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miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL IIIer. PRÍNCIPE DE CONDÉ




CONDÉ_IIIer Príncipe de / 3ème. Prince de_Henri II de Bourbon, IIIer. Príncipe de Condé, IIIer. Duque de Enghien, de Albret, Vº Duque de Montmorency y IIº Duque de Bellegarde, Primer Príncipe de La Sangre, Par de Francia, Conde de Sancerre, etc. (Saint-Jean-d'Angély, 01-09-1588 / Hôtel de Condé, París, 26-12-1646). Fue un príncipe de la 2ª rama de la Casa de Borbón, presunto heredero del trono de Francia y designado como presunto sucesor del rey Enrique IV desde 1589 hasta 1601. Ostentó y cumuló los tres mayores cargos u oficios de la Corona: el de Gran Maestre, de Montero Mayor y de Lobero Mayor del Reino de Francia, Caballero Gran Cruz de la Orden del Espíritu Santo y de San-Miguel, y fue nombrado Virrey de la Nueva-Francia (Québec, Canadá), asi como Gobernador de las provincias de Berry, Borbonesado y Borgoña. También fue Jefe del Consejo de Regencia y Generalísimo de los Ejércitos del Rey.

Sus padres fueron Enrique I de Borbón, 2º Príncipe de Condé y Carlota-Catalina de La Trémoïlle. Tuvo una hermana: Eleonora de Borbón-Condé, más tarde casada con el Príncipe de Orange. En 1609, contrae matrimonio con la joven y hermosísima Carlota-Margarita de Montmorency (1594-1650), una de las más ricas herederas de Francia. Dicha unión daría tres hijos:

-Ana-Genoveva, futura Duquesa de Longueville.

-Luis II, Duque d'Enghien y de Borbón, futuro 4º Príncipe de Condé.

-Armando I, Conde de La Marche y Príncipe de Conti.


El Personaje


Considerado como un bastardo pese a su legitimidad, vivió una infancia triste y anodina. A decir de los testigos, le tenían por mal aseado, cruel, depravado, avaro y demagogo. Educado por su madre en una fe católica de lo más intransigente, habiendo ésta abjurado de la fe protestante, fue considerado como inmediato sucesor al trono de Francia. Pero tras el nacimiento del Delfín Luis en 1601, Enrique II de Condé se vió relegado a un segundo plano y se alejó cada vez más de los peldaños del trono tras nacer sucesivamente los hijos del rey Enrique IV y de María de Médicis.

Pelirrojo, el semblante triste, había adquirido una sólida formación aunque le faltase cierto arrojo que tanto gustaba en la corte. Además, su reputación de homosexual no arreglaba mucho su situación aunque fuese físicamente atractivo y proporcionado. Tenía fama de excéntrico: un día de borrachera, atravesó la ciudad de Sens literalmente desnudo a lomos de su montura y acompañado por toda una pandilla de amigos igualmente desprovistos de ropa alguna.

Poco dado a la galantería, acerbo a veces, sabía sin embargo atraerse la simpatía de los que tenía necesidad o pudiesen servirle en algo. Propenso a ataques de cólera, tenía para remediar ese mal genio el don de saber hacerse perdonar por aquellos que había herido.

Igual que su rey y supuesto padre natural, Enrique IV de Francia, el Príncipe de Condé solía ir tremendamente sucio e impresentable: la barba mal recortada, los cabellos grasientos, no era lo que se dice un hombre pulcro en su aseo personal.


Amor y aventura


Enrique IV lo despreciaba hasta tal punto que le obligó a contraer matrimonio con la que deseaba convertir en su nueva amante oficial, Carlota de Montmorency, que tan solo contaba 14 primaveras y había reavivado la pasión de un rey ya en el apogeo de su madurez. Quiso entonces sustraerla a la vigilancia paterna, el Condestable de Francia, concibiendo el proyecto de casar a su "amiga" con un hombre sobradamente conocido por sus amistades masculinas (y sus inclinaciones sexuales, claro está). El Príncipe de Condé tuvo, pese a su inicial oposición, que someterse a la voluntad del monarca. Pero era contar sin el "encanto" de la joven, que pronto encendió las llamas de la pasión en su marido y, loco de celos, intentó por todos los medios que su mujer no volviese a ver al rey, yendo incluso a retenerla cautiva en sus tierras! Pero finalmente, tuvo que ceder...


