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sábado, 26 de septiembre de 2015

EL IVº DUQUE DE FITZ-JAMES




FITZ-JAMES_IVº Duque de / 4ème. Duc de_Charles Fitz-James Stuart, Conde de Fitz-James, IVº Duque de Fitz-James, Mariscal y Par de Francia (Castillo de Saint-Germain-en-Laye, Francia, 04-11-1712 / Hôtel de Fitz-James, París, 23-01-1787). Hijo menor del 1er. Duque de Berwick y nieto del rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia. Fue un distinguido oficial militar y Mariscal de Francia al servicio de Luis XV, veterano de las guerras de sucesión polaca y austríaca, y de la Guerra de los Siete Años, Comandante de la Provincia de Languedoc y Gobernador del Limosín, que tuvo un destacado papel en el conflicto entre la Corona y los Parlamentos que sacudió el final de reinado de Luis XV.



Nacido en el Castillo Real de Saint-Germain-en-Laye, entonces residencia oficial desde 1701 del exiliado y ya difunto rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia, de su esposa la reina María de Módena y de su heredero el Príncipe de Gales (más conocido en la historia como el Viejo Pretendiente o bajo el título de Duque de Albany), Charles de Fitz-James Stuart era el sexto retoño y cuarto hijo varón fruto del segundo matrimonio de James Fitz-James Stuart, 1er Duque de Berwick y de Fitz-James, Mariscal de Francia (1670-1734) con Lady Anne de Bulkeley (1675-1751), nieta del 1er. Vizconde Bulkeley y hermana del Conde Francis de Bulkeley. Tuvo por hermanos a:

-James Francis de Fitz-James Stuart (1696-1738), Conde de Tinmouth, IIº Duque de Llíria y Jérica, Grande de España, IIº Duque de Berwick, Par de Francia (hijo del 1er. matrimonio) => Rama Primogénita / Duques de Berwick, de Llíria y de Jérica, Grandes de España.

-James de Fitz-James Stuart (1702-1721), IIº Duque de Fitz-James, Par de Francia.

-Henrietta de Fitz-James Stuart (1705-1739); c.c. Jean-Baptiste Louis, Conde de Clermont d'Amboise.

-François de Fitz-James Stuart (1709-1764), IIIer. Duque de Fitz-James, Par de Francia.

-Laure Anne de Fitz-James Stuart (1710-1766); c.c. Joachim Louis de Montagu, Marquis de Bouzols.

-Henry de Fitz-James Stuart (1711-1731), Conde de Fitz-James, Coronel del Regto. Berwick Infantería Irlandesa.

-Marie Émilie de Fitz-James Stuart (1715-1770); c.c. François Marie de Pérusse, Conde des Cars o d'Escars.

-Edward de Fitz-James Stuart (1716-1758), Caballero de Fitz-James.

-Anne Sophie de Fitz-James Stuart (1718-1763), religiosa.

Tan solo tenía 17 años cuando, por dimisión de su hermano mayor el Conde Henry de Fitz-James, y luego de otro de ellos, François de Fitz-James Stuart, que abrazaba la carrera eclesiástica, se vio provisto del gobierno y de la lugartenencia-general del Limosín el 28 de diciembre de 1729.

Ya conocido bajo el título de Conde de Fitz-James, entró en el cuerpo de los Mosqueteros del Rey (1730), obtuvo una compañía en el Regimiento de Caballería de Montrevel (1732) y, finalmente, un regimiento de caballería irlandesa al que se le otorgó su nombre (1733).

Ese mismo año de 1733, la paz de la cual gozaba Europa desde hacía 20 años, se vio amenazada por la muerte del rey Augusto II de Polonia. Las potencias europeas se enzarzaron entonces en una disputa por ver quién colocaba en el trono polaco a su candidato, y la guerra estalló irremediablemente. Luis XV de Francia, que pretendía que su suegro Estanislao I Leszczynski recuperase su trono, del que había sido expulsado por el Elector Federico-Augusto I "El Fuerte" de Sajonia y el zar Pedro I de Rusia, entró de lleno en la Guerra de Sucesión Polaca. Un ejército francés bajo el mando del Mariscal de Berwick, penetró entonces en territorio germano y, entre los oficiales, figuraba el Conde Charles de Fitz-James a la cabeza de su regimiento de caballería irlandesa. Participó en los asedios de Kehl (1733) y de Philippsburg (1734); se encontraba junto a su padre cuando éste recibió el letal impacto de una bola de cañón, y escapó milagrosamente de la muerte enteramente cubierto por la sangre y el cerebro desparramado de su progenitor. Pese a semejante pérdida, Charles siguió sirviendo en el Ejército del Rhin bajo las órdenes del sustituto de su padre, el Mariscal-Duque de Coigny, hasta las preliminares de la Paz de Viena en 1738. Durante el conflicto, el conde fue uno de los primeros masones franceses que ingresó en la Logia de Bussy (1735).

