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miércoles, 30 de abril de 2014

LA IVª MARQUESA DE CASA PONTEJOS



CASA-PONTEJOS_IVª Marquesa de_María Ana o Mariana de Pontejos y Sandoval, VIIIª Condesa de La Ventosa y IVª Marquesa de Casa-Pontejos (Palacio de Pontejos, Madrid, 11-09-1762 / Palacio de Miraflores, Madrid, 18-07-1834).

Fue hija de Don Antonio Bruno de Pontejos y Sesma, IIIer Marqués de Casa Pontejos (1732-1807) y de María Vicenta de Sandoval y Blasco de Orozco, VIIª Condesa de La Ventosa (+1801). Educada desde los 8 años de edad en el Colegio de las Salesas Reales, saldría de allí poco antes de casarse con Don Francisco Antonio Moñino y Redondo, hermano del 1er Conde de Floridablanca, Secretario de Estado del rey Carlos III, y de 20 años mayor que ella. La boda se celebraría el 23 de diciembre de 1786, en Madrid. Poco antes, posaría para el pintor Francisco de Goya, quien la retrató. Llevaba entonces el título de su madre, Condesa de La Ventosa.

Ya casada, en 1787 figura como una de las damas fundadoras de la Junta de Damas de Honor y Mérito de la Real Sociedad Matritense de Amigos del País. Su marido, Francisco Antonio Moñino y Redondo (1742-1808), Conde consorte de La Ventosa, fue ministro de capa y espada del Consejo de Indias, habiendo sido designado Embajador de España en la corte de Lisboa aunque nunca desempeñó dicha función diplomática al ser nombrado, al poco, Gobernador del Consejo de Indias, cargo que retuvo a lo largo de 5 años. En 1792, al caer en desgracia su hermano, tuvo que dimitir y exiliarse en sus posesiones de Murcia, donde le acompañaría su esposa.

A la muerte de su padre en 1807, Mariana de Pontejos y Sandoval, entonces VIIIª Condesa de La Ventosa, heredó el título paterno como IVª Marquesa de Casa Pontejos, y regresó con su marido a Madrid. Un año después, en septiembre de 1808 y en plena Guerra de la Independencia, enviudaba marchando a Sevilla para buscar la protección de su cuñado el Conde de Floridablanca. Al poco tiempo de instalarse en la capital andaluza, contrajo nuevo matrimonio con un oficial de Guardias de Corps y caballero de la Orden de Carlos III, descendiente de los Condes de Cifuentes, Don Fernando de Silva Meneses y Ascarza (1775-1817), quien se había visto privado de sus bienes al ser confiscados y vendidos posteriormente bajo el reinado de José I Bonaparte. El flamante matrimonio se instaló en Cádiz durante los años en que se mantuvieron las Cortes, abriendo los salones de su palacio a la élite de la época, donde se celebraban célebres tertulias políticas.

Nuevamente viuda en 1817, llevando 8 meses muerto su segundo marido, la Marquesa de Casa Pontejos contrajo un tercer matrimonio con Don Joaquín Vizcaíno y Martínez Moles, un Capitán de Dragones y Caballero de la Orden de Santiago 18 años más joven que ella y socio destacado de la Matritense de Amigos del País.

En 1823, tras la restauración del absolutismo del rey Fernando VII, ella y su tercer marido se exiliaron a París por una década. En 1833, al fallecer Fernando VII, los Marqueses de Casa Pontejos regresaron a Madrid y, un año después, la marquesa falleció en el palacio de su yerno, el Marqués de Miraflores.

De su primer matrimonio, la Marquesa de Casa Pontejos tuvo:

-José Moñino y Pontejos -muerto en la adolescencia-.