La Princesa de Condé





Dícese que fue la mujer más hermosa de su época y que las viruelas ni siquiera pudieron afear sus hermosos rasgos, pese a dejar cicatrices en sus mejillas. Rubia, ojos azules, grácil y bien educada, tenía todas las virtudes necesarias para agradar.

Sin embargo, el idilio con su flamante marido no duró siempre: la princesa amaba demasiado la vida mundana y frecuentar los salones parisinos, donde la apodaban "la Perroquette" (el Lorito); y su marido siempre andaba carcomido por los celos!

Se dijo que, en realidad, la Princesa de Condé tan solo tuvo dos días alegres en su vida: el día de su boda, por el rango que adquiría, y el día de su viudedad, por la libertad recobrada!


Un cortesano político

"Elena de Troya"


Tras un nuevo altercado con el rey sobre su supuesta bastardía, raptó a su esposa para conducirla de castillo en castillo, para finalmente refugiarse en sus tierras de Bélgica. Pero temiendo una invasión francesa, el Gobierno de los Países-Bajos españoles tan solo autorizó que permaneciese la Princesa de Condé, y Enrique II tuvo que seguir hasta la ciudad de Colonia. La situación degeneró hasta tal punto que Enrique IV de Francia tomó la decisión de declarar la guerra a España, comparando incluso el incidente con el caso de Elena de Troya. La amenaza del conflicto cesó inmediatamente al morir asesinado el rey a manos de Ravaillac quien, sin saberlo, tenía tras de él a todo el partido español que no deseaba esta guerra. Enrique II de Condé no volvería a Francia hasta 1610, cuando se hizo pública la noticia del regicidio. Durante un tiempo, Condé se vió respaldado por el partido español para subir al trono, pero este proyecto acabó por ser desestimado ya que la regente María de Médicis era, ella misma, cabeza visible de ese partido.


El Consejo de Regencia



En 1611, Enrique II de Condé es nombrado virrey de Nueva-Francia por la regente. Incluído en el Consejo de regencia, exige todos los honores debidos a su rango de Primer Príncipe de La Sangre. Pero cuando el rey Luis XIII contrajo matrimonio con la Infanta de España Ana de Austria, Condé cambió de bando convirtiéndose en el gran protector del partido protestante francés. Se opuso, junto con los Príncipes rebelados, al valido Concino Concini y al partido italiano que, protegido por la regente, iba acumulando todos los honores y prebendas.

En 1612, recibiría de manos del rey Luis XIII la propiedad parisiense del Hotel de Gondi, rebautizado en "Hotel de Condé", adosado a la calle des Fossés, hoy día emplazamiento del Teatro del Odeón. Será de hecho su bisnieto quien mandará arrasar el palacio, para convertirlo en un lugar de arte y de cultura.


Los Estados Generales


 


En 1613, Enrique II de Condé da el primer paso y lanza un violento manifiesto contra el poder y provoca la convocación de los Estados Generales. El Gobierno de la regencia no teniendo el suficiente coraje para tomar las medidas necesarias, cedió ante los príncipes que habían abanderado la oposición política. Privado del sostén de los demás príncipes, Condé no supo aliarse con el Tercer Estado para conseguir el poder. Con el objetivo de pararle los pies, María de Médicis relevó a todos los ministros considerados "débiles" y llamó a su lado al Cardenal de Richelieu, pero guardando a su vera a su valido Concini. Habiendo recibido de la regente el gobierno de la provincia de Berry, Condé se refugió en sus tierras retirándose del escenario político para hacerse olvidar y esperando que los "horrores" del gobierno de Concini cayesen por su propio peso. Pero la maniobra es descubierta, la regente le ordena regresar a la corte prometiéndole todo lo que él quisiese. Aunque apareció en el Consejo bajo aspectos amables, no cesó con sus maniobras atacando la legitimidad del rey, como tampoco dejó de lado sus orgías que le hicieron contraer la sífilis.