En 1736, tras las renuncias consecutivas de sus hermanos mayores, Charles de Fitz-James Stuart se convirtió en el IVº Duque de Fitz-James y Par de Francia.

En 1740, al fallecer el emperador Carlos VI de Austria, último representante varón de la dinastía de Habsburgo en el solio imperial, las potencias que habían inicialmente prometido respetar su Pragmática Sanción (en la que designaba como herederos suyos a su hija la Archiduquesa Maria-Teresa de Austria y su yerno el Duque Francisco III Esteban de Lorena, Gran Duque de Toscana), se desdijeron provocando un nuevo conflicto europeo: la Guerra de Sucesión Austríaca. Francia apadrinó entonces a su candidato al trono imperial, el Elector Carlos Alberto de Baviera, poniendo a su disposición un ejército de 40.000 hombres que, en 1741, cruzó el Rhin bajo las órdenes del Mariscal-Duque de Belle-Isle, mientras otro de otros tantos 40.000 cruzaba el Mosa bajo las órdenes del Mariscal-Marqués de Maillebois. El Duque de Fitz-James formaba parte de ese segundo ejército. De vuelta a Francia en julio de 1743, acaba la campaña en Baja-Alsacia bajo las órdenes del Mariscal-Duque de Noailles.

Entretanto, el 1 de febrero de 1741, Charles de Fitz-James Stuart había contraído matrimonio con Victoire Louise Josèphe de Goyon-Matignon (1722-1777), Dama de palacio de la Reina María Leszczynska e hija de Marie Thomas Auguste Goyon de Matignon, Marqués de Matignon y Conde de Gacé (1684-1766), y de Edmé-Charlotte de Brenne, Condesa de Bombon. De dicha unión, muy feliz y harmoniosa por cierto, nacerían 7 hijos.

El año siguiente (1744), es promovido al rango de mariscal-de-campo y empleado en el ejército del Rey. Comandaba el asedio de Tournay (1745) cuando Luis XV y el Mariscal-Conde de Sajonia recogían los laureles de la victoria en Fontenoy. Luego sirvió durante los asedios de Oudenaarde y de Dendermonde. En 1746, integrado en el ejército de Flandes bajo el mando del Mariscal de Sajonia, participó activamente en los sitios de Mons, Saint-Guilhain, Charleroi y de Namur, y tomó parte en la victoria de Rocourt.

La batalla de Lawfeld, mucho más sangrienta que la de Fontenoy, inauguró la campaña de 1747 en los Países-Bajos, y el Duque de Fitz-James se ilustró en ella como en el sitio de Bergen-op-Zoom, bajo las órdenes del Mariscal-Conde de Lowendahl. Se encontraba en el asedio de Maastricht, cuando Francia, Gran-Bretaña y los Países-Bajos firmaban los preliminares de paz en Aquisgrán (1748). La paz terminaba con 8 años de calamidades y con una guerra ruinosa para Francia que, aunque victoriosa en el conflicto europeo, veía amenazado su imperio colonial, su comercio y su marina por la hegemónica Gran-Bretaña.

Apenas terminadas las hostilidades, el Duque de Fitz-James fue elevado al grado de Teniente-General de los Ejércitos del Rey el 10 de mayo de 1748. El 2 de febrero de 1756, era recibido ceremoniosamente por Luis XV en el seno de la Orden del Espíritu Santo.

La Guerra de los Siete Años supuso para él un nuevo destino en tierra germana. Puesto al mando de varios cuerpos, contribuyó activamente a la victoria francesa en la batalla de Hastenbeck (1757) y a la toma de varias plazas en el electorado de Hannover. El año siguiente se encontraba en la batalla de Krefeld y, pocos meses después, tuvo que conducir 10 batallones y 12 escuadrones para reforzar el ejército del Mariscal-Príncipe de Soubise, y se distinguió en la batalla de Lutzelberg.

