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domingo, 17 de mayo de 2015

LA MARQUESA DE SÉVIGNÉ



SÉVIGNÉ_Marquesa de / Marquise de_Marie de Rabutin-Chantal, Marquesa de Sévigné y Dama des Rochers (Place Royale, París, 05-02-1627 / Castillo de Grignan, Provenza, Departamento de la Drôme, 17-04-1696). Célebre dama de la alta sociedad parisina del siglo XVII, que sobresalió como escritora y pensadora.

Nieta de una beata fundadora de la Orden de la Visitación de Santa María, que sería canonizada en 1767 con el nombre de "Santa Juana Francisca de Chantal", descendia de un linaje de rancio abolengo borgoñón. Tempranamente viuda de un turbulento marqués bretón y madre de dos hijos en 1651, brilló en el escenario de la alta sociedad parisina como pensadora y escritora, amiga de grandes figuras de la filosofía, de la religión, de las letras y de la corte. Cualquier historiador no puede dejar de referirse a los testimonios dejados por ésta en sus más de tres mil cartas, en las que analiza con humor y elegancia literaria todos los hechos notables de su época, siendo un testigo de primera fila del Gran Siglo Francés.


CUNA E INFANCIA


Nació en un palacete de la Place Royale de París, el 5 de febrero de 1627, hija de Celso Benigno de Rabutin, barón de Chantal, y de María de Coulanges, procedente ésta de una familia de las finanzas y de reciente nobleza. Su padre, que pertenecía a un ilustre y respetado linaje noble de Borgoña, era hijo de Cristóbal de Rabutin, barón de Chantal (1565-1601), caballero y distinguido militar que falleció en un estúpido accidente de cacería tras 9 días de horrible agonía, y de la beatificada Juana Francisca Frémiot (1572-1641), amiga de San Francisco de Sales y San Vicente de Paul, fundadora de la Orden de la Visitación y, mucho más tarde, elevada a los altares en 1767 como "Santa Juana Francisca de Chantal".

Huérfana de padre en 1627, caído en acto de servicio durante el asedio de la Isla de Ré, su madre fallece poco después en 1633, contando ella tan solo 7 años. Es pues tomada a cargo por sus tíos maternos, Philippe y Marie de Coulanges, sus tutores, quienes se ocupan a conciencia de su cuidada educación a pesar de que la familia es numerosa. De hecho, los Coulanges son personas de gran fortuna e influencia en el teatro de sociedad. Pasará entonces su infancia entre París y el castillo de Sucy, sin llegar a tener mucho contacto con su familia paterna.

Su educación es una de las mejores: aprende canto, baile, equitación, letras, un poco de latín, castellano y sobre todo italiano. Su formación literaria sería perfeccionada bajo la supervisión de Ménage y de Chapelain, eminencias de la época.


MATRIMONIO Y VIUDEDAD



En 1644, sus tíos encuentran para ella el marido supuestamente ideal: Henri, marqués de Sévigné (1623-1651), de excelente linaje bretón y con bienes nada despreciables. Si resulta seductor a primera vista, se revela con alma de rebelde, derrochador, excesivamente galante con las damas y siempre dispuesto a querellarse por una minucia.

El 10 de octubre de 1646 nacería su primera hija, Françoise Marguerite de Sévigné, que a la postre casaría con el conde de Grignan.

El 12 de marzo de 1648 nacería su hijo, Charles de Sévigné, el heredero.

Estalla por entonces la "Fronda" del Parlamento y de los Príncipes contra la regente Ana de Austria y el cardenal Mazarino. El marqués de Sévigné, partidario del duque de Longueville contra la autoridad de Mazarino, hace entonces figura de rebelde. En 1650, con el dinero de su mujer, el marqués compra el cargo de gobernador de Fougères. Un año más tarde, Henri de Sévigné se batía en duelo por su amante Madame de Gondran, muriendo atravesado por la espada de su contrincante.

Viuda la marquesa de Sévigné, cuenta entonces 26 años y con dos hijos a cargo. Afortunadamente, buena parte de su herencia había sido protegida por su tío el abad de Coulanges, hábil hombre de negocios que había obtenido la separación de bienes de su sobrina y del marido de ésta, con el fin de evitar el prolongado derroche de su fortuna.

En 1652, una violenta disputa entre el duque de Rohan y el caballero de Tonquédec tiene lugar ante la casa de la marquesa. La causa fue que ambos suspiraban por obtener su mano y se batieron en duelo para decidir quién podría pedirle en matrimonio. Aunque halagada, la marquesa rehusará las ofertas de los dos suspirantes y optará por permanecer libre y única dueña de sí misma.