En 1614, ordena reconstruir la iglesia de Vallery, convertida en necrópolis de todos los miembros de su familia y situadas las tumbas bajo el altar mayor.


La Cárcel


Opositor feroz a la política y sobre todo a la persona de Concini, valido de la regente, sus choques frontales con los demás miembros del Consejo se hacen patentes. Richelieu, temeroso de sus intrigas, le manda arrestar en plena sesión del Consejo en 1616. Permanecería tres años encarcelado en el castillo de Vincennes.

Preso ilustre, pide que con él se reúna su esposa Carlota de Montmorency. Poco tiempo después, la princesa da a luz, y por dos veces consecutivas, niños nacidos muertos: uno en 1617, y un par de gemelos en 1618. Haría falta esperar hasta un nuevo alumbramiento para que naciera su primera hija: Ana-Genoveva, que llegaría a la edad adulta. El mismo año de 1619, los Príncipes de Condé abandonaban Vincennes y recobraban su libertad gracias al Duque de Luynes, favorito del rey Luis XIII.

Pasado el episodio de la rebeldía, Condé se mostró como el más leal servidor del rey. En 1627, durante la revuelta de los protestantes del Languedoc, el Cardenal de Richelieu le encargó el mando del ejército real para combatirlos.


De cargo en cargo






En 1631, además de las provincias de Berry y del Borbonesado, Enrique II de Condé recibe de manos de Luis XIII el gobierno de Borgoña, que permanecería largo tiempo a manos de los Condé, generación tras generación. Recibió, además, una gran parte de la fortuna de su cuñado el duque Enrique II de Montmorency (ejecutado en 1632). Con mando militar sobre las tropas del rey, encabezó una serie de campañas en las fronteras del reino, hasta su invasión de España que acabaría con el desastre de Fuenterrabía, en 1638.

Posteriormente, Condé es nombrado jefe del Consejo de Regencia tras fallecer el rey Luis XIII y, convertido en el Nº2 del país, sostendría de manera constante a la regente Ana de Austria y al Cardenal Jules Mazarin.

Si el príncipe no fue un gran jefe militar y nunca emprendió nada en particular, si supo mantener su rango cuando era menester hacerlo: sabía organizarse mejor que nadie y sus ejércitos nunca echaron en falta cosa alguna, siendo los mejores equipados del reino. Y si no fue un hombre de acción, brilló como administrativo y nunca firmó documento alguno sin antes leerlo de cabo a rabo.

El rey apreciaba sus opiniones y sus consejos, siempre orientados hacia el liberalismo y la tolerancia. Al frente de su gobierno de la provincia de Berry, se empleó sin descanso en mejorar las condiciones de vida de sus súbditos. Justo y generoso, recogió la simpatía del pueblo al que tanto quiso proteger y beneficiar.

La muerte del rey Luis XIII le causó una honda impresión y tristeza. De hecho, fue el que más le lloró, puede porque la tierra y el castillo de Chantilly le fueron otorgados, no por sus leales servicios y tampoco por los de su hijo el duque d'Enghien, sino a razón de la reencontrada amistad entre la regente Ana de Austria y la Princesa Carlota de Condé; Chantilly siempre había sido una de las más envidiadas propiedades de los duques de Montmorency y había sido confiscada durante la ejecución del hermano de la princesa.

