y formado académicamente en el Saint John's College de la Universidad de Cambridge.

Con la ocasión de la investidura del príncipe Enrique-Federico Stuart, como Príncipe de Gales en 1610, William Cavendish fue nombrado caballero de la Orden del Baño (Knight of the Bath / K.B.), y enviado junto a Sir Henry Wotton, embajador extraordinario del rey Jacobo I de Inglaterra a la corte del Duque de Saboya. A su vuelta, contrajo matrimonio con la que sería su primera esposa, Lady Elizabeth Basset, hija de Sir William Basset de Blore (terrateniente de Staffordshire), ya viuda de su primer esposo Henry Howard, tercer hijo de Lord Thomas Howard, 1er Conde de Suffolk. Poseedor de una inmensa fortuna, recibió en numerosas ocasiones a los reyes Jacobo I y Carlos I, y con magnificencia, en sus fincas de Welbeck Abbey y Bolsover Castle.

El 3 de noviembre de 1620, Jacobo I le concedió por carta patente el título de Vizconde Mansfield y, el 7 de marzo de 1628, Carlos I le concedió a su vez el título de 1er Conde de Newcastle. Al año siguiente, en 1629, la baronía de Ogle fue restaurada para su madre: el título, erigido en condado, junto con unos bienes que aportaban una renta anual de 3.000 Libras, acabaron por pasar a William a la muerte de ésta. En 1638, Carlos I le nombraba gobernador (tutor) del Príncipe de Gales -futuro rey Carlos II-, y consejero privado de la Corona al año siguiente.





Cuando estalló la guerra de Escocia (1639-1640), asistió al rey con una aportación económica de 10.000 Libras y militarmente con una tropa de caballería nutrida de voluntarios que consistía en 120 caballeros y gentilhombres.

Implicado en la "Conspiración del Ejército" de 1641, Lord Newcastle tuvo que abandonar temporalmente la corte londinense. El 11 de enero de 1642, Carlos I le concedió el mando de la ciudad de Hull, pero su autoridad fue rotundamente negada y rechazada por la ciudad. Cuando el rey declaró abiertamente la guerra, Newcastle recibió el comandamiento de los 4 condados del Norte y el poder de conferir el rango de caballero a quienes consideraba meritorios de tal dignidad. Mantuvo las tropas con su propio dinero y ocupó la ciudad de Newcastle, abriendo un canal de comunicación directa con la reina Enriqueta-María, despachando con el rey los asuntos exteriores. En noviembre de 1642, penetró en Yorkshire, sitió la ciudad de York y forzó Lord Thomas Fairfax (jefe del Ejército Parlamentario) a retirarse después de derrotarle en Tadcaster.

Seguidamente, sus planes de capturar a Fairfax en Leeds (enero de 1643) fracasaron y tuvo que replegarse en York. Escoltó a la reina, quien volvió en febrero a York, y seguidamente llevó a cabo la captura de Wakefield, Rotherham y Sheffield, sin conseguir que cayese en sus manos la ciudad de Leeds. En junio volvió a la carga, consiguiendo derrotar por segunda vez las fuerzas de Fairfax en Adwalton Moor (30 de junio), haciéndose con el control total del condado de Yorkshire a excepción de Hull y de Wressel Castle.

Lord Newcastle unió entonces sus tropas a las del rey Carlos I para enfrentarse a las de Lord Essex, continuando su campaña en el Norte y avanzando a través de Lincolnshire, tomando Gainsborough y Lincoln. Volvió a sitiar Hull sin éxito, siendo derrotado por las tropas de Oliver Cromwell en Winceby, el 11 de octubre de 1643, provocando la pérdida de control sobre el condado. Pese a ello, el 17 de octubre de 1643, fue creado 1er Marqués de Newcastle.

Al año, las posiciones de Newcastle se vieron amenazadas por el avance de las tropas escocesas, por lo que tuvo que enfrentarse a ellos en clara desventaja, aunque ganando finalmente la partida. Replegado en York, se vió cercado por los tres ejércitos enemigos de los Escoceses, de Lord Ferdinando Fairfax y de Lord Manchester. El Príncipe Rupert del Palatinado, duque de Cumberland, acudió en su ayuda y consiguió levantar el cerco enemigo. Sin embargo, y pese a la oposición de Newcastle, el príncipe quiso enfrentarse al día siguiente al enemigo en Marston Moor. Aquella batalla supuso la derrota de las fuerzas leales al rey...



