jueves, 16 de abril de 2015

EL Ier. DUQUE DE MORNY




MORNY_1er. Duque de / 1er. Duc de_Charles Auguste de Morny, conde luego 1er. Duque de Morny (Saint-Maurice, Suiza, 10-09-1811 / París, Francia, 10-03-1865) fue un financiero y un político francés, medio-hermano del emperador Napoleón III, y un bulímico de la política y de las finanzas.

Su nombre de pila fue también el de otro fascinante y extraordinario personaje del siglo XIX: el príncipe Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, y no se puede decir que sea esa una coincidencia fruto del azar, puesto que la vida de Morny fue movida, a imagen y semejanza de su presunto padre natural.

Tendremos en cuenta su sorprendente ascendencia, que se complacía en definir sin complejos y con mucho sentido del humor con esas palabras: "En mi linaje, somos bastardos de madre a hijo desde hace tres generaciones. Soy el bisnieto de un rey, el nieto de un obispo, el hijo de una reina y el hermano de un emperador."


Su partida de nacimiento le sitúan en París, el 21 de octubre de 1811. En realidad, su madre no era otra que la reina Hortensia (nacida De Beauharnais), consorte de Luis I Bonaparte, rey de Holanda. Si su tercer hijo fue Luis Napoleón Bonaparte -el futuro Napoleón III, emperador de los Franceses-, Charles Auguste de Flahaut, futuro duque de Morny, figuraba como el cuarto. Lejos de ser un Bonaparte, Morny no era sino el fruto de un desliz de la reina Hortensia de Holanda con el apuesto conde Charles de Flahaut de La Billarderie. Eso explicaría también por qué la reina prefirió parir al bastardo en Suiza y no en París, por discreción y decoro. En cuanto al Sr. Demorny, intermediario que prestó su apellido al bastardo, desapareció rápidamente después de haber convenientemente dado su nombre a cambio de una buena suma; poco después, el apellido Demorny se convirtió en De Morny y luego en el título nobiliario de "duque de Morny".

Su padre natural, el conde Charles de Flahaut, tampoco era hijo del Conde de Flahaut de La
Billarderie, aristócrata de treinta y siete años más viejo que su encantadora esposa, Adélaïde Filleul, condesa de Flahaut, conocida en la sociedad de la época por ser la amante de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Obispo de Autun. Entonces las infidelidades se hacían públicas...

El complaciente y cornudo Conde de Flahaut no tuvo reparos en reconocer al bastardo como hijo suyo, dándole sus apellidos, a menos que fuera engañado o que no se le pidió su expreso permiso a la hora de inscribir al niño en el registro.

Finalmente, para llegar a la tercera generación, decir que Adélaïde Filleul, condesa de Flahaut, era hija de Irene du Buisson de Longpré, rica mujer que dividía salomónicamente sus noches entre su marido, un comisario en vinos, con un potentado recaudador de impuestos y con... el mismísimo rey Luis XV de Francia. De ahí que el duque de Morny pudiera presumir de su real ascendencia.


Beneficiario de tan brillante procedencia, resulta fácil comprender que Morny se haya atribuido, sin escrúpulo alguno, una partícula transformando así su presumible apellido original y añadiendo nada menos que el título de conde y de duque, pese a que la ascendencia real quedaba por demostrarse tenida cuenta de los eclécticos gustos de Irene du Buisson de Longpré.

Educado por su abuela paterna, la condesa Adélaïde de Flahaut, viuda y convertida tardíamente en la esposa de un diplomático portugués, el Señor De Souza, el joven Morny inaugura su carrera en tiempos de la Monarquía de Julio (1830-1848), como brillante oficial enrolado para la conquista de Argelia.




Rápidamente hastiado de la vida militar, se lanza en la fabricación de azúcar de remolacha al comprar una empresa azucarera de Clermont, que le sirve simultáneamente de trampolín para entrar en la vida política al hacerse elegir diputado del Puy-de-Dôme en 1842. Reelegido en 1849, entra en contacto con su medio-hermano el príncipe Luis Napoleón Bonaparte, recientemente elegido Presidente de la IIª República Francesa.


No se puede afirmar que entre ambos exista una perfecta sintonía, pero el presidente aprecia el dinamismo del diputado, que le empuja a ampliar sus poderes aprovechando la baza de su popularidad. De hecho, Morny será el hombre clave del Golpe de Estado del 2 de diciembre de 1851. Singular paralelismo: su abuelo, Talleyrand, había sido el instigador del Golpe del 18 de Brumario (2 de diciembre de 1799).

Sus servicios se ven recompensados con la cartera ministerial del Interior, que abandonará casi de inmediato... (2 de diciembre de 1851 hasta el 22 de enero de 1852). Curiosamente, Morny es un Orleanista de corazón y de sentimiento, y no aprecia en absoluto la ingerencia de la República, que ha secuestrado los bienes de la familia de Orléans.

Bajo el IIº Imperio, su papel político no conserva más que el aspecto representativo, asumiendo con eficacia el cargo de presidente del cuerpo legislativo. Esa función le permite, además, lanzarse en asuntos financieros, implicándose en múltiples empresas; el simple hecho de aparecer en cualquier negocio parece atraer a todos los inversores y los capitales, aunque muchas veces sus métodos sean discutibles.

De su mano surgirá Deauville, Le Vésinet, lanzará la carrera de la actriz Sarah Bernhardt y tomará bajo su protección a Alphonse Daudet, al que confiará el secretariado de sus negocios financieros. Su desaparición prematura, en 1865, le ahorrará ser testigo del desmoronamiento del IIº Imperio y de la caída de su medio-hermano. Fallece de un cáncer de páncreas, entonces desconocido por los médicos.





En 1857 (7 de enero), contrajo matrimonio en San Petersburgo con una linajuda y rica aristócrata rusa, la princesa Sofía Sergeïevna Trubetzkaya, hija del príncipe Sergeï Trubetzkoy y de la condesa Ekaterina Moussin-Pushkina. Cuatro hijos nacerán de dicho matrimonio:

-Charlotte de Morny (1858-1883), casada en 1877 con José Osorio y Heredia, Conde de La Corzana -con descendencia-.

-Auguste de Morny, 2º Duque de Morny (1859-1920), casado en 1886 con Carlota de Guzmán y Ybarra -con descendencia-.

-Serge de Morny, Conde de Morny (1861-1922), oficial del Ejército, -soltero-.