TEATRO DE SOCIEDAD





La marquesa de Sévigné, entonces viuda y libre de un marido derrochador, rebelde y duelista, deja sus tierras de Bretaña para aparecer en el teatro de la refinada sociedad parisina. Muy bien rodeada y celebrada por los poetas Saint-Pavin, Marigny y Montreuil, se labra una merecida fama de mujer de mundo culta y amable. Entre sus amistades se cuentan a la prima-hermana del rey Luis XIV, la Duquesa de Montpensier, la Condesa de La Fayette, la mundana viuda del poeta Scarron, Françoise d'Aubigné (futura marquesa de Maintenon), la novelista Madeleine de Scudéry, ...

En esa misma época se instala en el palacete Carnavalet que, durante años, sería su residencia parisina en el aristocrático barrio del Marais, vecino al palacio de los duques de Guisa. En su patio erigirá una estátua del rey Luis XIV.

Cuando en 1661 Luis XIV toma efectivamente las riendas del poder, al fallecer el cardenal Mazarino, acontece la famosa recepción del superintendente Nicolas Fouquet en su castillo de Vaux-le-Vicomte, ofrecida al rey y a toda la corte. Insultado por tanta magnificencia y sospechando malversaciones, Luis XIV mandará arrestarlo y abrir un juicio contra Fouquet, gran amigo de la marquesa de Sévigné.

Al confiscarse los papeles y documentos del ex-superintendente de Hacienda, Luis XIV descubre varias cartas de la marquesa que encuentra "adorables" después de leerlas. El parecer del rey no hace más que dar más lustro si cabe al prestigio de la autora.

En 1663, la marquesa figura como bailarina en "el Ballet de las Artes" y, el año siguiente, en "el Ballet de los Amores" que animan las fiestas de la corte. Parece ser que, entonces, la marquesa se convierte en el centro de atención del monarca.

El mismo año, París se entera de que Fouquet es finalmente condenado al encarcelamiento de por vida, a pesar de las protestas y peticiones de clemencia de sus numerosos amigos entre los que se cuenta a la marquesa de Sévigné.

En 1665, su primo el Conde de Bussy publica su escandalosa obra "la Historia Amorosa de las Galias" donde éste hace un cruel retrato de la marquesa de Sévigné, a la cual culpa de haberle negado un préstamo necesario para su última campaña militar. Es el principio de un largo enfado entre los dos primos. A esto se añade que muchos señores y grandes damas se hallen harto comprometidas por el libro de Bussy. Se encuentra, incluso, el propio rey satirizado por el conde junto con sus amantes. La ira del rey se traduce en un año de encarcelamiento en La Bastilla para el conde de Bussy, y un exilio en sus tierras borgoñonas largo de 18 años.

En enero de 1669, la marquesa casa a su hija: "la más hermosa chiquilla de Francia casa, no con el más hermoso chico, sino con el más honesto de los hombres del reino...". Françoise-Marguerite de Sévigné contrae matrimonio en París con el Conde de Grignan, de 37 años de edad, dos veces viudo y jefe de una vieja familia provenzal.

El mismo año, la marquesa compra para su hijo el cargo de porta-insignia del Regimiento de los Gendarmes del Delfín.

El conde de Grignan, nombrado teniente general del Rey en Provenza, abandona entonces París para tomar posesión de su cargo.

Al año siguiente, en 1670, nace la 1ª hija de la Condesa de Grignan: Marie-Blanche. La pobre niña entraría en un convento a la edad de 5 años, donde acabaría por tomar el velo de por vida.

El 4 de febrero de 1671, la condesa hace sus baúles para reunirse con su marido, dejando sola a su hija a cargo de su madre. Esa fecha es el punto de partida de una numerosa y extensa correspondencia entre madre e hija.

En noviembre, la condesa da a luz a su 2º hijo, un varón: Louis-Provence de Grignan, nieto de la marquesa de Sévigné.

De 1672 a 1673, la marquesa se reuniría con su hija y yerno en Provenza, no volviendo a París hasta 1674, acompañada por su hija que haría una estancia en París prolongada hasta 1675. Ese mismo año, daría a luz a su tercer hijo: una niña llamada Pauline de Grignan; mientras, en Bretaña se producían insurrecciones populares que fueron brutalmente reprimidas.

En 1676, la marquesa de Sévigné se traslada a su castillo bretón des Rochers, donde su espléndida salud se ve mermada por un reumatismo que tendrá que combatir tomando las aguas termales de Vichy. Su hija se reuniría con ella en París, permaneciendo juntas hasta 1679, con viajes frecuentes en Provenza durante 1677.

En 1679 fallece el cardenal de Retz, pariente y amigo de la marquesa, y poco después marcha su hija a Grignan, no volviendo hasta 1681 y permaneciendo de nuevo con ella en París hasta 1684, ya que Charles de Sévigné contrae finalmente matrimonio con Marguerite de Mauron, en el castillo des Rochers, en Bretaña. Por desgracia, la joven pareja nunca obtendrá descendencia.

