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lunes, 15 de septiembre de 2014

EL IIº PRÍNCIPE DE CONDÉ





CONDÉ_IIº Príncipe de / 2ème. Prince de_Henri I de Bourbon, IIº Príncipe de Condé, Duque d'Enghien, Par de Francia y Príncipe de La Sangre (La Ferté-sous-Jouarre, 29-12-1552 / Saint-Jean-d'Angély, 05-03-1588). Fue un príncipe protector y líder de los protestantes franceses durante las Guerras de Religión, rival de Enrique III de Navarra e impulsor de numerosas campañas militares contra las tropas reales. Se ilustró particularmente en el asedio de La Rochelle y en la batalla de Coutras.

Hijo primogénito de los Príncipes de Condé Luis I y Eleonora de Roye, tuvo por hermanos a Francisco, Duque-Príncipe de Conti, y a Carlos, Conde de Soissons.




En 1572, contrae matrimonio con María de Clèves, Condesa de Beaufort (1553-1574), de la cual tendrá una hija llamada Catalina de Borbón-Condé.




En segundas nupcias, celebradas en 1586, con la gran heredera Carlota-Catalina de La Trémoïlle (1568-1629), tendrá una hija y un hijo: Eleonora y Enrique II.


El Príncipe Hugonote


Tenía un rostro ingrato, y se le consideraba sombrío a la par que tímido. El Almirante De Coligny lo había educado en la fe reformada de manera a convertirlo en un personaje fanático, militante, ágrio y poco hábil. Y si en muchos aspectos compartía con su primo el rey Enrique III de Navarra (futuro Enrique IV de Francia) algunas convicciones, casi todo les oponía.

Tras la batalla de Jarnac, en la que su padre perdió la vida, el joven Enrique I de Borbón, segundo Príncipe de Condé, era presentado a los soldados al mismo tiempo que Enrique de Navarra; el partido protestante mostraba así la continuidad del compromiso de los Príncipes de la Sangre en la defensa de la causa Hugonota.

Después de la Paz de Saint-Germain (1570), Enrique I de Condé se retira en sus posesiones del Béarn, casándose con la princesa María de Clèves, condesa de Beaufort, que moriría al dar a luz a su hija Catalina (1574-1593).

En el curso de la terrible y sangrienta matanza de la San-Bartolomé, el Príncipe de Condé se salvará al abjurar de la fe protestante y a la intervención del rey Carlos IX contra los Duques de Guisa y el Duque de Anjou (futuro rey Enrique III de Francia). Tras escapar de la carnicería parisina, consigue huír y refugiarse en la capital alsaciana: Estrasburgo.

Aliado al Duque d'Alençon y con la ayuda de mercenarios alemanes, llevó una campaña militar contra el rey Enrique III de Francia. Tras la toma de la ciudad de Neufchâteau, el monarca debe entonces mostrarse más diplomático y negociar con el Duque d'Alençon. Sin embargo, aquella negociación sacrifica al Príncipe de Condé que irá errando de fracaso en fracaso, teniendo que huír para refugiarse en Guernesey, al no encontrar en el extranjero la ayuda necesaria para su causa.

Más tarde, recibiría el nombramiento de gobernador de la provincia de Picardía, aunque no habiendo podido tomar posesión de Peronne, tendrá que sitiarla y tomarla por la fuerza. Junto a su primo el rey Enrique III de Navarra, se alía a los católicos moderados contra la Santa Liga, llevada por el rey Enrique III de Francia. Pero, desgraciadamente, Enrique I de Condé no posee las cualidades de su padre y se ve eclipsado por el arrojo y la habilidad diplomática de Enrique de Navarra, asistiendo impotente a la dispersión de su ejército.

Ya en la edad madura, contrae segundas nupcias con Carlota-Catalina de La Trémoïlle (en 1586), quien renunciaría al catolicismo por él. Será ella quien le proporcione el tan ansiado heredero varón que prosiga con su estirpe.

Condé seguiría guerreando en las múltiples y sucesivas campañas de su primo el rey de Navarra, siendo gravemente herido en la batalla de Coutras (1587). Repuesto de sus heridas, se dispuso a reanudar la campaña militar, respondiendo a la llamada de Enrique de Navarra pero, súbitamente, fallece sin causa aparente en 1588. Los médicos que le asistieron, afirmaron entonces que le habían envenenado. Se abrió una investigación y sus sirvientes fueron sometidos a interrogatorio y tormento, recayendo las sospechas sobre su consorte. Carlota-Catalina fue señalada como instigadora del envenenamiento: arrestada y encarcelada, dió a luz a un hijo varón póstumo, Enrique II de Borbón. Se rumoreó entonces que el heredero de los Condé era hijo natural del rey Enrique de Navarra.