-Sophie de Morny (1863-1944), casada en 1881 con Jacques Godart, Marqués de Belbeuf -sin descendencia-.

De su relación extramatrimonial con la Condesa Le Hon, tuvo a:

-Léopoldine Le Hon (1838-1931), casada en 1858 con el Príncipe Stanislaw August Poniatowski, con el que tuvo 3 hijos y, de entre su descendencia, se cuenta al Príncipe Michel Poniatowski, antiguo ministro del Interior durante el gobierno del Primer Ministro Raymond Barre (década de 1970), y a la Princesa Sarah Poniatowski, esposa del cantante francés Marc Lavoine.





jueves, 9 de abril de 2015

La Iª DUQUESA DE DANTZIG



DANTZIG_1ª Duquesa de / 1ère. Duchesse de_Catherine Hubscher Lefebvre, 1ª Duquesa de Dantzig y del Imperio Francés, Par de Francia (Goldbach-Altenbach, Alto-Rhin, Alsacia, Francia, 02-02-1753 / Hôtel de Dantzig, París, 29-12-1835). Mujer famosa de humildes orígenes que trabajó de cantinera, lavandera y planchadora, luego de criada y finalmente estableciendo su propio negocio como lavandera a dos pasos del Palacio Real de Las Tulerías, en París, contrajo matrimonio con un sargento del Regimiento de las Guardias-Francesas, François Joseph Lefebvre, futuro mariscal de Francia y 1er. Duque de Dantzig.

Catherine Hubscher nació en el Valle de Saint-Amarin, en Alsacia, en el seno de una muy humilde familia. Desde temprana edad, su madre le enseñó a lavar y planchar la ropa, y las tareas domésticas más básicas pero cuan necesarias para una chiquilla destinada a trabajar toda su vida para ganarse el pan.

Enviada a París como criada, acabó por progresar e independizarse regentando una lavandaría que estaba a dos pasos del Palacio de Las Tulerías.

En 1783 se había casado con un militar alsaciano, nacido en Rouffach, François Joseph Lefebvre (1755-1820), hijo de un suboficial del cual se había quedado huérfano a la temprana edad de 10 años, siendo educado por un tío que era párroco. Un mal estudiante pero con grandes aptitudes. De chico peluquero, ingresa a los 18 años como simple soldado en el Regimiento de las Guardias-Francesas.

La bien avenida pareja tendrá nada menos que catorce hijos, de los cuales doce morirán en la cuna o siendo infantes.

Lefebvre será finalmente ascendido a sargento a sus 33 años, en 1788. El 14 de julio de 1789, muchos de sus oficiales le deberán la vida al salvarlos de la turba popular envalentonada por la fiebre revolucionaria. Ascendido desde entonces a teniente de la guardia nacional parisina pero fiel al rey Luis XVI, es herido cuando protegía a la Familia Real durante la tentativa de ésta de trasladarse al Real Sitio de Saint-Cloud. Facilitará la huída de las tres tías del rey al extranjero.



La Revolución tomando un giro sangriento, pasa a integrarse en los ejércitos de la República y se convierte en capitán de infantería en 1792. Sirve en el ejército del centro y en el de La Mosella. Distinguido por su bravura, es ascendido a general de brigada a finales del año 1793, participa en la batalla de Geisberg y se convierte en general de división en enero 1794. Su mujer, Catherine, no se separa de él y le acompaña en todas sus campañas, ayudando en todo lo que puede: cocina, lava, cura a los heridos,... sin amilanarse. De hecho, será herida en Forbach y condecorada por su valentía.

Lefebvre se distingue en la toma de Arlon y en la de Dinant, en la victoria de Fleurus, y es trasladado al ejército de Sambre-et-Meuse, sirviendo bajo las órdenes del General Kléber y del General Lazare Hoche. Presente en Altenkirchen y en Wetzlar, en Friedberg, en el pasaje del Rhin en Neuwied, pasa al ejército de Mayence (Magúncia), cuyo mando asume por intermitencias. Herido en Pfullendorf, se convierte en gobernador militar de París en 1799. Designado por el Consejo de los Quinientos como candidato al Directorio, no consigue ser elegido.

Unido a la suerte del General Napoleón Bonaparte, cliente moroso de su mujer Catherine como el pretencioso pero pobre Joseph Fouché, Lefebvre juega un importante papel durante el golpe de Estado del 18 Brumario. Napoleón nunca se olvidará de él y, agradecido, le convierte en presidente del Senado en diciembre de 1799. Mejor aún: Lefebvre es ascendido a mariscal del 1er Imperio durante la primera promoción de mariscales, y "Gran Aguila" de la Orden de La Legión de Honor. Su edad y su perfecto conocimiento de los reglamentos de infantería le convierten en un buen comandante de retaguardia, pero sus maneras rudas y el desenvuelto comportamiento de su mujer Catherine Hubscher, que no ha renunciado a sus costumbres de mujer del pueblo, irritan al Emperador cuando la pareja aparece en la Corte de Las Tulerías.

A Fouché, durante los sangrientos días revolucionarios, Catherine había espetado: "...cuando seas ministro, yo seré duquesa!", lo que equivalía a decir que cuando las gallinas tuviesen dientes, ella sería más que una simple lavandera del barrio de Las Tulerías. Sorprendentemente, esa frase parece haber sido premonitoria: Joseph Fouché, "el Carnicero de Lyon", se convirtió efectivamente en ministro imperial y Catherine Hubscher en "Madame la Duquesa de Dantzig".

En 1807, Lefebvre vuelve a los campos de batalla. El Emperador le confía el asedio de Dantzig. El 27 de mayo, la plaza capitula y Lefebvre recibe, en recompensa, el ducado de Dantzig. De este modo, su mujer lavandera, además de ser esposa de un mariscal, se convierte en duquesa.

Enviado a España en 1808, Lefebvre es victorioso en Durango, toma Bilbao y Santander, derrota a los británicos en Guenes, Valmaceda y toma Segovia. Destinado nuevamente a Alemania, durante la campaña contra Austria, y puesto a la cabeza de los Bávaros, es presente en Abensberg, Eckmühl y en Wagram. En Rusia toma el mando de la infantería de la Vieja-Guardia, combatiendo admirablemente durante la campaña de Francia.

