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miércoles, 12 de febrero de 2014

MADAME DE SAINTE-AMARANTHE



SAINTE-AMARANTHE_Señora de / Madame de_Jeanne Louise Françoise Desmier d'Archiac de Saint-Simon, Madame Davasse de Saint-Amarand alias Madame de Sainte-Amaranthe (Saintes, Francia, 16-05-1751 / París, 17-06-1794), fue una célebre dama de la alta sociedad parisina que acogía en su 'salón' de la calle Vivienne a la élite de la época e hizo de anfitriona del famoso Club 50 ubicado en el Palais-Royal.

Hija del militar Étienne Louis Desmier d' Archiac, Marqués de Saint-Simon (1709-1798), Teniente-General de los Ejércitos del Rey, y por un asunto amoroso que comprometió su reputación, se vio prontamente obligada a casarse un 24 de agosto de 1771 con el hijo de un perceptor general de impuestos, Monsieur Davasse de Saint-Amarand, de procedencia burguesa. Sin embargo, el matrimonio sería un sonado fracaso al arruinarse éste en el juego; ahogado por sus acuciantes deudas y perseguido por la justicia, Monsieur Davasse de Saint-Amarand opta por huir a España dejando tras de si a su esposa con dos hijos a cargo y sin recursos.

La pobre dama consigue salvarse de la miseria gracias a la protección y ayuda económica del Príncipe de Conti. Éste la instaló durante un tiempo en el Hôtel de Jonchères hasta que pudo encontrar una casa en la parisina calle de Vivienne, dónde abrió un "salón" mundano. Tuvo entonces varias aventuras amorosas con aristócratas conocidos, como el Vizconde de Pons, a quien se atribuye la paternidad de su hija Émilie. Un tiempo después, se cruza con un tal Joseph Aucane, un negociante procedente de las colonias de ultramar que le empujará a transformar su 'salón' en una casa de juegos para la élite parisina. A partir de ese momento, la dama cambia su nombre de casada por el más aristocrático de Madame de Sainte-Amaranthe.

El juego, más que una moda, se había convertido en una costumbre y casi en una obligación social para la alta nobleza francesa. Los cortesanos perdían sumas estrafalarias en las mesas de juegos de Versailles, sobretodo en "el Juego de la Reina", y en París, donde se encontraba el triángulo de las casas de juego más conocidas: en la Plaza de las Victorias, en la Bolsa o en el Palais-Royal, y que entonces se llamaban academias de juego. El año de 1780 fue el "bum" de esos clubes para ludópatas, y se multiplicaron hasta tal punto que el gobierno empezó a controlarlos con severidad y, en un momento dado, a prohibirlos por llevar a la ruina a muchas familias distinguidas de la corte.

Puesto que Madame de Sainte-Amaranthe había conseguido atraer a una brillante clientela en su "salón" de la calle Vivienne, se dejó convencer por Aucane para que adoptase el papel de anfitriona distinguida de una casa de juegos del Palais-Royal. Gracias a sus relaciones mundanas, la dama consiguió el financiamiento necesario para montar el lucrativo negocio, contando con los fondos aportados por el Conde de Sartine, el Conde de Laborde de Méréville y el genovés Persico. Por fin, en 1792, pudo abrir las puertas de su establecimiento bautizado como el "50" y sito en el nº 50 de las arcadas del Palais-Royal, donde concurría la flor y nata de París. Gracias al lujo de su suntuoso y estudiado decorado, a la calidad de las cenas que se servían, a la diversidad, al número de personalidades que acudía (entre ellos ex nobles y notorios revolucionarios), el club se convirtió durante meses en el nº1 de las atracciones del Palais-Royal. Celebridades como el Conde de Tilly o el actor Fleury, estrella y accionista de la Comedia-Francesa, contribuyeron a que el local adquiriera mucha fama.

Sin embargo, por culpa de las sangrientas matanzas de septiembre, una asustada Madame de Sainte-Amaranthe prefirió huir con sus hijos a Rouen (Ruán) por espacio de 3 semanas hasta que se calmasen las ansias asesinas de los revolucionarios. En esas tres semanas, su joven hija Émilie contraería matrimonio con el Conde Charles Marie Antoine de Sartine, de unos 15 años mayor que ella.