Liberada por Enrique IV, al no encontrarse pruebas fehacientes de su crimen, su hijo fue reconocido heredero de la Corona de Francia hasta el nacimiento del Delfín Luis, primogénito de Enrique IV y de su segunda esposa María de Médicis (1601). Madre e hijo se convertirían al catolicismo por orden del monarca.

Fue Enrique I de Condé quien inauguró la tradición de enterrar a los miembros de la familia en la iglesia de Vallery.



Hermanos y hermanas


 

El hermano de Enrique I de Condé, François o Francisco de Borbón-Condé, príncipe y duque de Conti y príncipe de Château-Regnault (1556-1614), fue considerado idiota toda su vida. De hecho, el trauma infantil de la matanza de la San-Bartolomé (en la que asesinaron ante sus ojos a su preceptor), le marcó tanto que nunca volvió a ser el mismo.En 1581, le casaron en primeras nupcias con Jeanne de Coësme, que fallecería en 1601 y, en segundas nupcias (1605), con la princesa Louise-Marguerite de Lorena (1588-1631), hija del Duque de Guisa, de la cual tan solo obtendría una hija llamada María, que fallecería prematuramente en 1610.



Carlos II de Borbón-Condé (1562-1594), Cardenal de Vendôme y luego de Borbón, tuvo un hermano gemelo llamado Luis, de débil salud que fallecería a la edad de 18 meses. Educado en Roma, se convierte a la muerte de su tío en arzobispo de Rouen (1582). Nombrado cardenal por el papa Gregorio XIII, jamás recibió la ordenación sacerdotal. Jefe de los consejos del rey Enrique III de Francia, también era abad de Saint-Denis y de Saint-Germain-des-Prés, entre otras abadías. Los católicos ultras respaldaron su candidatura como "rey de Francia" a la muerte del rey Enrique III, para oponerle al pretendiente legítimo, Enrique IV de Borbón (rey de Navarra y luego rey de Francia), pero tras la conversión de éste al catolicismo, dejó de ser un rival político y su candidatura fue olvidada. Falleció en su abadía de St. Germain-des-Prés.



Charles de Bourbon-Condé o Carlos de Borbón-Condé, Conde de Soissons y de Dreux (1566-1612), era hijo del segundo matrimonio del Príncipe Luis I de Condé con Francisca de Orléans-Longueville. Tomó parte activa en la Liga Católica para luego aliarse con Enrique IV, tras haber apoyado y trahicionado a todos los partidos. Figura de proa de las guerras de religión, se levantaría en armas contra la regente Catalina de Médicis junto a su medio-hermano Enrique I de Condé. Pese a figurar como príncipe católico, participó en la batalla de Coutras (1587) en el rango de los príncipes protestantes. Opuesto al rey Enrique III de Francia y al partido Español liderado por los Duques de Guisa, intentó en vano casar a su hermana Catalina con Enrique IV, rey de Francia y de Navarra.

A la muerte del buen rey Enrique IV (1610), protestó airadamente contra el nombramiento de su viuda María de Médicis, para asumir la regencia del reino mientras fuera menor de edad Luis XIII. Pero se volvió más conciliador cuando ésta le ofreció el gobierno de la provincia de Normandía.



De su matrimonio con Anne de Montafié (1577-1644), celebrado en 1601, tuvo un hijo, Luis, y varias hijas de las cuales podemos citar a Maria-Margarita y a Luisa.




La primera, Maria-Margarita de Borbón-Soissons (1606-1692), llamada "Mademoiselle de Soissons", fue destinada al convento pero abandonó esa vía para casarse, en 1625, con Tomás-Francisco de Saboya, Príncipe de Saboya-Carignano (ob.1656), del cual tendría tres hijos:

-Mauricio-Eugenio de Saboya-Carignano (1633-1673)

-Manuel-Filiberto de Saboya-Carignano (ob.1709), antepasado directo de la Casa Real Italiana.

-José-Manuel de Saboya-Carignano (ob.1656)

Su hermano habiendo muerto sin herederos legítimos, el condado de Soissons pasó directamente a Maria-Margarita y, de ésta, a la Casa de Saboya-Carignano que desciende de ella, por expreso permiso del rey Luis XIII de Francia.