Será uno de los mariscales que convencerá a Napoleón que abdique en Fontainebleau y vota su deposición. Durante los Cien-Días, vuelve a unirse a Napoléon que le hará Par de Francia sin mando concreto. Tras Waterloo y la IIª Restauración, Luis XVIII le destituye momentáneamente para castigar su trahición. Sin embargo, en 1819, le devuelve su rango en la Cámara de los Pares. Un año después, fallece tras haber elegido él mismo su tumba en el cementerio del Père-Lachaise.

Catherine Hubscher perdería antes a uno sus dos únicos hijos supervivientes:

Joseph, llamado "Coco", nació en 1802 y falleció en 1817. El segundo, Marie-Xavier-Joseph, nacido en 1812, viviría hasta 1885, siendo 2º duque de Dantzig y Par de Francia a partir de 1820.

La pareja había adquirido en París un palacete en la calle del Cherche-Midi, en 1808, y en el departamento de Seine-et-Marne, el Castillo de Combault en la localidad de Pontault-Combault (hoy sede del ayuntamiento).

Napoleón les concedió el título de "Duques de Dantzig" el 28 de mayo de 1807, y el rango de Pares de Francia el 2 de junio de 1815.

Catherine Hubscher y François Joseph Lefebvre formaron la más original pareja que existió en la Corte Imperial Francesa. Célebre fue Catherine por su llana manera de hablar, con su rudo lenguaje de calle, su vitalidad y su jocosa costumbre de decir las cosas tal y como eran, no olvidandose nunca de sus humildes orígenes de lavandera.

Se ganaría el célebre apodo de "Madame Sans-Gêne" (Señora Sin-Reparo, apodo que le fue dado póstumamente por el actor Victorien Sardou), al hablar al Emperador y a la Emperatriz Josefina de tu a tu, como si nunca hubiesen cambiado las cosas desde 1789. Llegó incluso a tener una tremenda trifulca con Napoleón que intentó presionar a Lefebvre para divorciarse de ella y casarle con otra mujer más refinada; en el curso de la discusión, ésta le recordó que le adeudaba aún todas las facturas impagadas de la lavandería desde tiempos de la Revolución. Napoleón acabó por pagar su deuda: 3 Napoleones!

La admirable Catherine Hubscher fallecería quince años después de su enamorado esposo, en 1835.

 


miércoles, 1 de abril de 2015

EL VIZCONDE DE CHABOT




CHABOT_Vizconde de / Vicomte de_Charles Rosalie de Rohan-Chabot, Caballero y Marqués de Soubran, Conde de Jarnac, Vizconde de Chabot, Señor de Clion, Maroite y Brassac, Co-Señor de Montagrier y de Chapdeuil (Hôtel de Rohan-Chabot, Paris, 09-07-1740 / Twickenham, Londres, ?-08-1813). Fue un oficial del Ejército Francés que llegó a mariscal-de-campo y de los Ejércitos del Rey Luis XVI, Comandante del país de Aunis y de las provincias de Saintonge, del Poitou y del Angoumois, Inspector y comandante de la 15ª División de Caballería del Ejército.

Fue hijo del Conde Guy Auguste de Rohan-Chabot, Conde de Maillé-Seizploue, más conocido bajo el título de Caballero de Rohan (1683-1760), célebre por su altercado con Voltaire, a quien mandó sus criados para darle una bastonada. Su madre fue Marie-Yvonne Sylvie du Brail de Rays (1712-1740). Descendiente del célebre espadachín Guy Chabot, Barón de Jarnac (autor del famoso "Golpe de Jarnac"), y biznieto de Henri Chabot de Saint-Aulaye, 2º Duque de Rohan tras su matrimonio con la Duquesa Marguerite de Rohan.

En 1759, contrae nupcias con Guyonne Hyacinthe de Pons, hija de Charles Philippe de Pons, Marqués de Saint-Maurice, y de Marie-Charlotte Lallemand de Betz. Tendría de ésta una hija:



-Adélaïde Louise Guyonne de Rohan-Chabot de Jarnac (1761-1805), más conocida como "Mademoiselle de Jarnac"; c.c. (1778) 



Boniface Louis André de Castellane, Conde de Castellane-Novejan (1757-1837); padres de:



-Esprit Victor Elisabeth Boniface de Castellane, Conde y Marqués de Castellane-Novejean (1788-1862), Mariscal y Par de Francia; c.c. (1813) 



Louise Cordélia Eucharis Greffulhe => 4 hijos / Casa Condal de Castellane-Novejean.

Muerta su esposa en el parto a la edad de 17 años, el Conde de Jarnac se casa nuevamente 15 años más tarde, en 1776 en Irlanda, con Elizabeth Smith, de 18 años, madre de su hijo varón:

-Louis Guy Charles Guillaume de Rohan-Chabot (1780- ? ), Vizconde de Chabot, Par de Francia.

El Vizconde de Chabot y luego Conde de Jarnac, abrazaría la carrera militar siendo recibido a la edad de 13 años (1753) en el cuerpo de los Mosqueteros Negros de la Guardia del Rey, en el que permanecerá hasta 1758, año en el que es enviado como Capitán del Regimiento de Caballería Royal-Etranger, bajo el mando de su hermano mayor el Conde de Chabot, convertido éste en Duque de Rohan. Ese mismo año se convierte en el último Conde de Jarnac.

De 1772 a 1780, el conde encarga las obras de embellecimiento del Castillo de Jarnac al arquitecto François-Nicolas Pineau. Por aquella época, su tierra de Jarnac es un feudo importante compuesto por 15 parroquias y 2 enclaves que contienen 115 pueblos, 45 vasallos notables y 11.000 habitantes.

En 1781, Luis XVI le nombra mariscal-de-campo y comandante de las provincias de Aunis, de Saintonge, de Angoumois, e inspector y comandante de la 15ª división de caballería, pero ya no abandona su condado. Debido a su rango militar, asume el mantenimiento del orden público durante el período de carestía de los 6 primeros meses de 1789. Por otro lado, participa activamente a la convocatoria de elecciones para los Estados Generales de Angulema y asiste al principio a la asamblea de la nobleza de Angoumois. Sin embargo, sus ideas avanzadas no serán del gusto de sus semejantes que, apegados a sus privilegios, serán aparcadas y olvidadas. Consciente que el tiempo de su señorío toca a su fin, se retirará de la asamblea antes de la elección de los diputados para los Estados Generales de Versailles.