 

lunes, 15 de septiembre de 2014

EL IIº PRÍNCIPE DE CONDÉ





CONDÉ_IIº Príncipe de / 2ème. Prince de_Henri I de Bourbon, IIº Príncipe de Condé, Duque d'Enghien, Par de Francia y Príncipe de La Sangre (La Ferté-sous-Jouarre, 29-12-1552 / Saint-Jean-d'Angély, 05-03-1588). Fue un príncipe protector y líder de los protestantes franceses durante las Guerras de Religión, rival de Enrique III de Navarra e impulsor de numerosas campañas militares contra las tropas reales. Se ilustró particularmente en el asedio de La Rochelle y en la batalla de Coutras.

Hijo primogénito de los Príncipes de Condé Luis I y Eleonora de Roye, tuvo por hermanos a Francisco, Duque-Príncipe de Conti, y a Carlos, Conde de Soissons.




En 1572, contrae matrimonio con María de Clèves, Condesa de Beaufort (1553-1574), de la cual tendrá una hija llamada Catalina de Borbón-Condé.




En segundas nupcias, celebradas en 1586, con la gran heredera Carlota-Catalina de La Trémoïlle (1568-1629), tendrá una hija y un hijo: Eleonora y Enrique II.


El Príncipe Hugonote


Tenía un rostro ingrato, y se le consideraba sombrío a la par que tímido. El Almirante De Coligny lo había educado en la fe reformada de manera a convertirlo en un personaje fanático, militante, ágrio y poco hábil. Y si en muchos aspectos compartía con su primo el rey Enrique III de Navarra (futuro Enrique IV de Francia) algunas convicciones, casi todo les oponía.

Tras la batalla de Jarnac, en la que su padre perdió la vida, el joven Enrique I de Borbón, segundo Príncipe de Condé, era presentado a los soldados al mismo tiempo que Enrique de Navarra; el partido protestante mostraba así la continuidad del compromiso de los Príncipes de la Sangre en la defensa de la causa Hugonota.

Después de la Paz de Saint-Germain (1570), Enrique I de Condé se retira en sus posesiones del Béarn, casándose con la princesa María de Clèves, condesa de Beaufort, que moriría al dar a luz a su hija Catalina (1574-1593).

En el curso de la terrible y sangrienta matanza de la San-Bartolomé, el Príncipe de Condé se salvará al abjurar de la fe protestante y a la intervención del rey Carlos IX contra los Duques de Guisa y el Duque de Anjou (futuro rey Enrique III de Francia). Tras escapar de la carnicería parisina, consigue huír y refugiarse en la capital alsaciana: Estrasburgo.

Aliado al Duque d'Alençon y con la ayuda de mercenarios alemanes, llevó una campaña militar contra el rey Enrique III de Francia. Tras la toma de la ciudad de Neufchâteau, el monarca debe entonces mostrarse más diplomático y negociar con el Duque d'Alençon. Sin embargo, aquella negociación sacrifica al Príncipe de Condé que irá errando de fracaso en fracaso, teniendo que huír para refugiarse en Guernesey, al no encontrar en el extranjero la ayuda necesaria para su causa.

Más tarde, recibiría el nombramiento de gobernador de la provincia de Picardía, aunque no habiendo podido tomar posesión de Peronne, tendrá que sitiarla y tomarla por la fuerza. Junto a su primo el rey Enrique III de Navarra, se alía a los católicos moderados contra la Santa Liga, llevada por el rey Enrique III de Francia. Pero, desgraciadamente, Enrique I de Condé no posee las cualidades de su padre y se ve eclipsado por el arrojo y la habilidad diplomática de Enrique de Navarra, asistiendo impotente a la dispersión de su ejército.

Ya en la edad madura, contrae segundas nupcias con Carlota-Catalina de La Trémoïlle (en 1586), quien renunciaría al catolicismo por él. Será ella quien le proporcione el tan ansiado heredero varón que prosiga con su estirpe.