Durante la desastrosa batalla de Minden, librada el 1 de agosto de 1759 por el Mariscal-Marqués de Contades y perdida por la desobediencia del Mariscal-Duque de Broglie, el Duque de Fitz-James cargó contra las tropas hannoverianas a la cabeza de toda la caballería francesa.

El 16 de septiembre de 1761, fue nombrado Comandante de la provincia de Languedoc y de las costas del Mediterráneo. Poco después, la guerra concluía con la Paz de París y de modo vergonzoso para Francia al perder parte de sus colonias americanas e indias en manos británicas.

En 1763, encargado por Luis XV de que el Parlamento de Toulouse registrara los "Edictos Bursales" (que conllevaban la creación de nuevos impuestos) y a cuya publicación se resistían los magistrados, el Duque de Fitz-James se personó en Toulouse en los primeros días de septiembre. Poco instruído en las formas parlamentarias y más acostumbrado a las de los cuarteles, cometió el craso error de desplegar su ejército para intimidar a los parlamentarios que, en vez de plegarse a las exigencias de la corte de Versailles, se mostraron irritados y prestos a la desobediencia abierta. El 13 de septiembre, el duque se personó en el palacio del Parlamento rodeado de tropas para exigir el registro y publicación de los edictos reales y, usando de cartas selladas de las que era portador, coaccionó a los magistrados sin éxito. La rebeldía pasiva de éstos llevó al duque a tomar medidas severas y mandó arrestarlos a todos. Los arrestos duraron más de 6 semanas hasta que una orden del rey, a inicios de diciembre, devolvió la libertad a los magistrados y al parlamento la facultad de reunión. Aprovechando la ocasión, los parlamentarios se vengaron del duque decretando su arresto inmediato. Entraron entonces en escena el Parlamento de París y los Pares del Reino, que reclamaron que solo ellos tenían la potestad de juzgar a uno de los suyos. Los otros parlamentos provinciales se pusieron del lado del de Toulouse y se enzarzaron en un enfrentamiento que sería finalmente zanjado por Luis XV. En sus enfrentamientos con el Parlamento de Toulouse, el Duque de Fitz-James no había hecho más que obedecer las órdenes de la corte. Pese a ello, en ese asunto perdió su mando y cayó en desgracia durante un tiempo. No sería hasta 1766 cuando, por fin rehabilitado, le sacaron de la inactividad forzosa para entregarle las comandancias del Bearn, de Navarra y de Guyena.

En 1771, Versailles le encargó presidir los Estados de Bretaña convocados en Morlaix. La asamblea, reputada rebelde, concedió sin embargo todas las demandas formuladas.

El 24 de marzo de 1775, Luis XVI le concede el rango de Mariscal de Francia para coronar su impecable hoja de servicios. En cualquier caso, el flamante mariscal ya no obtendrá más nombramientos ni misiones importantes por parte de la corte. Condenado a la ociosidad, el duque fallece a sus 74 años en su palacete parisino (marzo de 1787), justo antes de que empezara a amenazar la tormenta revolucionaria en Francia.



 

domingo, 1 de marzo de 2015

LA XIIª DUQUESA DE FLORIDIA



FLORIDIA_XIIª Duquesa de / 12ª Duchessa di_Lucia Migliaccio e Borgia, XIIª Duquesa de Floridia, VIIIª Princesa di Partanna e di Castura, XVIIIª Vizcondesa di Galtellin, VIIª Duquesa di Ciminna, XXVª Baronesa di Partanna (Palazzo Migliaccio, Siracusa, Sicilia, 18-07-1770 / Palazzo Partanna, Chiaia, Nápoles, 26-04-1826). Fue la heredera del ducado de Floridia, en Sicilia, esposa del Príncipe de Partanna, consejero de Estado del Rey Fernando IV de Nápoles y de Sicilia; ella misma fue Dama de la Corte Real Napolitana, Dama de la Orden de Maria-Luisa de España y de la Orden de la Cruz Estrellada. Viuda en 1812 y madre de 5 hijos, contrajo matrimonio morganático con el Rey Fernando IV de Nápoles y de Sicilia (Fernando I, Rey de las Dos-Sicilias) en 1814, tras enviudar éste de la reina Maria-Carolina de Austria.