La segunda, Luisa de Borbón-Soissons (1603-1637), casó con Enrique II de Orléans, Duque de Longueville y d'Estouteville, Príncipe de Neuchâtel, en 1617.

Nótese que Anne de Montafié era la hija de la esposa de su hermano Francisco, duque de Conti. Extramatrimonialmente, el Conde de Soissons tuvo de su amante Anne-Marie Bohier, dos hijas bastardas que entraron en el convento: Carlota y Catalina.


lunes, 8 de abril de 2013

LA CASA CONDAL DE TALLEYRAND-PÉRIGORD

LOS TALLEYRAND-PÉRIGORD
 
 

De ilustre y antigua nobleza del Périgord, los Talleyrand o "Taillerand" -como se les nombraba hasta el siglo XVIII-, descendían en línea directa de los antiguos condes soberanos de Périgord, y eran los titulares del más antiguo condado de Francia, así reconocidos oficialmente en 1613 por cartas patentes del rey Luis XIII en favor de Daniel de Talleyrand-Périgord, príncipe de Chalais, marqués d'Excideuil, conde de Grignols y de otras baronías. Tenían por blasón "en campo de gules tres leones rampantes de oro, armados y coronados de azur, corona de príncipe sobre el escudo y corona ducal sobre el manto forrado de armiño". La divisa de la familia da una idea del orgullo de sus miembros que parecen desconocer la autoridad real: "Re Que Diou" (Nada más que Dios).

Nos cansaríamos de enumerar los pillajes y las crueldades a las que se libraron como tantos otros linajes durante la Edad Media, las brillantes alianzas, los importantes mandos militares y los grandes cargos oficiales ocupados por los Talleyrand-Périgord.



Una única mancha en la trayectoria de esta gran casa: Henri de Talleyrand-Périgord, conde de Chalais (c.1599-1626), amigo de infancia y compañero de juegos, favorito de Luis XIII de Francia, tira por la borda su prometedora carrera dejándose engatusar en un complot organizado por el hermano del rey, Gastón de Orléans; pese a su alta posición y a su estrecha amistad con el soberano al cual ha traicionado, debe encararse a un juez implacable en la persona del todo-poderoso Cardenal de Richelieu. La Razón de Estado teniendo prioridad sobre cualquier asunto, el joven marqués es ejecutado en Nantes en 1626.

Luis XIV reinando, un sobrino del decapitado que responde al nombre de Conde de Chalais, y casado a la célebre hija del Duque de Noirmoutier, Marie-Anne de La Trémoïlle, futura Princesa degli Orsini (princesa de Los Ursinos), participará igualmente en un complot contra la Corona y, descubierto, tendrá que tomar el camino del exilio para no acabar como su desgraciado predecesor. Su viuda casaría en segundas nupcias con el Duque de Bracciano, Príncipe degli Orsini, gran aristócrata romano y, viuda por segunda vez, se labrará una fulgurante carrera en la corte del rey Felipe V de España.



El último representante de la rama de Chalais, Louis Jean-Charles de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Chalais (1680-1757), Grande de España desde 1714, había entrado en la Marina Real en 1692, convirtiéndose en capitán de fregata en 1704; oficial de las Guardias Walonas en la corte de Madrid y jefe de escuadrón en la Marina Española entre 1717 y 1722, recibió el gobierno de la provincia de Berry entre 1737-1751. Contrajo matrimonio con la viuda del marqués de Cany, nieta del célebre ministro Colbert, nacida De Rochechouart-Mortemart y madre de una futura Condesa de Talleyrand-Périgord. La Princesa de Chalais sería la abuela del célebre Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Benevento y de Talleyrand-Périgord.

En el siglo siguiente, las cosas mejoran para el linaje: el conde Daniel-Marie de Talleyrand-Périgord (1706-1745), Conde de Grignols y Grande de España, menino del Delfín, coronel de Normandía y brigadier, casa con la hija de Michel de Chamillart, marqués de Cany, y de Marie-Françoise de Rochechouart-Mortemart: Marie-Elisabeth de Chamillart de Cany (1713-1788). Cae "gloriosamente" en el asedio de Tournai en mayo de 1745, dejando a su mujer con tres hijos varones, siendo el primogénito Charles-Daniel, Conde de Talleyrand-Périgord (1734-1788), que tan solo cuenta 11 años de edad.