Condé seguiría guerreando en las múltiples y sucesivas campañas de su primo el rey de Navarra, siendo gravemente herido en la batalla de Coutras (1587). Repuesto de sus heridas, se dispuso a reanudar la campaña militar, respondiendo a la llamada de Enrique de Navarra pero, súbitamente, fallece sin causa aparente en 1588. Los médicos que le asistieron, afirmaron entonces que le habían envenenado. Se abrió una investigación y sus sirvientes fueron sometidos a interrogatorio y tormento, recayendo las sospechas sobre su consorte. Carlota-Catalina fue señalada como instigadora del envenenamiento: arrestada y encarcelada, dió a luz a un hijo varón póstumo, Enrique II de Borbón. Se rumoreó entonces que el heredero de los Condé era hijo natural del rey Enrique de Navarra.

Liberada por Enrique IV, al no encontrarse pruebas fehacientes de su crimen, su hijo fue reconocido heredero de la Corona de Francia hasta el nacimiento del Delfín Luis, primogénito de Enrique IV y de su segunda esposa María de Médicis (1601). Madre e hijo se convertirían al catolicismo por orden del monarca.

Fue Enrique I de Condé quien inauguró la tradición de enterrar a los miembros de la familia en la iglesia de Vallery.



Hermanos y hermanas


 

El hermano de Enrique I de Condé, François o Francisco de Borbón-Condé, príncipe y duque de Conti y príncipe de Château-Regnault (1556-1614), fue considerado idiota toda su vida. De hecho, el trauma infantil de la matanza de la San-Bartolomé (en la que asesinaron ante sus ojos a su preceptor), le marcó tanto que nunca volvió a ser el mismo.En 1581, le casaron en primeras nupcias con Jeanne de Coësme, que fallecería en 1601 y, en segundas nupcias (1605), con la princesa Louise-Marguerite de Lorena (1588-1631), hija del Duque de Guisa, de la cual tan solo obtendría una hija llamada María, que fallecería prematuramente en 1610.



Carlos II de Borbón-Condé (1562-1594), Cardenal de Vendôme y luego de Borbón, tuvo un hermano gemelo llamado Luis, de débil salud que fallecería a la edad de 18 meses. Educado en Roma, se convierte a la muerte de su tío en arzobispo de Rouen (1582). Nombrado cardenal por el papa Gregorio XIII, jamás recibió la ordenación sacerdotal. Jefe de los consejos del rey Enrique III de Francia, también era abad de Saint-Denis y de Saint-Germain-des-Prés, entre otras abadías. Los católicos ultras respaldaron su candidatura como "rey de Francia" a la muerte del rey Enrique III, para oponerle al pretendiente legítimo, Enrique IV de Borbón (rey de Navarra y luego rey de Francia), pero tras la conversión de éste al catolicismo, dejó de ser un rival político y su candidatura fue olvidada. Falleció en su abadía de St. Germain-des-Prés.



Charles de Bourbon-Condé o Carlos de Borbón-Condé, Conde de Soissons y de Dreux (1566-1612), era hijo del segundo matrimonio del Príncipe Luis I de Condé con Francisca de Orléans-Longueville. Tomó parte activa en la Liga Católica para luego aliarse con Enrique IV, tras haber apoyado y trahicionado a todos los partidos. Figura de proa de las guerras de religión, se levantaría en armas contra la regente Catalina de Médicis junto a su medio-hermano Enrique I de Condé. Pese a figurar como príncipe católico, participó en la batalla de Coutras (1587) en el rango de los príncipes protestantes. Opuesto al rey Enrique III de Francia y al partido Español liderado por los Duques de Guisa, intentó en vano casar a su hermana Catalina con Enrique IV, rey de Francia y de Navarra.

A la muerte del buen rey Enrique IV (1610), protestó airadamente contra el nombramiento de su viuda María de Médicis, para asumir la regencia del reino mientras fuera menor de edad Luis XIII. Pero se volvió más conciliador cuando ésta le ofreció el gobierno de la provincia de Normandía.



De su matrimonio con Anne de Montafié (1577-1644), celebrado en 1601, tuvo un hijo, Luis, y varias hijas de las cuales podemos citar a Maria-Margarita y a Luisa.