En setiembre de 1790, sintiendo que ya no cuenta para nada y que ha dejado de ser influyente, decide hacer sus baúles y embarcarse para Irlanda tras recibir el permiso del rey Luis XVI. Dejando atrás su país, jamás tomará las armas contra sus compatriotas. Desde el momento en que la emigración del Conde de Jarnac es oficialmente constatada y pese a que Irlanda es considerada por el gobierno como "país amigo", sus tierras y su castillo de Jarnac son inmediatamente confiscados y pasan a ser bienes nacionales.

Después de la Revolución Francesa y durante los primeros años del Ier. Imperio, el exiliado Conde de Jarnac cambia Irlanda por Inglaterra, mudándose a la localidad de Twickenham, cerca de Londres, donde fallecería en agosto de 1813.

 

domingo, 29 de marzo de 2015

LA DUQUESA DE KENDAL & DE MUNSTER



KENDAL & MUNSTER_Iª Duquesa de / 1st. Duchess of_Ehrengard Melusine von der Schulenburg, Baronesa von der Schulenburg, 1ª Duquesa de Kendal y de Munster, Condesa de Feversham, Baronesa de Glastonbury, Marquesa y Condesa de Dungannon, Baronesa Dundalk, Par de Inglaterra y de Irlanda, Princesa von Eberstein y del Sacro Santo Imperio Romano Germánico (Emden, Alemania, 25-12-1667 / Kendal House, Isleworth, Middlesex, Inglaterra, 10-05-1743). Fue hija del Barón Gustavus Adolphus von der Schulenburg y de Petronelle Oddie von Schwenken, y la amante del rey Jorge I de Gran-Bretaña, Elector de Hannover.

Ehrengard Melusine von der Schulenburg nació el 25 de diciembre de 1667 en la localidad alemana de Emden. Su segundo nombre de pila fue probablemente tomado de la legendaria Melusina, protectora de los linajes nobles europeos.

Introducida en la corte del elector de Hannover, fue nombrada dama de honor de la princesa-electriz Sofía y, no se aclara si antes o después de 1686, convertida en la amante del hijo de ésta, el príncipe-elector Jorge-Luis, del cual tuvo tres hijas ilegítimas convenientemente casadas:

-Anne-Luise Sophie von der Schulenburg, Condesa de Dölitz (1692-1773), quien casaría con Ernst-August Philipp von dem Bussche zu Ippenburg.

-Melusina von der Schulenburg, Condesa de Walsingham (1693-1778), que contraería matrimonio con Philip Dormer Stanhope, 4º Conde de Chesterfield.

-Margaret Gertrude von der Schulenburg, Condesa von Oeynhausen (1701-1726), unida a Albrecht Wolfgang, Conde von Schaumburg-Lippe.

Jorge-Luis sucedió a su padre y predecesor en 1698, en calidad de Príncipe-Elector de Hannover, asumiendo también el papel de candidato al trono de Gran-Bretaña como sucesor de su prima la reina Ana I, privada de descendencia directa.



En 1714, el Parlamento Británico, al fallecer la reina Ana I, última soberana de la dinastía Estuardo (Stuart o Stewart), le llamó para que ciñese la corona inglesa convirtiéndose en el rey Jorge I de Gran-Bretaña y de Irlanda.

Jorge I embarcó para las costas inglesas llevándose consigo a Ehrengard Melusine von der Schulenburg y, el 18 de julio de 1716, ésta fue creada duquesa de Munster, marquesa y condesa de Dungannon, y baronesa Dundalk con paridad irlandesa. Menos de un año después, el 19 de marzo de 1719, Melusine fue agraciada con nuevos títulos, esta vez dentro de la paridad inglesa: duquesa de Kendal, condesa de Feversham y baronesa Glastonbury.

Como insigne favor, y en nombre de una alianza anglo-imperial, el emperador Carlos VI de Austria concedería a la duquesa de Kendal y de Munster el título imperial de Princesa von Eberstein (Reichsfürstin von Eberstein), en 1723. Se cree que con dicha concesión imperial, el gesto confirma que Melusine casó secretamente con el rey Jorge I durante esa época.

Convertida en la mujer más poderosa de Gran-Bretaña y del Electorado de Hannover, Sir Robert Walpole dijo de ella que "era mucho más reina de Inglaterra que cualquiera de las que hubo antes..." .Y es que, a imagen y semejanza del contemporáneo y rival rey Luis XIV de Francia, casado morganáticamente con la marquesa de Maintenon, Jorge I de Gran-Bretaña había convertido a Melusine en su cónyuge entre bastidores pero también en la primera dama de su reino sin tener oficialmente el título.

La duquesa de Kendal hacía oficio de intérprete entre Jorge I y sus ministros británicos, ya que el rey nunca hizo el esfuerzo de aprender el inglés y siempre se expresó en su lengua materna estuviese en su feudo hannoveriano o en Londres. Semejante papel le daba, obviamente, mucho poder para hacer el bien o el mal, e intervenir en cualquier asunto de Estado.

Cuando Jorge I pasaba la temporada en Londres, la duquesa de Kendal residía en su propia casa, Kendal House, en Isleworth, Middlesex.



En su madurez, la duquesa de Kendal era conocida por su extrema delgadez y su figura esvelta, casi esperpéntica, nada agraciada según los cánones de entonces, aunque en la actualidad sería la envidia de ciertas damas de la alta sociedad. De hecho, en Hannover se la conocía popularmente como "la Espantapájaros" (en inglés "Scarecrow"), y en Londres como "the Maypole" (el Palo de Mayo o la Cucaña).

Es por ello que a Jorge I se le atribuía entonces ese peculiar gusto por las mujeres feas, ya que su también otra supuesta amante, la Condesa de Darlington, otra dama alemana nacida Charlotte-Sophia von Platen, Baronesa consorte von Kielmansegg (1675-1725), era más que oronda: una obesa de proporciones monstruosas, que se asemejaba a un barril de cerveza. En la corte inglesa se la conocía como "la Elefanta".

Pero lo cierto, respecto a la condesa de Darlington y de Leinster, es que ésta fue sin duda alguna su medio-hermana, una bastarda de su padre, el elector Ernesto-Augusto de Hannover, habida con la baronesa Clara-Elisabeth von Platen und Hallermund. Desde 1701, estaba casada con el barón Johann Adolf von Kielmansegg (1668-1717), Caballerizo Mayor del rey Jorge I, y madre de una hija que casaría con el 2º Vizconde Howe.