 
Retrato del Conde Charles-Daniel de Talleyrand-Périgord (1734-1788).
 
 
Retrato de Alexandrine de Damas d'Antigny, Condesa de Talleyrand-Périgord (ob.1809).
 

Éste, prometido tradicionalmente a la carrera militar, se convierte a sus 16 años en coronel de los Granaderos de Francia, en Menino del Delfín Luis-Fernando y contrae matrimonio con la hija del Conde de Damas, de 22 años, Alexandrine de Damas d'Antigny (fallecería en 1809), empleada en la corte como dama de la Casa de la Delfina María-Josefa de Sajonia, nuera del rey Luis XV y madre de los tres últimos reyes de Francia. De los dos hermanos que tiene, uno abrazará la carrera de marino (Luis, Caballero de Talleyrand-Périgord, nacido en 1735), y saludado con el título de baílio de Talleyrand al ingresar en la Orden de Malta, mientras que el otro, respondiendo al nombre de Alexandre-Angélique de Talleyrand-Périgord, arzobispo titular de Trajanópolis, sería sucesivamente arzobispo de Reims y de París, recibiendo el capelo cardenalicio.

 
Retrato de Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, Príncipe de Benevento, 1er Duque de Talleyrand (1754-1838).


La condesa Alexandrine dará a luz a tres hijos varones, muriendo el primogénito en 1760; el segundo, y sin duda el más famoso, Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (1754-1838), se verá privado de los derechos sucesorios por una enfermedad genética que le ha dejado un pie deforme y una cojera permanente, imposibilitándole para la carrera de las armas; sus padres le encauzarán en la carrera eclesiástica, carrera por la cual no siente predilección alguna. Convertido en abad cortesano que multiplica las aventuras femeninas, obispo de Autun por deseo expreso de un padre agonizante, renuncia al prelado bajo la Revolución y casa con Catherine Worlee-Grand, de la cual tendrá una hija, Charlotte, nacida en 1799 antes de la boda civil. Ministro de Asuntos Exteriores bajo el Directorio, el Consulado y vice-canciller del Primer Imperio, hecho Príncipe de Benevento de manos de Napoleón I, se convierte por su talante en la gran figura política de principios del siglo XIX. Abandonando al emperador a su suerte, forzado en abdicar en una Francia invadida por las potencias extranjeras, empujará al Senado a llamar de nuevo a los Borbones. Tras los Cien-Días y la catástrofe de Waterloo, sabrá defender en el Congreso de Viena los intereses de Francia.


El tercero, Archambault, heredará de los derechos de primogenitura y se convertirá en el Conde de Talleyrand-Périgord a la muerte de su padre en 1788, fundando familia al casarse con una descendiente del célebre duque de Sully, Sabine Olivier de Sénozan, de la cual tendrá a su vez tres hijos: Louis, jinete húsar en el Ejército Imperial, fallecerá de fiebres tifoides en Berlín; Edmond, futuro Conde y 2º Duque de Talleyrand-Périgord, coronel de la caballería francesa, casará con una rica heredera, la Princesa Dorotea de Curlandia; y, finalmente, Alexandre-Daniel, barón de Talleyrand, que será prefecto imperial del departamento del Pas-de-Calais, casará con Charlotte de Talleyrand-Périgord, única hija de su tío el Príncipe Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, reuniendo de este modo las dos ramas.

jueves, 13 de diciembre de 2012

EL IVº DUQUE DE LA VALLIÈRE



LA VALLIÈRE_IVº Duque de / 4eme Duc de_Louis César de La Baume-Le Blanc, IVº Duque de Vaujours y luego IVº Duque de La Vallière & Par de Francia, IIIer Señor y Marqués de La Vallière, Vº Barón de La Papelardière (09-10-1708 / 16-11-1780). Fue el hijo y heredero del Mariscal-de-Campo Charles François de La Baume-Le Blanc, IIIº Duque de La Vallière & Par de Francia (1670-1739) y de Marie-Thérèse de Noailles, y sobrino-nieto de la célebre Duquesa de La Vallière, favorita de Luis XIV, asi como último representante varón de su casa.

Destinado a la carrera militar a temprana edad, se convierte en coronel del regimiento de infantería que lleva su nombre, a la edad de 19 años (1727). Por aquel entonces, lleva el título de cortesía de Duque de Vaujours, destinado a los primogénitos herederos de la Casa Ducal de La Vallière.