Los acontecimientos del 10 de agosto de 1792, llevaron a Madame de Sainte-Amaranthe a solidarizar su establecimiento con el movimiento contra-revolucionario. En el club "50" se reconocía entonces a la Princesa de Nassau y ex marquesa de Soyecourt, y a la hija de ésta (futura Duquesa de Decazes), al embajador sajón De Cetto, a los Condes de Kératry y de Preissac que dirigían una fábrica de falsificación de asignados, a los condes de Sartine, de Maupeou y de Miromesnil, hijos los tres de ex ministros del rey Luis XVI, al principal financiador del club, el Conde de Laborde de Méréville, e incluso a miembros del partido de los "montañeses", todos muy politizados. Pronto empezaron a llover denuncias políticas contra el "50", señalándolo como un nido de contra-revolucionarios y corruptos. Pero, gracias a la protección del hermano de Robespierre, Augustin (¿quizás fuera amante de la anfitriona del club?), todas aquellas denuncias fueron archivadas durante 1793.

A raíz de la instrucción del proceso contra Danton, a quien querían implicar en turbios asuntos político-financieros, se volvió a denunciar al "50" como punto de reunión de contra-revolucionarios y estafadores. Madame de Sainte-Amaranthe y sus hijos fueron entonces arrestados y encarcelados en la prisión de Sainte-Pélagie, luego transferidos con todo un tropel de gente a otra cárcel y, poco después formalmente implicados, pese a la oposición de Maximilien de Robespierre, en un complot cuyo objetivo era asesinarle.

Pese a sus protestas y a las de Sartine y Robespierre, Madame de Sainte-Amaranthe y sus hijos, Émilie y Louis (de 16 años), fueron incluídos en la gran hornada de los inculpados y llevados hasta la guillotina el 17 de junio de 1794.

viernes, 7 de febrero de 2014

EL 1er DUQUE DE SAINT-SIMON




SAINT-SIMON_Ier Duque de / 1er Duc de_Claude de Rouvroy, Conde de Rasse, 1er Duque de Saint-Simon y Par de Francia, Vizconde de Clastres, Barón de Benay, Vidamo de Chartres, Señor de La Ferté-Arnault (La Ferté-Vidame) y de Beaussart (Castillo de Saint-Simon, Picardía, Francia, 16-08-1607 / Castillo de La Ferté-Vidame, 03-05-1693). Fue un cortesano, Primer Montero de Francia, Lobero Mayor del Reino, Primer Gentilhombre de la Cámara del Rey, Caballero de la Orden del Espíritu Santo y de San Miguel, consejero y favorito del rey Luis XIII de Francia.

Orígenes

La filiación de la noble familia De Rouvroy de Saint-Simon está auténticamente establecida desde Mathieu de Rouvroy apodado "el Tuerto", que vivió a inicios del siglo XIV. El apodo de "el Tuerto" fue igualmente llevado por el hijo y el nieto de Mathieu, dándose la curiosa coincidencia que los tres perdieron un ojo en acto de servicio.

El apellido De Rouvroy viene de la tierra y señorío del mismo nombre, situado en la riba izquierda del Somme, a media legua de Saint-Quentin, en Picardía. Ese feudo estaba, en 1047, en manos de Gautier de Rouvroy, tutor del Conde de Vermandois.

Fue a partir de la boda en 1333 de Mathieu II de Rouvroy "el Tuerto", caballero, señor du Plessis-Choiseul (1315-1389), con Marguerite, Dama de Saint-Simon y última heredera de un linaje que se cree procedente en quinto grado de Eudes "el Insensato", señor de Saint-Simon y único hijo de Herbert V, último Conde de Vermandois y miembro de la dinastía Carolingia, cuando los De Rouvroy unen a su nombre el del señorío de Saint-Simon.

Familia




Hijo segundón del Caballero Louis II de Rouvroy de Saint-Simon, Señor du Plessis-Choiseul y de Rasse (1568-1643), gobernador y baílio de Senlis, y de Denise de La Fontaine de Lesches, Dama de Lesches, de Vaux-sur-Meulan y de Boubiers (hija de Louis, Señor de Lesches, y de Jeanne de Canjon, Dama des Orgereux), tuvo por hermano mayor a Charles de Rouvroy, Marqués de Saint-Simon (1601-1690), jefe de su casa y casado con Louise de Crussol (1606-1695), hija de los Duques de Uzès. Ambos representaban la rama de Rouvroy de Rasse, surgida en el siglo XVI.

Después de Charles, Marqués de Saint-Simon, y de Claude, Conde de Rasse, vinieron los siguientes hermanos:

-Louis de Rouvroy de Saint-Simon, Caballero de la Orden de Malta (+1697), Abad de Saint-Sauveur de Blaye, Comendador de Pézenas y de Piéton, Capitán del Regimiento de Guardias y Comandante en el asedio de La Rochelle.