Mejor que su oponente la duquesa de Kendal, la condesa de Darlington se aclimató maravillosamente al ambiente cortesano de Londres, y recogía muchas más simpatías que Melusine entre los británicos que, erróneamente, asumían que era la otra amante del rey Jorge I.

Cuando Jorge I falleció en 1727, la duquesa de Kendal se retiró del escenario público sin ser molestada, falleciendo tranquilamente en 1743, a la edad de 76 años.


 

viernes, 6 de marzo de 2015

LA CASA PRINCIPESCA & DUCAL DE SANGRO


La Familia De' Sangro
 



Los orígenes de la familia De' Sangro (o Di Sangro) remontan, según documentos y viejos legajos, al año 856 con Berengario, primer Conde dei Marsi. El condado dei Marsi era vasto en cuando a posesiones ligadas al feudo: el valle de Spoleto, la región de Marina, de la Salina, de la Valeria y buena parte de los Abruzzos. En el año 1093, Oderisio obtiene el condado de Sangro, cuyo nombre sería finalmente adoptado por la familia y toda su descendencia que, según la usanza lombarda, otorgaba el derecho a todos sus miembros varones a ostentar el título condal indistintamente. De hecho, la familia fue acumulando títulos a lo largo de los siglos siguientes: barones de Itri y de Oppido; condes dei Marsi, Brianza (1424), Buccino (1408), Rodiano; marqueses de Santo Stefano di Itri (por sucesión de la Casa Gesualdo), Castelnuovo (1572), San Lucido (por sucesión de la Casa Carafa della Stadera), Genzano (por sucesión de la Casa de Marino), del Finale, Campo di Mele, Lenola, Monticelli, Torremaggiore (1500), Sperlonga; duques de Vietri (1760), Sangro (1760), Casacalenda (1601), Torremaggiore (1572), Martina Franca (1507), Cagiano (1498), Telese (1728), Campolieto (1608); príncipes de Viggiano, del Sacro Santo Imperio Romano Germánico, San Severo o Sansevero (1587), Fondi (1720), Castelfranco (1708), Gesualdo, Striano, Palazzo San Gervasio y Chuisano (1637).

La rama de los Condes de Marsi se extinguiría en 1152 con Beatrice, casada con el rey Ruggiero el Normando. La rama de los príncipes di Viggiano se extinguió en la Casa Loffredo; la de los duques di Vietri acabaría en la Casa Caracciolo di Forino. El título de marqués del Finale y príncipe del Sacro Santo Imperio pasarían sucesivamente en las familias Carretto, De' Sangro y finalmente a los Pignone.

En 1424, la familia consigue el hábito de la Orden de Malta, luego la grandeza española de primera clase, y se sucedieron las distinciones: Orden del Toisón de Oro, Orden de San Genaro, Orden de San Fernando y Orden del Mérito, entre otras.

A partir de 1507, todas las ramas existentes de los De' Sangro fueron inscritas en el Patriciado Napolitano y, en 1800, inscritas en el Libro de Oro del Reino de Nápoles.

Los principales personajes de la Casa De' Sangro fueron:

-San Oderisio, Cardenal y Abad de Montecassino en 1121.

-Nicolo', en tiempos del rey Carlos II de Anjou, recobró el cargo de Gran Senescal del Reino.

-Berardo, capitán general de la capitanía y justiciero de Abruzzo en tiempos del rey Roberto.

-Riccardo, intrépido capitán que participó en la toma de Roma bajo la insignia del rey Ladislao de Durazzo, y fue nombrado gobernador del Castillo de Sant' Angelo.

-Sigismundo, consejero de Estado y maestro de campo del ejército, que participó en 1503 en el desafío o duelo de Barletta como testigo (duelo a muerte entre 13 caballeros franceses y 13 italianos). Junto con el resto de la nobleza, se unió a la sublevación de los napolitanos contra la tentativa de instaurar en Nápoles, por parte del virrey español Pedro Alvarez de Toledo, marqués de Villafranca, la Santa Inquisición durante su mandato (1532-1553). Fueron tales los tumultos que los soldados españoles tuvieron que refugiarse con el virrey en el Castel Nuovo.

-Placido De' Sangro, hombre de gran erudición y fama, fue recibido por el rey-emperador Carlos I y V en calidad de embajador del pueblo napolitano. Gracias a su mediación y temiendo el emperador perder Nápoles, éste concedió el indulto a todos los rebeldes y proclamó que en ese reino no se instituiría el Tribunal de la Inquisición. De este modo, el Reino de Nápoles se convirtió en un oasis de paz y seguridad para cualquiera que fuese perseguido por la Iglesia Romana y su detestado tribunal.



-Giovanni Francesco I De' Sangro, 1er Duque de Torremaggiore (1572) y 1er Príncipe de San Severo (1587), estuvo al mando de 34 navíos napolitanos en 1534, formando parte de la flota dirigida por Don Juan de Austria y Fernando de Avalos, marqués del Vasto, contra los turcos que fueron aplastados y la consecuente conquista de Túnez.



-Alessandro De' Sangro, fue "camariere" secreto del papa Gregorio XIV, cardenal, patriarca de Alessandría y príncipe-arzobispo de Benevento. Fue el constructor, en 1613, de la Capilla de Sta. María de la Piedad en Nápoles (Capilla de los De' Sangro di San Severo o "della Pietà").



-Paolo II De' Sangro, participó en la batalla de Nördlingen y el rey Felipe III le nombró Grande de España de 1ª clase y caballero del Toisón de Oro.