Lucia Migliaccio Borgia nació en Siracusa, Sicilia, el 18 de julio de 1770, hija y heredera de Vincenzo Migliaccio e Bonanno, 11º Duque de Floridia y de San Donato, y Doretta Borgia e Rau, hija de los Marqueses del Casale y perteneciente ésta a la célebre familia oriunda de Játiva (Valencia, España), la noble casa de los Borja, duques de Gandía y marqueses de Lombay que, en Italia y con el papa Calixto III, pasó a italianizarse como "Borgia" en el siglo XV. Con semejante linaje y fortuna, Lucia no podía casarse con alguien de menor pedigrí y fue prontamente desposada en 1781 por Benedetto Maria III Grifeo, 25º Barón y 8º Príncipe de Partanna y de Castura (1755-1812), representante de una antiquísima y poderosa familia de Palermo de la cual ya se hablaba en el siglo XI. En el momento de la boda, la novia tan solo computaba 11 años y el novio 25!

La jovencísima Lucía aportaba en dote nada menos que el ducado de Floridia al matrimonio, del que era la heredera universal.

La flamante pareja formó inmediatamente parte de la animada corte napolitana y, en 1786, el príncipe fue nombrado diputado del reino de Sicilia, gentilhombre de la Cámara, consejero de Estado del Rey y caballero de la Insigne y Real Orden de San Genaro mientras que la princesa, debidamente presentada a los soberanos, se convirtió en una de las damas de honor de la reina Maria-Carolina de Austria y pronto condecorada con las órdenes de Maria-Luisa de España y de la Cruz Estrellada de Austria.




Semejante beldad no pasó inadvertida y pronto conquistó al rey Fernando IV, dada su proximidad con la familia real napolitana. Pese a sus numerosos y seguidos embarazos, la princesa fue asiduamente cortejada por el monarca y acabó cediendo ante su insistencia, convirtiéndose finalmente en su amante. De este modo, se inició una relación que iba a durar años y que estuvo condenada al secretismo mientras estuvieron vivos los respectivos consortes de uno y otro. Como amante del rey, la princesa de Partanna siempre jugó un discreto papel con poquísima influencia en el escenario cortesano. Moderada y prudente, Lucia nunca se valió de su ascendencia sobre el monarca para inmiscuirse en asuntos de gobierno que no le competían, como tampoco en otros de menor calibre como las pequeñas intrigas palaciegas. En eso, se diferenciaba enormemente de la reina Maria-Carolina que, desde su llegada a Nápoles, ya metía mano en todos los asuntos y gobernaba como si fuera ella el rey y no su marido Fernando.



El Príncipe de Partanna fallecería el 28 de marzo de 1812, dejando a su viuda a la cabeza de una colosal fortuna que aseguraba el futuro de su numerosa prole. Muerto el príncipe, tan solo faltaba que muriera la reina... Lucia y Fernando tuvieron que esperar a que Maria-Carolina, exiliada en Viena desde 1812, falleciera el 8 de septiembre de 1814 para poder regularizar su situación y acabar con un adulterio que duraba desde hacía años. Unos escasos tres meses después de que muriera la reina, Fernando IV y Lucia se casaron morganáticamente en Palermo el 27 de noviembre de 1814, lo que significaba que la princesa nunca podría ascender al rango de reina de las Dos-Sicilias, ni disfrutar de sus tratamientos y honores, y que los posibles hijos nacidos de aquella unión no podrían pretender a la Corona. En el momento de la boda, Lucia computaba 44 años y Fernando 63, por lo que la posibilidad de tener hijos era bastante remota, sobretodo en el caso de ella. A eso se sumaba el hecho de que Fernando IV había delegado gran parte de su poder en su hijo y sucesor Francisco, Duque de Calabria, al que había nombrado Príncipe Regente de Nápoles y de Sicilia.