Después del desastre, y contra los deseos del rey y del príncipe Rupert, Lord Newcastle anunció de inmediato su intención de abandonar la causa e Inglaterra. Embarcado en Scarborough, y acompañado por un numeroso séquito de criados, amigos y parientes, incluídos sus dos hijos y su hermano, llegó a la ciudad alemana de Hamburgo en julio de 1644, permaneciendo allí hasta febrero de 1645. Luego se trasladó a París en el mes de abril, instalándose en la capital francesa por espacio de 3 años. Allí conoció a la que sería su segunda esposa, Lady Margaret Lucas (1623-1673), hija de Sir Thomas Lucas de Saint-John de Colchester, Gran Sheriff de Essex, y de Lady Elizabeth Leighton, dama de honor de la reina Enriqueta-María, a la cual había seguido en el exilio. La joven tenía entonces 25 años menos que él. Convertida en marquesa de Newcastle tras casarse con él en 1645, se la conocería por ser una eminente dramaturga, poeta, filósofa y ensayista. Consta a los contemporáneos que aquel matrimonio fue uno de los más felices y mejor avenidos de la época.




En 1648, Lord Newcastle abandonó París para Rotterdam, con la intención de unirse al Príncipe Carlos de Gales, y obtener el mando de la Armada Rebelde, cosa que le fue negada. Finalmente, tuvo que instalarse en Amberes con su esposa (ocupando la hermosa mansión de Rubens), dónde permanecieron hasta el advenimiento de la Restauración de 1660, que supuso el fin de la República de la Commonwealth y el retorno de la monarquía.

En abril de 1650, fue nombrado consejero privado de Carlos II y, oponiéndose a Sir Edward Hyde, abogó por conseguir la colaboración y el beneplácito de los escoceses en los planes del restablecimiento de la corona británica en la persona de Carlos II.

En Amberes, Lord Newcastle fundó la célebre escuela ecuestre, estableciendo el arte del "manège" (Alta Escuela Ecuestre), y publicando su primer trabajo sobre el arte de cómo ser un excelente jinete: "Méthode et invention nouvelle de dresser les chevaux" (Método y nueva invención de cómo amaestrar a los caballos), siendo publicado en 1658, y nuevamente en 1747, para ser traducido finalmente bajo el título de "A General System of Horsemanship" en 1743.

Con la Restauración de 1660, Lord Newcastle y su esposa volvieron a Inglaterra, consiguiendo exitosamente recuperar la mayor parte de sus inmensos bienes, fincas y propiedades con las consecuentes deudas pendientes. Lady Newcastle estimó entonces el total de las pérdidas causadas por la guerra, en la enorme cifra de 941.303 Libras. Pese al formidable agujero financiero, el rey Carlos II le devolvió todos los cargos que había desempeñado bajo el reinado de su padre, y lo recibió como caballero de la Orden de la Jarretera en 1661, en Windsor. El 16 de marzo de 1665, el mismo monarca erigía su marquesado en ducado. Retirado, sin embargo, del escenario público y ocupado en reordenar sus asuntos, dedicó su tiempo sobretodo a su afición favorita: el arte ecuestre y entrenar a sus pura sangre. Incluso estableció la primera carrera de caballos de competición en los alrededores de su propiedad de Welbeck Abbey, en Nottinghamshire.

En 1673, la súbita muerte de su esposa le sumió en una profunda depresión de la que nunca se recuperaría. Aquejado de achaques y enfermo de Parkinson, falleció el 25 de diciembre de 1676. Su hijo primogénito, Henry Cavendish, Lord Mansfield (1630-1691), se convirtió en 2º y último Duque de Newcastle, al morir sin herederos.

De su primera esposa, William Cavendish, 1er duque de Newcastle-upon-Tyne, había tenido nada menos que 10 retoños pero únicamente sobrevivió un hijo varón para asegurar la sucesión ducal, Henry, 2º duque de Newcastle, quien falleció a su vez sin descendencia en 1691, por lo que todos los bienes pasaron en heredad a su hija mayor Lady Margaret Cavendish, casada con John Holles, Conde de Clare (1662-1711) -miembro de la Casa de los Condes de Essex-, y que fue creado nuevo 1er duque de Newcastle en 1694, de la mano del rey Guillermo III.