-Raimondo De' Sangro, 7º Duque de Torremaggiore y 7º Príncipe de San Severo y 1º de Castelfranco (1710-1771) G.E., el más famoso representante de la Casa De' Sangro, que se distinguió en la batalla de Velletri al servicio de Carlos VII de Borbón, rey de Nápoles y de Sicilia desde 1734 (aliado de Francia, España, Prusia y Baviera), contra los Austríacos (Guerra de Sucesión Austríaca), y sobresalió sobretodo por sus inventos, sus investigaciones científicas y sus controvertidas publicaciones de corte masónico (muchas de ellas perseguidas por la Iglesia). Casó en 1736 con la Princesa Carlotta Gaetani Dell'Aquila d'Aragona (descendiente de Carlomagno), prima-hermana suya. Ha sido autor de interesantes tratados sobre el arte militar, las fortificaciones y la formación de la infantería de tierra, muy aplaudidos por Federico II de Prusia. Fue el impulsor de la remodelación y redecoración de la capilla familiar de los De' Sangro di San Severo, la Capilla de Sta. María de la Piedad, contratando a los escultores Queirolo, Corradini y Sanmartino; asi como el reacondicionamiento del Palazzo Sangro di Sansevero de Nápoles. Fue gentilhombre de cámara del Rey, Caballero de la Orden de San Genaro y consejero de la Corona, asi como coronel del Regimiento de Capitanata; también se adhirió al movimiento masónico y se convirtió en el Gran Maestre de todas las logias napolitanas. Frenó un intento del Vaticano de introducir en Nápoles un Tribunal del Santo Oficio, enemistándose con el Cardenal Giuseppe Spinelli, arzobispo de Nápoles, y con los Jesuitas. Perseguido por el ministro Tanucci, su mayor enemigo, estuvo repetidas veces arrestado y encarcelado en Gaeta, por deudas y por alquilar zonas de su palacio en los que se instalaron garitos ilegales de juego, asi como su palco en el Teatro de San Carlo. Se cree que tuvo como discípulo al Conde Cagliostro. En 1765, dimitió de todos sus cargos y traspasó sus títulos a su hijo Vincenzo para retirarse de la vida pública y continuar con sus investigaciones. A su muerte, el 22 de marzo de 1771, su biblioteca de 16.000 volúmenes fue vendida, dispersada junto con sus inventos, su laboratorio e imprenta desmantelados, por su heredero Vincenzo, 8º Príncipe de San Severo (1743-1790). Su otro hijo menor, Paolo V De' Sangro (1746-1815), heredó el título de 2º Príncipe di Castelfranco y contrajo matrimonio con la Princesa Carolina-Augusta von Stolberg-Gedern, pero no tuvieron descendencia y el título volvió a la rama primogénita.



-Domenico De' Sangro (1681-1770), 1er Duque de Sangro (a partir de 1760), de la rama de los Marqueses de San Lucido, fue miembro activo de la corte napolitana, diplomático y militar, caballero de la Orden de San Genaro y ministro del Consejo de Regencia presidido por el Marqués Tanucci. Fue el fundador de la Casa Ducal de Sangro que, a mediados del siglo XIX, añadió a sus títulos los antiguos ducados de Martina Franca y de Caggiano por matrimonio con la última heredera de la Casa de Caracciolo di Martina Franca.



-Riccardo De' Sangro, 3er Duque de Sangro (1803-1861), fue sobretodo un militar legitimista y leal partidario de la Casa de Borbón-Dos-Sicilias; teniente-coronel del 1er Regimiento de los Lanceros en 1837, fue investido Caballero de la Orden de San Genaro en 1843. En 1848 participó en la campaña de los Estados Pontificios y fue promovido al rango de general en 1849. Casó con la Princesa Argentina Caracciolo, última Duquesa de Martina y de Caggiano (al fallecer prematuramente su hermano Petracone VIII sin descendencia), por lo que sus dos hijos varones heredaron los títulos de ésta al morir en 1849. Participó en la defensa de Gaeta en 1860, durante la guerra de unificación de Italia, permaneciendo fiel al rey Fernando II de Borbón hasta su fallecimiento, acaecido en febrero de 1861.

El primer titular del principado de San Severo fue Giovanni Franceso I De' Sangro, a partir de 1587. Once generaciones más tarde, el linaje de San Severo se extinguió por vía masculina en 1890, con su undécimo y último príncipe Michele De' Sangro de San Severo, 11º Duque de Torremaggiore y 5º Príncipe de Castelfranco.

La antiquísima estirpe de los Condes dei Marsi y di Sangro afirmaba descender directamente del emperador Carlomagno (Carlos I el Grande / Dinastía de Heristal o Carolingia) a través del linaje ducal burgundo. De hecho, las armas de los De' Sangro y de los Duques de Borgoña, que fundaron la estirpe carolingia, lombarda y normanda, son muy semejantes en su diseño heráldico: en campo de oro, tres bandas de azur. En cuanto a lemas o "mottos", el de la rama de los De' Sangro di San Severo era éste: Unicum Militiae Fulmen.

Más allá de las reivindicaciones de los De' Sangro, la familia cuenta entre sus ilustres miembros a tres santos: Oderisio, Bernardo y Rosalía. También estuvieron emparentados con ella cuatro pontífices: Inocencio III (1198-1216), Gregorio IX (1227-1241), Paulo IV (1555-1559) y Benedicto XIII (1724-1730).

domingo, 1 de marzo de 2015

LA XIIª DUQUESA DE FLORIDIA



FLORIDIA_XIIª Duquesa de / 12ª Duchessa di_Lucia Migliaccio e Borgia, XIIª Duquesa de Floridia, VIIIª Princesa di Partanna e di Castura, XVIIIª Vizcondesa di Galtellin, VIIª Duquesa di Ciminna, XXVª Baronesa di Partanna (Palazzo Migliaccio, Siracusa, Sicilia, 18-07-1770 / Palazzo Partanna, Chiaia, Nápoles, 26-04-1826). Fue la heredera del ducado de Floridia, en Sicilia, esposa del Príncipe de Partanna, consejero de Estado del Rey Fernando IV de Nápoles y de Sicilia; ella misma fue Dama de la Corte Real Napolitana, Dama de la Orden de Maria-Luisa de España y de la Orden de la Cruz Estrellada. Viuda en 1812 y madre de 5 hijos, contrajo matrimonio morganático con el Rey Fernando IV de Nápoles y de Sicilia (Fernando I, Rey de las Dos-Sicilias) en 1814, tras enviudar éste de la reina Maria-Carolina de Austria.

Lucia Migliaccio Borgia nació en Siracusa, Sicilia, el 18 de julio de 1770, hija y heredera de Vincenzo Migliaccio e Bonanno, 11º Duque de Floridia y de San Donato, y Doretta Borgia e Rau, hija de los Marqueses del Casale y perteneciente ésta a la célebre familia oriunda de Játiva (Valencia, España), la noble casa de los Borja, duques de Gandía y marqueses de Lombay que, en Italia y con el papa Calixto III, pasó a italianizarse como "Borgia" en el siglo XV. Con semejante linaje y fortuna, Lucia no podía casarse con alguien de menor pedigrí y fue prontamente desposada en 1781 por Benedetto Maria III Grifeo, 25º Barón y 8º Príncipe de Partanna y de Castura (1755-1812), representante de una antiquísima y poderosa familia de Palermo de la cual ya se hablaba en el siglo XI. En el momento de la boda, la novia tan solo computaba 11 años y el novio 25!