En 1730, su padre renuncia a su paridad francesa en su favor. Dos años después, en 1732, contrae matrimonio con la hija del Duque d'Uzès, Anne-Julie Françoise de Crussol (1713-1797). El matrimonio tan solo tendrá una hija llamada Adrienne Émilie Félicitée (1740-1812) que, a su vez, casará con un duque y par de Francia en 1756: Louis Gaucher de Châtillon-Porcéan, Duque de Châtillon (1737-1762); del marido quedaría ésta viuda en 1762, con dos hijas que, por no ser menos, también encontrarán maridos a la altura de sus expectativas, en 1771 y 1781 respectivamente:

-Amable Émilie de Châtillon-Porcéan (1761-1840) c.c. Marie-François-Emmanuel de Crussol, Xº Duque d'Uzès (1756-1843).

-Louise Emmanuelle de Châtillon-Porcéan (1763-1817) c.c. Charles-Bretagne-Marie, IXº Duque de La Trémoïlle y de Thouars (1764-1839).

En 1739, el tercer duque fallece y el Duque de Vaujours pasa a ser el IVº Duque de La Vallière y hereda su puesto de gobernador del Borbonesado, además del Castillo de Champs-sur-Marne. Muy conocido en la corte de Versailles, se convierte en un habitual muy apreciado del restringido entorno familiar del rey Luis XV. El monarca le nombraría capitán de las cacerías de la Capitanería Real de Montrouge y Halconero Mayor del Reino de Francia en 1748. Un año después, en 1749, Luis XV le recibe en el seno de la prestigiosa Orden de los Caballeros del Espíritu Santo.
Su posición le lleva a codearse directamente con la Marquesa de Pompadour, de la que enseguida se convierte en amigo fiel, y ésta acabaría dándole la dirección de su teatro para entretenimiento del rey.

Aunque muy considerado en la corte de Luis XV y distinguido por la particular amistad del monarca y de su favorita, que le otorgaba una envidiable situación respecto a los demás cortesanos, el Duque de La Vallière no pareció gozar, más allá de las rejas de Versailles, de tan buena popularidad. Su devoción por las sucesivas amantes del rey, con las que se llevó siempre muy bien, no contribuyó a que fuera mirado con benevolencia por la sociedad parisina. Se dijo de él que fue uno de los señores más corruptos del reinado pero, sin embargo, su afición por las letras le salvaron en parte: autor distinguido, amateur de manuscritos rarísimos y de preciados libros incunables, dueño de una admirada y renombrada biblioteca, se había convertido en un gran protector de escritores y poetas.

Aficionado a las artes y letras, coleccionista de cuadros y obras escritas, el Duque de La Vallière es considerado como el más importante bibliófilo de la Europa dieciochesca. Con la inestimable ayuda de su bibliotecario, el abad Rives, compraba bibliotecas enteras y revendía los libros que tenía repetidos. Dejó su nombre a un tipo de teñido de cuero, del color de las hojas secas, que se pusieron de moda para las encuardenaciones.



Su castillo de Champs-sur-Marne fue el punto de encuentro y de brillantes veladas para Diderot, D'Alembert, Voltaire y Moncrif, entre otras eminencias. Pero, en 1750, cuando ya se da por terminada la construcción de su magnífico Castillo de Montrouge, alquila Champs (1757) a la Marquesa de Pompadour y, en 1763, consigue encontrar un comprador: el armador Gabriel Michel, director de la Compañía de Indias y suegro del Marqués de Marbeuf.

 
El Castillo de Champs-sur-Marne: Salón Oval de la planta noble / Abajo: Salón Chino.
 
 


La muerte de Luis XV, en mayo de 1774, pone un punto final a su carrera de cortesano. El nieto y sucesor del difunto rey, Luis XVI, no aprecia en absoluto sus relaciones con las favoritas de su abuelo (la Marquesa de Pompadour y la Condesa du Barry). El Duque de La Vallière, como otros tantos que estuvieron asociados a las amantes reales, tendrá que hacer un mutis y retirarse a su espléndido Castillo de Montrouge.

A su muerte, acaecida en noviembre de 1780, su única hija se convierte en la Vª Duquesa de La Vallière. Su prestigiosa biblioteca sería vendida en tres veces: en 1767, en 1783 y en 1788. Parte de ésta será adquirida por el hermano menor del rey Luis XVI, el Conde d'Artois.