A la muerte de John Holles, en 1711, el ducado de Newcastle-upon-Tyne se extinguió nuevamente, siendo recreado a favor de un sobrino, Thomas Pelham-Holles (1693-1768), como 1er duque de Newcastle-upon-Tyne en 1715 -tercera creación-.

Finalmente, en 1757, se procedió a la creación del ducado de Newcastle-under-Lyne a favor del mismo y de sus descendientes varones. Con el 10º duque, Edward Charles Pelham-Clinton, que falleció en 1988, se extinguió definitivamente el ducado.

Sir Edward Hyde, Conde de Clarendon, dijo de él que fue un excelente y valioso soldado para la causa realista, pero que no sentía gusto alguno por los asuntos políticos y que se adhirió a la causa de Carlos I movido únicamente por motivos personales y por su lealtad a la dinastía Stuart, y que tenía un pronunciado gusto en provocar disturbios para malmeter la paz pública. Pese a todo, le reconoce como uno de los mejores y más nobles caballeros de su tiempo.

 


lunes, 26 de noviembre de 2012

EL XIº CONDE DE NORTHUMBERLAND



NORTHUMBERLAND_XIº Conde de / 11th Earl of_Josceline Percy, Vº Barón Percy, XIº Conde de Northumberland & Par de Inglaterra (04-07-1644 / Turín, 31-05-1670); Único hijo y heredero de Algernon Percy, Xº Conde de Northumberland, y de su segunda esposa Lady Elizabeth Howard, hija ésta de Theophilus Howard, IIº Conde de Suffolk.
Fue el último representante de su casa y el undécimo y último titular del condado de Northumberland.

El 23 de abril de 1661, figuró como paje de honor en la coronación del rey Carlos II en Westminster y, el 4 de noviembre del mismo año, pasó a ser miembro del Inner Temple, de Londres.

Ostentó los cargos de Lord Teniente de Northumberland entre 1660 y 1670, y de Sussex entre 1668 y 1670.

Contrajo matrimonio el 23 de diciembre de 1662 con Lady Elizabeth Wriothesley, tercera hija y co-heredera de Thomas Wriothesley, IVº Conde de Southampton. La pareja tan solo tuvo dos hijos:

-Henry Percy, Lord Percy (1668-1669)

-Lady Elizabeth Percy, VIª Baronesa Percy (1667-1722), c.c. 1º/ Henry Cavendish, Conde de Ogle (c.1659-1680); 2º/ Thomas Thynne (1648-1682); 3º/ Charles Seymour, VIº Duque de Somerset (1662-1748).

Convertido en el XIº Conde de Northumberland a la muerte de su padre, en 1668, pierde a su único heredero varón al año siguiente. Apenas un año después, él mismo fallece en el curso de un viaje a Turín, sin más herederos que su hija Elizabeth. Tras su muerte, sus títulos son declarados extintos por carecer de sucesor varón y revierten automáticamente a la Corona. Sus cuantiosas posesiones, en cambio, serían heredadas por su hija quien, por gracia del rey Carlos II, sería reconocida Baronesa Percy por derecho propio.

LA IIª BARONESA DE BOSTON



BOSTON_IIª Baronesa de / 2nd Baroness of_Honorable Christian Methuen, IIª Baronesa de Boston y Par de Gran-Bretaña, IIIª Baronetesa Irby of Whapload and Boston (1757 / Londres, 09-05-1832). Fue la hija de Sir Paul Methuen, K.B., y de la Honorable Catharine Cobb of Corsham Court, Wiltshire.

Esposa del Honorable Sir Frederick Irby, 3er Bt. Irby of Whapload & Boston, (1749-1825), IIº Barón de Boston a partir de 1775, cortesano y Lord Gentilhombre de la Cámara de los reyes Jorge III y Jorge IV de Gran-Bretaña sucesivamente entre 1780 y 1825. Gran aficionado al arte, fue miembro de la Sociedad de Anticuarios a partir de 1778, y constructor de la mansión campestre de Hedsor House, en Taplow, Buckinghamshire.

La pareja tuvo 13 hijos, entre ellos:

- George Irby, 3er Barón de Boston (1777-1856)

-Contra-Almirante Hon. Frederick Paul Irby (1779-1844), c.c. 1º/-Emily Ives Drake ; c.c. 2º/-Frances Wright.

-Teniente-Coronel Hon. Henry Edward Irby (1783-1821), presente en Waterloo y caído en acto de servicio formando parte del 1st West India Regiment.