-María Vicenta Moñino y Pontejos, Vª Marquesa de Casa Pontejos, IIª Condesa de Floridablanca, G.E., IXª Condesa de La Ventosa (1795-1867); c.c. Manuel María de Pando y Fernández de Pinedo, IIº Marqués de Miraflores, G.E., IVº Conde de Villapaterna (1792-1872) => con descendencia / Casa de Miraflores y Casa Pontejos.

-María Ana Moñino y Pontejos, c.c. Francisco de Castillejo y Ahumada; padres de:

-José María de Castillejo y Moñino, IIIer Conde de Floridablanca, G.E. (1826-1892); c.c. María de los Dolores Sánchez de Teruel y Ansoti, VIIIª Condesa de Villa Amena de Cozbíjar => con descendencia / Casa de Floridablanca

lunes, 15 de abril de 2013

EL IVº MARQUÉS DE LA FAYETTE



LA FAYETTE_IVº Marqués de / 4ème Marquis de_Marie Joseph Paul Yves Roch Gilbert du Motier de La Fayette, IVº Marqués de La Fayette, IIIer Marqués de Vissac, XVIIIº Señor de Champetières, VIIº Barón de Vissac, Señor de Chavaniac, etc. (Castillo de Chavaniac, Auvernia, 06-09-1757 / París, 20-05-1834). Fue un general y político francés de tendencia liberal que se ilustró particularmente en la Guerra de Independencia de Estados Unidos de América y que se convirtió en una personalidad de gran peso durante la Revolución Francesa y en uno de los actores de la Monarquía de Julio.



Los Motier de La Fayette, marqueses de La Fayette, procedían de la rama menor de una noble casa de Auvernia presente en las Cruzadas, siendo el más ilustre miembro Gilbert Motier de La Fayette (c.1380-1462), compañero de armas de Juana de Arco y creado mariscal de Francia por el rey Carlos VII, vencedor de los ingleses en la batalla de Beaugé (1421) conjuntamente con el conde d'Aubigny.

A principios del siglo XVII, la hija de un conde de La Fayette, Louise Motier de La Fayette (c.1615-1665), conocida como "Mademoiselle de La Fayette", fue dama de honor de la reina Ana de Austria y amada platonicamente por el rey Luis XIII; ésta acabaría sus días en un convento, retirada del mundo.

El último representante de la rama primogénita, hombre recto y de humor tan viajero como riguroso, había desposado la hija de un oficial afortunado, Marc Pioche, Señor de La Vergne, gobernador de Le Havre y mariscal de campo; ese gentilhombre de ínfima nobleza reunía a sus cualidades marciales un profundo conocimiento de las Letras. Asegurando él mismo, y luego delegando en más sabios que él la esmerada educación de su hija, la había convertido en una especie de obra de arte hecha mujer. Convertida en condesa de La Fayette por matrimonio, instalada en su palacete parisiense del Hotel de Nevers, Marie-Madeleine Pioche de La Vergne (1634-1693), se hizo un importante puesto en el mundo de las Letras como excelente escritora y autora de la novela "La Princesa de Clèves", que hizo furor tanto en la Corte como en la ciudad. Dejó igualmente escritas unas "Memorias de la Corte de Francia de 1688 a 1689", que fueron publicadas por sus herederos en 1731. Esta escritora y novelista, apodada "la Niebla" por su pariente política la Marquesa de Sévigné, será una de esas excelsas damas que frecuentará los aristocráticos salones de París.

La hija de la Condesa de La Fayette, duquesa de La Trémoïlle, obtuvo la sustitución del marquesado de La Fayette en provecho de la rama menor representada por los Motier de Champetières. Es de esta rama, precisamente, que debía proceder a la tercera generación, Marie Joseph Paul Gilbert du Motier, 4º Marqués de La Fayette (1757-1834). Hijo y huérfano a sus dos años de edad de un coronel de granaderos, caído en una incursión precediendo la batalla de Minden (1759), creció en el castillo ancestral de Chavagnac (o Chavaniac). Sin fortuna, fue educado cariñosamente por una de sus abuelas e instruido de forma mediocre por un padre jesuita, discípulo del abate Raynal. A sus 13 años de edad, perdiendo a su madre, hereda una colosal fortuna de sus abuelos maternos, los De La Rivière (que le proporcionaba una renta anual de 120.000 libras).