La jovencísima Lucía aportaba en dote nada menos que el ducado de Floridia al matrimonio, del que era la heredera universal.

La flamante pareja formó inmediatamente parte de la animada corte napolitana y, en 1786, el príncipe fue nombrado diputado del reino de Sicilia, gentilhombre de la Cámara, consejero de Estado del Rey y caballero de la Insigne y Real Orden de San Genaro mientras que la princesa, debidamente presentada a los soberanos, se convirtió en una de las damas de honor de la reina Maria-Carolina de Austria y pronto condecorada con las órdenes de Maria-Luisa de España y de la Cruz Estrellada de Austria.




Semejante beldad no pasó inadvertida y pronto conquistó al rey Fernando IV, dada su proximidad con la familia real napolitana. Pese a sus numerosos y seguidos embarazos, la princesa fue asiduamente cortejada por el monarca y acabó cediendo ante su insistencia, convirtiéndose finalmente en su amante. De este modo, se inició una relación que iba a durar años y que estuvo condenada al secretismo mientras estuvieron vivos los respectivos consortes de uno y otro. Como amante del rey, la princesa de Partanna siempre jugó un discreto papel con poquísima influencia en el escenario cortesano. Moderada y prudente, Lucia nunca se valió de su ascendencia sobre el monarca para inmiscuirse en asuntos de gobierno que no le competían, como tampoco en otros de menor calibre como las pequeñas intrigas palaciegas. En eso, se diferenciaba enormemente de la reina Maria-Carolina que, desde su llegada a Nápoles, ya metía mano en todos los asuntos y gobernaba como si fuera ella el rey y no su marido Fernando.



El Príncipe de Partanna fallecería el 28 de marzo de 1812, dejando a su viuda a la cabeza de una colosal fortuna que aseguraba el futuro de su numerosa prole. Muerto el príncipe, tan solo faltaba que muriera la reina... Lucia y Fernando tuvieron que esperar a que Maria-Carolina, exiliada en Viena desde 1812, falleciera el 8 de septiembre de 1814 para poder regularizar su situación y acabar con un adulterio que duraba desde hacía años. Unos escasos tres meses después de que muriera la reina, Fernando IV y Lucia se casaron morganáticamente en Palermo el 27 de noviembre de 1814, lo que significaba que la princesa nunca podría ascender al rango de reina de las Dos-Sicilias, ni disfrutar de sus tratamientos y honores, y que los posibles hijos nacidos de aquella unión no podrían pretender a la Corona. En el momento de la boda, Lucia computaba 44 años y Fernando 63, por lo que la posibilidad de tener hijos era bastante remota, sobretodo en el caso de ella. A eso se sumaba el hecho de que Fernando IV había delegado gran parte de su poder en su hijo y sucesor Francisco, Duque de Calabria, al que había nombrado Príncipe Regente de Nápoles y de Sicilia.

Aqui cabría explicar cual era la situación del reino napolitano en ese momento. Desde que las tropas francesas del General Napoleón Bonaparte habían entrado victoriosamente en Italia (1796), Nápoles se vio en la imposibilidad de hacer frente a la imparable invasión gala y obligada a firmar el armisticio de Brescia (5 de junio). Posteriormente, se proclamaban las nuevas repúblicas de la Liguria, la Cisalpina (1797) y la Romana (1798), hechuras de los franceses y de los francófilos jacobinos italianos que se habían desembarazado de los principículos, duques y reyes de la mitad Norte de la península Itálica. Finalmente, Nápoles se vio abocada a declarar la guerra a los franceses el 23 de octubre de 1798, contando con su ejército de 70.000 hombres comandado por el general austríaco Karl von Mack y el inestimable apoyo naval inglés del almirante Nelson, y con la clara intención de liberar Roma y restaurar el poder papal. Seis días después, Fernando IV entraba triunfalmente en Roma como un conquistador pero, el 14 de diciembre, la contraofensiva francesa obligó al ejército napolitano a una pronta retirada que se tradujo en una llana derrota. Regresado a su capital, ahora amenazada por los franceses, y siendo insostenible la situación, Fernando IV no tuvo más opción que la de planear su embarque para Sicilia con toda su familia, su corte y su gobierno, llevándose en sus baúles las joyas de la Corona, gran cantidad de oro y un gran número de obras de arte de gran valor. Asi pues, el 21 de diciembre de 1798, Fernando IV y la familia real subían a bordo del Vanguard, navío de Lord Nelson que debía conducirlos hasta Palermo, capital siciliana, mientras delegaba en Francesco Pignatelli, Príncipe de Strongoli, poderes para representarle en Nápoles. Acto seguido y, en virtud de aquellos poderes reales, Pignatelli mandó prender fuego a toda la flota napolitana para evitar que los franceses la utilizacen para llegar hasta Sicilia. El 12 de enero de 1799, Pignatelli concluyó un armisticio que implicaba la ya inevitable entrada de los franceses en Nápoles... Sin embargo, los lazzari, leales al rey Fernando IV, se alzaron y unieron con la población civil para defender la capital del ejército invasor; no estaban dispuestos a facilitar la conquista a los franceses. Por desgracia y gracias a una estratagema, los galos consiguieron hacerse con el castillo de Sant'Elmo y bombardear la ciudad de tal modo que causaron unas 8.000 bajas entre los civiles, provocando la general desbandada y dispersión de los lazzari. Finalmente, los franceses entraron en la ciudad sitiada y proclamaron, con el apoyo de algunos nobles y burgueses francófilos, la República Partenopea el 23 de enero.

La temporada que pasó en Sicilia la familia real y su séquito se caracterizó, sobretodo, en planear cómo recuperar Nápoles y echar al invasor francés.

Gracias a que las tropas francesas fueron nuevamente mobilizadas hacia el Norte de Italia un 7 de mayo, dejando la capital del Vesuvio con una reducida guarnición, se presentó la ocasión para liberar Nápoles del ocupante. El cardenal Fabrizio Ruffo la aprovechó y armó su llamado Ejército de la Santa Fe, compuesto por 25.000 voluntarios y, contando con el soporte de la artillería inglesa, partió desde Calabria para unirse a los lazzari del temido bandido Fra Diavolo con el objetivo de reconquistar la capital del reino. Aquello causó el colapso de la República Partenopea y sus dirigentes tuvieron que rendirse al cardenal Ruffo; rendición que, por cierto, no fue aceptada por Lord Nelson y mucho menos por el rey Fernando IV, quien ordenó de inmediato prender a los cerca de 8.000 prisioneros para enjuiciarlos de manera expeditiva. La venganza de Fernando fue épica: 124 fueron condenados a muerte, 6 fueron perdonados, 222 fueron condenados a cadena perpétua, 322 a penas menores, 288 fueron deportados y 67 exiliados, y el resto liberado. Después de satisfacer su sed de venganza, Fernando se fijó el objetivo de liberar Roma y reponer en el trono de San Pedro al pontífice. Fue cosa hecha el 27 de septiembre de 1799.