-Reverendo Hon. Paul Anthony Irby, Vicario de Cottesbrook (1784-1865), c.c. Patience Champion de Crespigny.

-Hon. Edward Methuen Irby (1788-1809) caído en la Batalla de Talavera (España).

-Capitán Hon. Charles Leonard Irby (1789-1845), explorador y escritor.

-Hon. Anne Maria Louisa Irby (1792-1870), c.c. Henry Peachey, 3er Barón Selsey.

 

domingo, 25 de noviembre de 2012

EL Vº DUQUE DE PRASLIN



PRASLIN_Vº Duque de / Veme Duc de_Charles Hugues Théobald de Choiseul, Vº Duque de Praslin & Par de Francia, IIº Conde de Choiseul-Praslin & del Imperio Francés (París, 29-06-1805 / París, 24-08-1847); hijo del Conde Charles Félix de Choiseul-Praslin, IVº Duque de Praslin & Par de Francia, y de Charlotte Le Tonnelier de Breteuil, fue una personalidad y un político de cierto relieve por su ilustre apellido.

Procedía de una ilustre y noble familia perteneciente a la aristocracia de espada, oriunda del condado de Champaña, y fundada a finales del siglo XII por Renaud III de Choiseul, Conde de Lanques, y su esposa Alix de Dreux, nieta del rey Luis VI de Francia. Los Choiseul dieron a Francia, a lo largo de la historia, seis ministros y hombres de Estado, cinco mariscales, un cardenal y dos obispos.

En 1834, se convirtió en Par de Francia; en 1837, fue elegido diputado por el departamento de Seine-et-Marne y nombrado, por el rey Luis-Felipe I, caballero de honor de la Duquesa de Orléans, vinculándole a la corte. En 1841, sucedió a su padre en calidad de Vº Duque de Praslin.

El 19 de octubre de 1824, contrajo matrimonio con la hermosa Françoise Fanny Altaria Rosalba Sébastiani de La Porta (1807-1847), hija del General Horace Sébastiani de La Porta, mariscal del Imperio y toda una personalidad de peso, y de Fanny de Franquetot de Coigny. En sus venas se mezclaban la sangre nueva de la nobleza imperial con la vieja de la linajuda aristocracia del Antiguo Régimen.
El matrimonio tuvo diez hijos:

-Marie Laure Isabelle de Choiseul Praslin (1826-1878)

 
-Fanny Césarine Berthe de Choiseul Praslin (1830-1897) c.c. Conde de Robersart
 
 
 
-Gaston Louis Philippe de Choiseul Praslin, VIº Duque de Praslin (1834-1906)
 
 
-Horace, IIIer Conde de Choiseul Praslin (1837-1915)
 
Sin embargo, la felicidad conyugal se terminó por culpa del carácter agrio, histérico y celoso de la esposa. Las peleas entre marido y mujer se hicieron tan intolerables que, en un momento dado, se separaron durante una temporada. Los deslices extra matrimoniales del duque y luego su relación amorosa con la gobernanta de sus hijos, de la que tuvo que separarse por presiones de la Familia Real y de Fanny (que le chantajeaba con dejarle sin dinero), provocaron que, la mañana del 18 de agosto de 1847, asesinara a cuchilladas a su esposa e intentara hacer creer que ésta había sido víctima de unos malhechores. Quizás planeó, sin pensarlo demasiado, que deshaciéndose de su mujer, podría casarse con su amante... Al constatar que la policía le tenía por el único autor del crimen y que su alta posición no le salvaría de la guillotina, se suicidó la misma noche con arsénico para esquivar el juicio. Arrestado y encarcelado en el Palacio de Luxemburgo el 21 de agosto, murió tres días más tarde, lentamente consumido por el veneno que había ingerido.

Otra versión apunta que la muerte del duque fue todo un montaje organizado por el rey Luis-Felipe I. La realidad sería otra, según la tesis de la conspiración: tras fingir su muerte, Praslin sería nocturna y secretamente sacado de su dorada prisión del Palacio de Luxemburgo para, de riguroso incógnito, tomar un barco que zarpa al Continente Americano. Una vez allí, lejos de Francia, pudo empezar una nueva vida, casarse otra vez y tener hijos.
 
El caso, muy publicitado por la prensa, supuso un gran escándalo en aquella época, salpicando y desprestigiando a la Corona y a la alta aristocracia. Un año después, la Monarquía de Julio era barrida por la revolución y se proclamaba la IIª República Francesa.