Mientras tanto, la marquesa de Sévigné reparte su vida entre su salón mundano y literario de París y sus asuntos en Bretaña, ya que no descuida sus tierras y sus negocios.

1685 marca otro reencuentro de madre e hija, inseparables y bien avenidas. La marquesa irá el mismo año a Bourbon-L'Archambault, a tomar las aguas termales para su reuma.

En 1688, fallece su tío el abad de Coulanges, rico y hábil hombre de negocios que la salvó antaño de la ruina interviniendo en su matrimonio. El mismo año, su hija regresaría nuevamente en Provenza, hecha una incansable viajera. En 1689, la marquesa dejaba sus tierras bretonas para reunirse con su hija en el castillo de los Grignan, prolongando su estancia provenzal hasta 1691, fecha en la que regresaría a París acompañada por su hija y su yerno.

En 1694 se produce la última separación de madre e hija cuando la condesa de Grignan regresa en Provenza, y que la marquesa acaba por ir a verla algunos meses más tarde.

En 1695, el nieto de la marquesa, el marqués Louis-Provence de Grignan, contrae matrimonio con Anne-Marguerite de Saint-Amand, hija de un rico intendente de provincias. El duque de Saint-Simon dirá en sus memorias que la condesa de Grignan presentó a su nuera en sociedad con este cruel comentario: "Hace falta estiércol sobre las mejores tierras..."

El mismo año, se casa la otra hija de la condesa, Pauline, con el marqués de Simiane.

Es el último festejo familiar al cual participaría la marquesa de Sévigné ya que, durante su estancia en el castillo de Grignan, fallece el 17 de abril de 1696.

En 1704, es su nieto Louis-Provence de Castellane, marqués de Grignan quien muere a la edad de 33 años y sin hijos, por lo que el linaje de Grignan se extingue con él.

Un año después, la condesa de Grignan fallece agotada por sus numerosas enfermedades y una pena inconsolable por las muertes de su hijo y de su madre. Su hermano, el marqués Charles de Sévigné, después de llevar una vida de jolgorio y luego de ermitaño jansenista, le seguiría a la tumba en 1713, dejando tras de sí varios hijos naturales que serían a la postre legitimados y reconocidos por el rey.

En 1714, moriría finalmente el conde de Grignan en una posada de Lambesc, en Bretaña.

No sería hasta 1725 que aparecerían publicadas algunas de las famosas cartas de la Marquesa de Sévigné.

En 1737, la última heredera, Pauline de Castellane de Grignan, marquesa de Simiane, fallece; los castillos des Rochers y de Grignan, con todo su mobiliario y hasta los retratos de familia son puestos en venta para pagar las deudas de los Grignan.

 

miércoles, 30 de julio de 2014

EL Vº CONDE DE GRIGNAN



GRIGNAN_Vº Conde de / 5ème. Comte de_François de Castellane d'Adhémar de Monteil de Grignan, Vº Conde de Grignan y de Campobasso, Duque de Termoli, Barón d'Entrecasteaux, Señor de Monteil, etc. (Castillo de Grignan, Provenza, 15-09-1632 / Saint-Pons, Provenza, 31-12-1714). Fue un aristócrata, militar y cortesano francés principalmente conocido por su cargo de Teniente-General del Rey en Provenza y por ser el yerno de la célebre Marquesa de Sévigné.

De origen meridional, la familia de Grignan es un muy antiguo linaje aristocrático francés que ocupa desde hace siglos, en Provenza, los puestos más elevados. Los primeros datos relevantes acerca de la familia se remontan a la Primera Cruzada, en la cual caballeros llevando el nombre de Grignan han participado. Hacia el siglo XI, el entonces Señor de Monteil, Aymar o Adhémar, uno de los ancestros de los Grignan, posee más de 20 leguas de tierra (equivalentes a más de 700 hectáreas) sobre la riba izquierda del Ródano. Dará su nombre a la ciudad de Montélimar. Uno de sus descendientes, Guilhem Adhémar, dejaría huella como primera figura entre los primeros trobadores provenzales. Bajo el reinado del rey Francisco I, un Conde Adhémar de Grignan sería designado gobernador de Provenza por unos años.

Es en el siglo XVI cuando la familia forja su alianza con la Casa de Castellane, otra antigua, rancia e ilustre familia provenzal: Gaspard de Castellane (ob.1563), Barón de Entrecasteaux, contrae matrimonio con Blanche Adhémar de Monteil de Grignan, hermana de Louis Adhémar de Monteil, XXIº Barón de Grignan y 1er Conde de Grignan (ob.1559), y último representante varón de su casa. El hijo de ambos, Louis de Castellane-Adhémar de Monteil (ob.1598), se convertiría en el heredero de su tío materno, tomando el nombre, el título y las armas de los Adhémar tras obtener del Parlamento de Toulouse la anulación del testamento del finado, en el cual éste instituía heredero universal al Príncipe Francisco de Lorena, Duque de Guisa. De este modo, se convierte en el punto de partida de una nueva serie de señores de Grignan.