El joven marqués, que ha recibido una formación bastante pobre, baila mal, da muestras de una torpeza de la que tardará en deshacerse. Sin embargo, lleva un nombre ilustre y posee un haber considerable... Dado que gusta en la familia de los Noailles, éstos le conceden la mano de Marie-Adrienne Françoise de Noailles, la encantadora hija del Duque d'Ayen, en 1774, y a la que no tardará en engañar al mismo tiempo que ingresaba como coronel en el regimiento de los Dragones-Noailles. Junto a su cuñado el Conde de Noailles, los dos jóvenes se permiten, conjuntamente con su tío político el conde de Ségur, de emitir críticas contra el Consejo Real.



El clan de los Noailles animaba antaño la corte de Luis XV y, sobre todo, consideraba la política como un asunto del que solo podían hablar las personas mayores. El Duque d'Ayen, preocupado por darles una formación militar adecuada y disciplinarlos, envía a sus yernos a Metz, ciudad gobernada por el Duque de Broglie y su hermano el conde, nada favorables en tolerar cualquier dislate en el servicio militar.

Es en Metz, durante una cena ofrecida por el mariscal-duque de Broglie y su hermano, que se produce un hecho fuera de lo común; el invitado de honor, personaje sobresaliente por su rango y su enjuta figura, habla abundantemente, denunciando la ceguera del gabinete británico y criticando la violación del principio "No a los aranceles sin representación". A pesar de su timidez, La Fayette se emociona y acosa con preguntas al personaje: es el príncipe Guillermo-Enrique de Gran-Bretaña, duque de Gloucester y segundo hermano del rey Jorge III. Al término de la extraordinaria velada, La Fayette decidirá irse a combatir en las colonias Americanas.


Los inicios del joven capitán son sobradamente conocidos: se enrola con el vizconde de Noailles y el conde de Ségur (el 7 de diciembre de 1776), en las filas de los Insurrectos Americanos, pasando por encima de la prohibición del rey Luis XVI y de su suegro el duque d'Ayen y compra, en Burdeos (1777), un pequeño navío, el "Victoria", trasladándose a Londres para visitar a su tío político el Marqués de Noailles, sucesor del conde de Guines al frente de la Embajada Francesa y, aprovechando la baza, hacerse presentar al rey Jorge III de Gran-Bretaña. Sin renunciar a sus propósitos, vuelve a hacer escala en París, alojándose secretamente en casa del Barón de Kalb y, sin tomarse el tiempo de abrazar a su esposa para despedirse, encinta por tercera vez, se va a visitar a otro tío en Guyena, el mariscal-duque de Mouchy, comandante en jefe de la provincia. Amenazado por una carta sellada del Rey, recibiendo la orden de trasladarse a Italia junto a su suegro y sabiendo de la firme oposición de Luis XVI a sus proyectos, el marqués de La Fayette se embarca en Pauillac el 25 de marzo, haciendo escala en el puerto español de Los Pasajes el 31, cerca de San Sebastián. De ahí, siempre acompañado por su amigo el Barón de Kalb, abandona las costas españolas el 26 de abril para una travesía de siete semanas.

El 14 de junio, el navío de La Fayette hecha ancla en el puerto de South Inlet, en Carolina del Sur, pasa por Georgetown y llega a Philadelphia el 27 de julio de 1777, presentándose ante el comandante en jefe de los Insurrectos, George Washington, con el cual tejerá una duradera amistad después de espetarle su famosa frase:

"He venido aqui para aprender, no para enseñar."