La primera, Maria-Margarita de Borbón-Soissons (1606-1692), llamada "Mademoiselle de Soissons", fue destinada al convento pero abandonó esa vía para casarse, en 1625, con Tomás-Francisco de Saboya, Príncipe de Saboya-Carignano (ob.1656), del cual tendría tres hijos:

-Mauricio-Eugenio de Saboya-Carignano (1633-1673)

-Manuel-Filiberto de Saboya-Carignano (ob.1709), antepasado directo de la Casa Real Italiana.

-José-Manuel de Saboya-Carignano (ob.1656)

Su hermano habiendo muerto sin herederos legítimos, el condado de Soissons pasó directamente a Maria-Margarita y, de ésta, a la Casa de Saboya-Carignano que desciende de ella, por expreso permiso del rey Luis XIII de Francia.



La segunda, Luisa de Borbón-Soissons (1603-1637), casó con Enrique II de Orléans, Duque de Longueville y d'Estouteville, Príncipe de Neuchâtel, en 1617.

Nótese que Anne de Montafié era la hija de la esposa de su hermano Francisco, duque de Conti. Extramatrimonialmente, el Conde de Soissons tuvo de su amante Anne-Marie Bohier, dos hijas bastardas que entraron en el convento: Carlota y Catalina.


miércoles, 2 de enero de 2013

EL Ier CONDE DE SERRANT



 

SERRANT
_Ier Conde de / 1er Comte de_Guillaume de Bautru II de Matras, Escudero, Señor de Louvaines y de Serrant, Barón de Serrant, Ier Conde de Serrant (Angers, 1588 / Hôtel de Bautru, París, 07-03-1665). Hijo de Guillaume de Bautru I, Señor de Matras (1548-1614) y de Gabrielle Louët (1562- ? ). Fue un cortesano, poeta satírico, consejero de Estado, Introductor de Embajadores, ministro plenipotenciario, favorito y agente diplomático del Cardenal-Duque de Richelieu y del Cardenal Mazarino.

Su padre era un alto funcionario de la Corona que desempeñó los cargos de Consejero del Gran Consejo y Ponente General de la Cancillería.

Tuvo por hermanos a Nicolas de Bautru, 1er Conde de Nogent, y Simonne de Bautru-Nogent. Su hermana menor Simonne de Bautru-Nogent (n.1590), casó en julio de 1613 con Louis de Harouys, Señor de La Seilleraye (1583-1656), y con el que tuvo 6 hijos.

La familia Bautru era oriunda de la pequeña nobleza del Anjou que, según algunos diccionarios de la nobleza francesa, produjo numerosas personas "de gran ingenio", recomendables también por haber desempeñado grandes e ilustres empleos en el seno de la administración francesa. La saga de los Bautru parece empezar con Maurice de Bautru, Señor de Matras, Teniente-General de la Prebostería de Angers a mediados del siglo XVI, que se distinguió por su hermoso ingenio y por ser autor de algunas obras que nunca fueron publicadas. Fue el padre de Jean, Señor de Matras, elogiadísimo abogado de gran oratoria que murió en 1580, a la edad de 49 años. Hermanos de este último fueron Guillaume de Bautru, del que hablaremos más adelante, y René de Bautru, asesor en el Presidio de Angers y alcalde de la misma ciudad en 1604. Éste, fue el padre de Charles de Bautru, doctor en teología, canónigo de la catedral de Angers y conocido como el Prior de Matras que, por lo visto, rivalizaba con su primo el Conde de Serrant en lo que se refiere a verborrea ingeniosa.

Guillaume de Bautru, primero del nombre, hermano de Jean y de René, fue Señor de Matras, consejero en el Gran Consejo y Ponente General de la Cancillería de Francia, padre del segundo Guillaume, 1er Conde de Serrant, y de Nicolas, fundador de la rama segundona de los Condes de Nogent.