Aqui cabría explicar cual era la situación del reino napolitano en ese momento. Desde que las tropas francesas del General Napoleón Bonaparte habían entrado victoriosamente en Italia (1796), Nápoles se vio en la imposibilidad de hacer frente a la imparable invasión gala y obligada a firmar el armisticio de Brescia (5 de junio). Posteriormente, se proclamaban las nuevas repúblicas de la Liguria, la Cisalpina (1797) y la Romana (1798), hechuras de los franceses y de los francófilos jacobinos italianos que se habían desembarazado de los principículos, duques y reyes de la mitad Norte de la península Itálica. Finalmente, Nápoles se vio abocada a declarar la guerra a los franceses el 23 de octubre de 1798, contando con su ejército de 70.000 hombres comandado por el general austríaco Karl von Mack y el inestimable apoyo naval inglés del almirante Nelson, y con la clara intención de liberar Roma y restaurar el poder papal. Seis días después, Fernando IV entraba triunfalmente en Roma como un conquistador pero, el 14 de diciembre, la contraofensiva francesa obligó al ejército napolitano a una pronta retirada que se tradujo en una llana derrota. Regresado a su capital, ahora amenazada por los franceses, y siendo insostenible la situación, Fernando IV no tuvo más opción que la de planear su embarque para Sicilia con toda su familia, su corte y su gobierno, llevándose en sus baúles las joyas de la Corona, gran cantidad de oro y un gran número de obras de arte de gran valor. Asi pues, el 21 de diciembre de 1798, Fernando IV y la familia real subían a bordo del Vanguard, navío de Lord Nelson que debía conducirlos hasta Palermo, capital siciliana, mientras delegaba en Francesco Pignatelli, Príncipe de Strongoli, poderes para representarle en Nápoles. Acto seguido y, en virtud de aquellos poderes reales, Pignatelli mandó prender fuego a toda la flota napolitana para evitar que los franceses la utilizacen para llegar hasta Sicilia. El 12 de enero de 1799, Pignatelli concluyó un armisticio que implicaba la ya inevitable entrada de los franceses en Nápoles... Sin embargo, los lazzari, leales al rey Fernando IV, se alzaron y unieron con la población civil para defender la capital del ejército invasor; no estaban dispuestos a facilitar la conquista a los franceses. Por desgracia y gracias a una estratagema, los galos consiguieron hacerse con el castillo de Sant'Elmo y bombardear la ciudad de tal modo que causaron unas 8.000 bajas entre los civiles, provocando la general desbandada y dispersión de los lazzari. Finalmente, los franceses entraron en la ciudad sitiada y proclamaron, con el apoyo de algunos nobles y burgueses francófilos, la República Partenopea el 23 de enero.

La temporada que pasó en Sicilia la familia real y su séquito se caracterizó, sobretodo, en planear cómo recuperar Nápoles y echar al invasor francés.

Gracias a que las tropas francesas fueron nuevamente mobilizadas hacia el Norte de Italia un 7 de mayo, dejando la capital del Vesuvio con una reducida guarnición, se presentó la ocasión para liberar Nápoles del ocupante. El cardenal Fabrizio Ruffo la aprovechó y armó su llamado Ejército de la Santa Fe, compuesto por 25.000 voluntarios y, contando con el soporte de la artillería inglesa, partió desde Calabria para unirse a los lazzari del temido bandido Fra Diavolo con el objetivo de reconquistar la capital del reino. Aquello causó el colapso de la República Partenopea y sus dirigentes tuvieron que rendirse al cardenal Ruffo; rendición que, por cierto, no fue aceptada por Lord Nelson y mucho menos por el rey Fernando IV, quien ordenó de inmediato prender a los cerca de 8.000 prisioneros para enjuiciarlos de manera expeditiva. La venganza de Fernando fue épica: 124 fueron condenados a muerte, 6 fueron perdonados, 222 fueron condenados a cadena perpétua, 322 a penas menores, 288 fueron deportados y 67 exiliados, y el resto liberado. Después de satisfacer su sed de venganza, Fernando se fijó el objetivo de liberar Roma y reponer en el trono de San Pedro al pontífice. Fue cosa hecha el 27 de septiembre de 1799.

El 31 de enero de 1801, la familia real volvía a Nápoles en medio de vítores y grandes festejos, celebrando el regreso del monarca y la liberación del reino con gran alegría. Un año después, en 1802, Nápoles y Sicilia fueron provisionalmente liberadas de tropas francesas, inglesas y rusas en virtud de la Paz de Amiens. En 1805, Fernando IV firmaba un tratado de neutralidad con los franceses, cosa que no le impidió permitir el libre paso, por su territorio, de un cuerpo expedicionario anglo-ruso que tenía por misión defender las fronteras de una posible invasión francesa. Después del desastre de Austerlitz, los rusos abandonaron Italia mientras los ingleses se retiraban en Sicilia.