El 31 de enero de 1801, la familia real volvía a Nápoles en medio de vítores y grandes festejos, celebrando el regreso del monarca y la liberación del reino con gran alegría. Un año después, en 1802, Nápoles y Sicilia fueron provisionalmente liberadas de tropas francesas, inglesas y rusas en virtud de la Paz de Amiens. En 1805, Fernando IV firmaba un tratado de neutralidad con los franceses, cosa que no le impidió permitir el libre paso, por su territorio, de un cuerpo expedicionario anglo-ruso que tenía por misión defender las fronteras de una posible invasión francesa. Después del desastre de Austerlitz, los rusos abandonaron Italia mientras los ingleses se retiraban en Sicilia.

A primeros de febrero de 1806, las tropas galas reorganizadas y dirigidas por Masséna volvieron a invadir el reino napolitano provocando la segunda estampida de la familia real... El 23 de enero, en medio del pánico general, Fernando IV embarcaba a toda prisa a bordo del Arquímedes para refugiarse en Palermo, sin sus hijos y sin su esposa la reina que se habían quedado atrás. El 14 de febrero, las tropas francesas entraban por segunda vez en Nápoles y Napoleón I declaraba derrocada la dinastía de los Borbones proclamando a su hermano José Bonaparte, nuevo rey de Nápoles como José I. A partir de ese momento, Fernando IV se ve confinado en su reino insular de Sicilia, defendido y protegido por los británicos, y no regresaría a Nápoles hasta la caída de Napoleón I y tras apresar y fusilar al usurpador Joaquín Murat que, desde 1808, ceñía la corona napolitana (octubre de 1815). De hecho, Fernando IV recuperó el trono de Nápoles uniéndolo al de Sicilia para refundar sus dos reinos en uno solo: el Reino de las Dos-Sicilias, y adoptando el ordinal de Fernando I.



Volviendo al hilo inicial, Fernando consigue liberar Nápoles de las garras napoleónicas tras su victoria en la batalla de Tolentino (3 de mayo de 1815) sobre el rey usurpador Joaquín I Murat. El 8 de diciembre de 1816, se opera la unión de Nápoles con Sicilia para conformar el nuevo Estado de las Dos-Sicilias, siendo regente el príncipe heredero Francisco de Borbón, Duque de Calabria. Obviamente, Fernando regresó a su capital dando el brazo a su nueva consorte Lucia Migliaccio, con la que se había casado morganáticamente para no dificultar la línea de sucesión al trono. Sin embargo, y pese a todo, el príncipe-regente nunca aceptó de buen grado que su padre casase con su antigua amante... Se puede decir que el heredero no se llevaba nada bien con su madrastra, a la que despreciaba por ser nada menos que el auténtico amor de su padre, cosa que le dolía sobremanera y ofendía la memoria de su madre.

Asi las cosas, Lucia seguía siendo oficialmente la Princesa de Partanna y Duquesa de Floridia a ojos del Mundo, aunque estuviera legalmente casada con el rey Fernando I de las Dos-Sicilias. El príncipe-regente Francisco no la hubiera tolerado de otro modo... y ella se contentó con esa delicada situación: ser esposa de un rey sin ser su reina.

En 1823, Lucia recibió de su real marido una vasta finca sobre la colina del Vomero, otra en Certosa di San Martino y un puñado de villas palatinas entre las que sobresale la Villa Carafa di Belvedere. En su finca principal, la princesa Lucia mandó construir un palacio de estilo neoclásico conocido como Villa Floridiana, y otro próximo de menor dimensión llamado Villa Lucia. En ambas villas vivieron tranquilamente el rey y su esposa, ajenos a cualquier asunto de Estado.

Fernando I moriría el 4 de enero de 1825 y Lucia, su viuda, le sobreviviría un año y tres meses. Tras la muerte de la Princesa Vda. de Partanna, acaecida el 26 de abril de 1826, todas sus propiedades fueron heredadas por los hijos de su primer matrimonio, quienes se repartieron sus posesiones en dos partes.

  

domingo, 25 de enero de 2015

EL CABALLERO DE FRÉMINVILLE



FRÉMINVILLE_Caballero de / Chevalier de_Christophe Paulin de La Poix de Fréminville, Caballero de Fréminville (1787-1848). Procedente de una buena familia de la nobleza de Borgoña, su padre era ingeniero militar. Fue un personaje que reunió en su sola persona varias facetas: la del rudo marino, del sabio, del arqueólogo, del escritor y la de "mujer de mundo", porque gustaba travestirse y llevar vestidos femeninos de cuando en cuando, lo que le valió el apodo de "La Chevalière" (La Caballera) entre sus compañeros.

El Caballero de Fréminville era Capitán de las Fragatas del Rey, Caballero de la Orden Real y Militar de San Luis, de la Soberana Orden Militar de Malta y de la Orden de Cristo, y miembro de la Sociedad Filomática y de la Sociedad de Historia Natural de París.

Empezó su carrera de marino en 1801, antes de cumplir los 14 años. Participó en la Expedición de Santo-Domingo en calidad de alumno a bordo del Intrépido, luego sobre La Valerosa, volviendo a Francia a bordo del Swift-Sure que transportaba el cuerpo del General Leclerc, marido de Paulina Bonaparte. Después, navegó por el Mar Báltico y surcó los mares polares; también recorrió las costas de África y de América hasta 1828, acabando su carrera como capitán.

Se dice que fue a partir de la trágica muerte de su único amor, una criolla llamada Caroline, que tomó la costumbre de vestirse de mujer, al principio con los vestidos de su amada desaparecida, luego con los que se compraba como cualquier dama, con criterio y gusto. Llegó incluso a publicar un "Ensayo sobre la influencia del vestido femenino" bajo el seudónimo de "Caroline de L.", obra que provocó un sonado escándalo.