El 1er Conde de Serrant fue un personaje de gran relieve en las cortes de Luis XIII y Luis XIV de Francia, famoso por su libertinaje, su gran ingenio, por su fina y aguda verborrea, que hizo una brillante carrera en la diplomacia sirviendo, sobretodo, como embajador en Flandes, España, Inglaterra y Saboya. También fue uno de los cuarenta fundadores de la Academia Francesa, de la cual fue elegido miembro en marzo de 1634.

Protegido del Cardenal de Richelieu, mandó al arquitecto Louis Le Vau la construcción de su residencia parisina en el momento en que el cardenal ordenaba las obras de la parisina calle Croix-des-Petits-Champs. El Hôtel de Bautru, con el tiempo, pasaría a ser el Hôtel Colbert y, mucho después, sede del Instituto Nacional del Patrimonio y del Instituto Nacional de la Historia del Arte. Dos años después, compra la baronía y el Castillo de Serrant, cuyas tierras a orillas del Loira le habían sido dadas por el cardenal y que habían pertenecido a Hercule de Rohan, Conde de Rochefort y Duque de Montbazon. Estando el castillo aún por terminar, ordenará la continuación y acabado de las obras respetando los planos originales.

Contrajo matrimonio en 1613 con Marthe Le Bigot de Gastines (n.1595 - ? ), una mujer de costumbres tan relajadas que la vida conyugal resultó ser infernal. Pese a todo, tuvieron un hijo llamado como el padre:

-Guillaume de Bautru III, IIº Conde de Serrant (+1711), c.c. Marie Bertrand de La Bazinière, padres de:

-Marie-Madeleine de Bautru de Serrant (+1700) c.c. Édouard François Colbert, Marqués de Maulévrier (1633-1693), Teniente-General de los Ejércitos del Rey.

-Marguerite de Bautru de Serrant (1647-1726), c.c. Nicolas de Bautru II, Marqués de Vaubrun => con descendencia.



 

LA RAMA DE BAUTRU-NOGENT

Nicolas de Bautru, 1er Conde de Nogent, Marqués du Tremblay-le-Vicomte (+1661), hijo de Guillaume de Bautru I, Señor de Matras, y hermano menor de Guillaume de Bautru II, 1er Conde de Serrant. Fue Capitán de la Guardia de la Puerta del Rey y contrajo matrimonio con Marie Coulon, de la que tuvo a:

I-Armand de Bautru, IIº Conde de Nogent (+1672) Maestre de la Guardarropía del Rey, mariscal-de-campo y Teniente-General de la Provincia de Auvernia; caído en combate durante el Pasaje del Rhin. Casó con Diane-Charlotte de Caumont-Lauzun (+1720), siendo padres de:

I-Marie-Antonine de Bautru-Nogent, IIª Duquesa de Lauzun, c.c. (1686) Armand-Charles de Gontaut, IIº Duque de Biron, Teniente-General de los Ejércitos del Rey, Mariscal de Francia.

I-Nicolas de Bautru II, Marqués de Vaubrun y du Tremblay, IIIer Conde de Nogent (+1675), Teniente General de los Ejércitos del Rey, Comandante en Jefe de la Baja y Alta Alsacia, Gobernador de Philippeville, caído en combate; c.c. Marguerite de Bautru de Serrant (1647-1726), padres de:

II-Guillaume de Bautru-Nogent, Abad de Corméri, Lector de cámara del Rey.

II-Madeleine-Diane de Bautru-Nogent, c.c. (1688) François-Annibal, Duque d'Estrées, Par de Francia.

I-Louis de Bautru, Marqués de Nogent (+1708), Tnte. General, Mariscal-de-Campo, Gobernador de Sommières, c.c. Madeleine Colbert de Turgis.

I-Marie de Bautru-Nogent (+1683), c.c. René, Marqués de Rambures

I-Charlotte de Bautru-Nogent (+1725), c.c. 1º/ Nicolas d'Argouges, Marqués de Rannès, Coronel General de los Dragones; 2º/ Jean-Baptiste Armand de Rohan, Príncipe de Montbazon.