A primeros de febrero de 1806, las tropas galas reorganizadas y dirigidas por Masséna volvieron a invadir el reino napolitano provocando la segunda estampida de la familia real... El 23 de enero, en medio del pánico general, Fernando IV embarcaba a toda prisa a bordo del Arquímedes para refugiarse en Palermo, sin sus hijos y sin su esposa la reina que se habían quedado atrás. El 14 de febrero, las tropas francesas entraban por segunda vez en Nápoles y Napoleón I declaraba derrocada la dinastía de los Borbones proclamando a su hermano José Bonaparte, nuevo rey de Nápoles como José I. A partir de ese momento, Fernando IV se ve confinado en su reino insular de Sicilia, defendido y protegido por los británicos, y no regresaría a Nápoles hasta la caída de Napoleón I y tras apresar y fusilar al usurpador Joaquín Murat que, desde 1808, ceñía la corona napolitana (octubre de 1815). De hecho, Fernando IV recuperó el trono de Nápoles uniéndolo al de Sicilia para refundar sus dos reinos en uno solo: el Reino de las Dos-Sicilias, y adoptando el ordinal de Fernando I.



Volviendo al hilo inicial, Fernando consigue liberar Nápoles de las garras napoleónicas tras su victoria en la batalla de Tolentino (3 de mayo de 1815) sobre el rey usurpador Joaquín I Murat. El 8 de diciembre de 1816, se opera la unión de Nápoles con Sicilia para conformar el nuevo Estado de las Dos-Sicilias, siendo regente el príncipe heredero Francisco de Borbón, Duque de Calabria. Obviamente, Fernando regresó a su capital dando el brazo a su nueva consorte Lucia Migliaccio, con la que se había casado morganáticamente para no dificultar la línea de sucesión al trono. Sin embargo, y pese a todo, el príncipe-regente nunca aceptó de buen grado que su padre casase con su antigua amante... Se puede decir que el heredero no se llevaba nada bien con su madrastra, a la que despreciaba por ser nada menos que el auténtico amor de su padre, cosa que le dolía sobremanera y ofendía la memoria de su madre.

Asi las cosas, Lucia seguía siendo oficialmente la Princesa de Partanna y Duquesa de Floridia a ojos del Mundo, aunque estuviera legalmente casada con el rey Fernando I de las Dos-Sicilias. El príncipe-regente Francisco no la hubiera tolerado de otro modo... y ella se contentó con esa delicada situación: ser esposa de un rey sin ser su reina.

En 1823, Lucia recibió de su real marido una vasta finca sobre la colina del Vomero, otra en Certosa di San Martino y un puñado de villas palatinas entre las que sobresale la Villa Carafa di Belvedere. En su finca principal, la princesa Lucia mandó construir un palacio de estilo neoclásico conocido como Villa Floridiana, y otro próximo de menor dimensión llamado Villa Lucia. En ambas villas vivieron tranquilamente el rey y su esposa, ajenos a cualquier asunto de Estado.

Fernando I moriría el 4 de enero de 1825 y Lucia, su viuda, le sobreviviría un año y tres meses. Tras la muerte de la Princesa Vda. de Partanna, acaecida el 26 de abril de 1826, todas sus propiedades fueron heredadas por los hijos de su primer matrimonio, quienes se repartieron sus posesiones en dos partes.

  

domingo, 25 de enero de 2015

EL CABALLERO DE FRÉMINVILLE



FRÉMINVILLE_Caballero de / Chevalier de_Christophe Paulin de La Poix de Fréminville, Caballero de Fréminville (1787-1848). Procedente de una buena familia de la nobleza de Borgoña, su padre era ingeniero militar. Fue un personaje que reunió en su sola persona varias facetas: la del rudo marino, del sabio, del arqueólogo, del escritor y la de "mujer de mundo", porque gustaba travestirse y llevar vestidos femeninos de cuando en cuando, lo que le valió el apodo de "La Chevalière" (La Caballera) entre sus compañeros.

El Caballero de Fréminville era Capitán de las Fragatas del Rey, Caballero de la Orden Real y Militar de San Luis, de la Soberana Orden Militar de Malta y de la Orden de Cristo, y miembro de la Sociedad Filomática y de la Sociedad de Historia Natural de París.