-Jeanne de Rouvroy de Saint-Simon, c.c. Louis de Fay, Señor de Château-Rouge y de Cressonsac.

-Louise de Rouvroy de Saint-Simon, c.c. Laurent Charles du Châtelet, Señor de La Fresnière.

Carrera en la corte

Sin embargo, el padre se ha visto arruinado por las guerras de religión y la familia vive sobretodo del sueldo que obtiene de la Corona como gobernador y baílio de la ciudad de Senlis, sin lujos. Claude, por ser el segundón, es enviado a la corte bajo el nombre de "Conde de Rasse", colocado como paje de la Pequeña Montería del Rey Luis XIII y consigue prosperar rápidamente al captar el interés y la amistad del monarca. Según el cáustico Tallemant des Réaux, la virtud esencial del joven Claude de Rouvroy es la de "no babear en el cuerno de caza del rey" pero, sobretodo, el de seguir fielmente al rey en todas sus campañas. Tampoco resulta ser un mal cortesano cuando, en el curso de la Jornada de los Engaños, respalda y sostiene al Cardenal de Richelieu frente a los Grandes y a la Reina-Madre María de Médicis. Ese gesto tan inteligente le brindará el favor, nada despreciable, del cardenal y primer ministro... Las recompensas no se harán esperar demasiado.

Pronto, en 1627, se convierte en el Primer Montero de Francia, después en el Lobero Mayor del Reino (1628) y en Primer Gentilhombre de la Cámara del Rey, brindándole un trato constante e íntimo con Luis XIII. Como soldado, se distingue en el asedio de La Rochelle y, como premio, recibe el señorío de parte de la ciudad conquistada a los hugonotes. En 1630 es nombrado gobernador de Blaye y de los castillos reales de Saint-Germain y de Versailles. Finalmente, en enero de 1635, recibe su carta patente de 1er Duque de Saint-Simon con paridad francesa y es recibido en el capítulo de la Orden de los Caballeros del Espíritu Santo, convirtiéndole en caballero de las Ordenes del Rey.

Sin embargo, en 1636, cae en desgracia por haber traicionado el secreto del Consejo del Rey al que asiste: dio aviso a su tío el Barón de Saint-Léger de que éste había sentenciado su arresto y encarcelamiento por haber entregado demasiado rápido las armas y la plaza fuerte que defendía como gobernador.

Después de una década como favorito real, el duque es exiliado en Blaye, territorio del cual es gobernador y del que saca una sustanciosa renta de 60.000 libras anuales. Tan solo se le autorizaría volver a pisar la corte en 1643, estando ya muerto el Cardenal de Richelieu, y pudiendo asistir a la agonía de Luis XIII.

A partir de ese momento, se aparta de cualquier asunto político o público, lo que no le impide tomar abiertamente partido por la regente Ana de Austria y por el Cardenal de Mazarin durante las guerras de la Fronda.

En 1644, contrae matrimonio con Diane-Henriette de Budos, Marquesa de Portes y Dama de Honor de la Reina-Regente (1629-1670), hija de un vice-almirante de Francia, el Marqués Antoine Hercule de Portes, y de Louise de Crussol d'Uzès. De dicha unión nacerían tres hijos:

-Gabrielle Louise de Rouvroy de Saint-Simon, Marquesa de Portes (1646-1684), c.c. Henri Albert de Cossé, 4º Duque de Brissac y Par de Francia.

-Louis de Rouvroy de Saint-Simon, Marqués de Portes (1650-1651).

-Marie-Madeleine de Rouvroy de Saint-Simon, Madame de La Ferté (1659-1665).

Viudo en 1670 e inquieto al ver que no tiene heredero varón que pueda dar continuidad al ducado, que su hermano mayor tampoco tiene hijos, contrae un segundo matrimonio a sus 67 años con Charlotte de L'Aubespine de Châteauneuf (1640-1725), quien le dará el heredero tan ansiado:

-Louis III de Rouvroy de Saint-Simon, Vidamo de Chartres y futuro 2º Duque de Saint-Simon (1675-1755).

Desde entonces, dedica todos sus esfuerzos y utiliza todos sus viejos contactos en la corte para proporcionar una excelente educación y asegurar un puesto en ésta a su hijo. Fallecería justo después de recibir, con no poco alivio, el nombramiento de su hijo al rango de capitán bajo el amparo y protección del rey Luis XIV.