El bonito marqués se ilustrará en la batalla de Brandywine, en el curso de la cual recibe una herida en la pierna, y recibirá el mando de las tropas insurrectas de Virginia, tomando parte en numerosas y victoriosas incursiones militares. A partir de ahí, obtendría del rey Luis XVI que un destacamento de 6.000 hombres mandados por el general Conde de Rochambeau, sea enviado desde Francia.

Al lado del conde de Rochambeau, La Fayette llevará a cabo el célebre asedio de Yorktown, forzando al general británico Lord Cornwallis a capitular el 17 de octubre de 1781. Aquella victoria debía desencadenar la independencia de los Estados Unidos de América.

De vuelta a Francia, aureolado por la gloria y saludado por los Reyes, La Fayette expresa sus ideas innovadoras que le valdrían algunas frialdades en el entorno real (1787); se mete en política, se muestra favorable a la convocación de los Estados Generales, que no han sido convocados desde inicios del siglo XVII.



En marzo de 1789, el marqués de La Fayette es elegido diputado de la nobleza para la senescalía de Riom en los Estados Generales. Se sabe, además, que ha ingresado en una logia masónica, fundada por Brissot y llamada "Sociedad de los Amigos de los Negros", y que ha presentado un proyecto de Declaración Europea de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (11 de junio de 1789).

Nombrado vice-presidente de la Asamblea y comandante de la Guardia Nacional Parisiense, La Fayette apuesta por la instauración de una Monarquía Constitucional, atrayéndose el odio, la antipatía de los realistas y la desconfianza de Luis XVI y de María-Antonieta, que siente por él cierta animosidad.

Su enorme popularidad se esfumará tras reprimir con dureza la manifestación del Campo-de-Marzo el 17 de julio de 1791, ordenando disparar contra la multitud. En consecuencia, presentará su dimisión el 8 de octubre siguiente.

Tras haber tomado la defensa de Luis XVI y de la Familia Real, con mucha valentía tras las terribles jornadas de Junio y Agosto de 1792, el marqués de La Fayette se verá obligado a pasar la frontera franco-alemana. Caído en manos de las Potencias Extranjeras, que le consideran como uno de los mayores responsables de la Revolución de 1789, el emperador Francisco II de Austria ordena su encarcelamiento en la fortaleza de Olmütz, en Moravia. El marqués permanecerá encerrado a lo largo de cinco años hasta la firma del Tratado de Campoformio (1797), que le devuelve la libertad y un pasaporte para volver a Francia. Retirado en sus tierras del departamento de Seine-et-Marne, La Fayette asistirá impasible a la aventura imperial de Napoleón I.



En 1814, sale de su inercia para apoyar la subida al trono del rey Luis XVIII, durante la Primera Restauración, y cambia de chaqueta al abrazar la causa de Napoleón I, regresado de su exilio de la Isla de Elba, durante los Cien-Días. Eligido diputado de Seine-et-Marne (10 de mayo de 1815) y vice-presidente de la Asamblea, vuelve a cambiar de bando contribuyendo a la caída del emperador vencido en Waterloo, el 22 de junio de 1815. Su actitud chaquetera no le impide obtener el puesto de comisario en el cuartel general de los Aliados, y de ser elegido diputado de la Sarthe en 1818. Miembro de la "Carbonería", es derrotado en las elecciones de 1824 y, demasiado comprometido políticamente, debe huir de Francia para refugiarse en Estados-Unidos.

De vuelta a Francia al año siguiente (1825), el marqués es nuevamente elegido diputado para el departamente de Seine-et-Marne (1827) y, tras la Revolución de las Tres Gloriosas (1830) que destrona al rey Carlos X, recibe el mando de la Guardia Nacional, presentando al pueblo de París al nuevo rey de los Franceses, Luis-Felipe I de Orléans.

Poco después, tras una acalorada discusión con el monarca, La Fayette dimite de sus cargos y abandona el escenario político. Fallece en París en mayo de 1834.