En el siglo XVII y en tiempos de nuestro personaje, la familia ya ha perdido mucho de su antigua importancia, de su esplendor y de sus riquezas, pero sigue disfrutando de un enorme crédito en la corte francesa.



François de Castellane-D'Ornano-D'Adhémar de Monteil de Grignan, nacido en el castillo familiar de Grignan, era hijo de Louis-Gaucher, IVº Conde de Grignan, y de Marguerite d'Ornano, siendo el primogénito de once hijos. Heredaría del título condal a sus 36 años, a la muerte de su padre acaecida el 4 de agosto de 1668. Ya desde temprana edad, abraza la carrera militar. En 1654, asciende a coronel del Regimiento de Champagne. Dos años más tarde, es promovido teniente-capitán de los Chevau-Légers (Regimiento de la Caballería Ligera) de la Reina-Madre Ana de Austria.

A lo largo de su vida se casaría por tres veces. En primeras nupcias, en 1658, con Angélique Claire d'Angennes, hija de los Marqueses de Rambouillet, y de la que tendría 2 hijas. Viudo en 1664, se casa por segunda vez y un año más tarde con Marie-Angélique du Puy-du-Fou. Desgraciadamente, ésta fallece de sobreparto al dar a luz a un hijo varón que, para más INRI, moriría poco después en la cuna.



Con 37 años de edad, conoce en los salones de París a la joven Françoise-Marguerite de Sévigné, hija de la Marquesa Vda. de Sévigné, personalidad importante de la corte y de los cenáculos parisinos, muy bien relacionada socialmente. En aquella época, el Conde de Grignan se encuentra en un aprieto financiero y su necesidad de dinero hacen que se fije en la suculenta dote de la damisela; dote que le permitiría amortizar gran parte de sus deudas. El matrimonio, juzgado desigual ya que la familia De Sévigné no goza de un título social comparable al de los Grignan, es finalmente acordado el 27 de enero de 1669 en el Hôtel de La Rochefoucauld, y celebrado 2 días más tarde en la iglesia de Saint-Nicolas-des-Champs de París. El 29 de noviembre del mismo año, el rey Luis XIV nombra al Conde de Grignan como su Teniente-General en Provenza. El 19 de enero de 1670, Grignan abandona París para regresar a sus tierras. Hace su entrada oficial en Aix-en-Provence el 19 de mayo y es recibido en el Parlamento dos días después. Su flamante esposa y nueva Condesa de Grignan se reuniría con él un año más tarde. La pareja fijaría su residencia en el castillo ancestral de Grignan por espacio de casi 40 años. De su unión nacerían 3 hijos, de entre los cuales la futura Marquesa de Simiane, que jugará un importante papel en la publicación de la correspondencia de su abuela materna.

Sus hijos, habidos del primer y tercer matrimonio, fueron los siguientes:

1a-Françoise Julie de Castellane d'Adhémar de Monteil; c.c. (1689) Henri Emmanuel Hurault, 1er Marqués de Vibraye => con descendencia / Marqueses de Vibraye.

1b-Sor Louise Catherine de Castellane d'Adhémar de Monteil (religiosa).

2a-Marie-Blanche de Castellane d'Adhémar de Monteil (1670- ? )

2b-Louis-Provence de Castellane d'Adhémar de Monteil (1671-1704) Marqués de Grignan; c.c. (1695) Anne-Marguerite de Saint-Amand => sin descendencia.

2c-Pauline de Castellane d'Adhémar de Monteil (1674-1737); c.c. Louis Charles de Simiane, Marqués de Simiane (1671-1718); padres de:

2cc-Sophie de Simiane (1704-1728); c.c. Alexandre de Villeneuve-Vence, Marqués de Vence (1704-1774) => con descendencia / Marqueses de Vence.

2cc-Françoise Pauline Delphine de Simiane; c.c. 1º/Joseph Gabriel Tancrède de Félix du Muy => con descendencia; c.c. 2º/Jean-Baptiste de Castellane-Esparron, Marqués de Castellane.

En 1673, el conde asedia la ciudad de Orange, reclamando la incorporación de ésta en el territorio francés. Ante tamaña victoria del conde, Luis XIV habría exclamado: "¡Estoy muy satisfecho de Grignan!"



Más allá de ese hecho de guerra, el Conde de Grignan no volvería a brillar en los escenarios bélicos. La muerte iría a su encuentro en el curso de uno de sus desplazamientos por la Provenza, sorprendiéndole el 31 de diciembre de 1714 en una posada situada entre las localidades de Lambesc y Marsella. Tenía 83 años.