Empezó su carrera de marino en 1801, antes de cumplir los 14 años. Participó en la Expedición de Santo-Domingo en calidad de alumno a bordo del Intrépido, luego sobre La Valerosa, volviendo a Francia a bordo del Swift-Sure que transportaba el cuerpo del General Leclerc, marido de Paulina Bonaparte. Después, navegó por el Mar Báltico y surcó los mares polares; también recorrió las costas de África y de América hasta 1828, acabando su carrera como capitán.

Se dice que fue a partir de la trágica muerte de su único amor, una criolla llamada Caroline, que tomó la costumbre de vestirse de mujer, al principio con los vestidos de su amada desaparecida, luego con los que se compraba como cualquier dama, con criterio y gusto. Llegó incluso a publicar un "Ensayo sobre la influencia del vestido femenino" bajo el seudónimo de "Caroline de L.", obra que provocó un sonado escándalo.

viernes, 5 de abril de 2013

EL IIº DUQUE DE RICHELIEU





RICHELIEU_IIº Duque de / 2ème Duc de_Armand-Jean II de Vignerot du Plessis, IIº Marqués du Pont-Courlay o Pontcourlay, Príncipe de Mortagne, Conde de Cosnac, Barón de Barbezieux, de Cozes y de Saujon, Señor propietario de la jurisdicción y vizcondado del Faou, de Irvillac, Logonna y de Villeneuve, Barón de Pont, IIº Duque de Richelieu & Par de Francia, VIº Duque de Fronsac & Par de Francia (Le Havre de Grâce, 03-10-1629 / Hôtel de Richelieu, París, 20-05-1715). Militar y oficial de la Marina Real Francesa, ostentó los rangos y cargos de General de Galeras, Gobernador de Le Havre, Caballero de Honor de la Delfina de Francia, Caballero de la Orden del Espíritu Santo.

Fue hijo primogénito de François de Vignerot, Ier Marqués du Pont-Courlay, gobernador de Le Havre, y de la linajuda aristócrata bretona Marie-Françoise de Guémadeuc, Baronesa du Pont y de Rostrenen. Es, también, sobrino-nieto del célebre primer ministro del rey Luis XIII, el Cardenal y 1er Duque de Richelieu, del que heredaría parte de los títulos y tierras.

A temprana edad, sus padres le destinan a la carrera militar en el seno de la Marina Real y, en 1642, gracias a la gran influencia de su tío-abuelo el Cardenal, asciende al rango de General de Galeras del Rey de Francia. En 1646, al fallecer su progenitor, hereda de éste el cargo de Gobernador de Le Havre (ciudad portuaria y ciudadela) y dependencias.

En 1647, recibe la misión de trasladarse a Nápoles, que se ha sublevado contra el dominio Español y ha proclamado la República Napolitana. La Reina-Regente y el Cardenal Mazarino le encargan socorrer a los Napolitanos con un contingente de 1.800 hombres y una nutrida artillería. A finales de diciembre del mismo año, vence a la flota Española de Don Juan-José de Austria ante Capri, pero su victoria marina no resulta decisiva y sus posteriores intentos de librar nuevamente batalla a la escurridiza escuadra Española fracasan por dos veces el 29 de diciembre de 1647 y el 1 de enero de 1648. El 5 de enero, se da por vencido: a falta de puerto dónde pasar el invierno, bate retirada y abandona con su flota la bahía de Nápoles sin haber conseguido el objetivo de su misión, dar apoyo militar a los insurgentes.



De regreso a la corte, contrae su primer matrimonio el 26 de diciembre de 1649, con la viuda de François-Alexandre d'Albret, Señor de Pons, Anne Poussard de Fors (1622-1684). El matrimonio nunca tendría descendencia.

Durante la Fronda de los Príncipes, en 1651, toma el partido de los Príncipes de Condé y de Conti. Un error que le será posteriormente perdonado.

Quince años después de la muerte de su tío-abuelo el Cardenal de Richelieu, retoma el título de Duque de Richelieu mediante sustitución de nombre y armas; el 15 de enero de 1657, presta solemne juramento ante el Parlamento de París en calidad de duque y par de Francia.

Heredero de una considerable fortuna, lleva una dispendiosa y desordenada vida: el juego, sus amantes y sus gastos suntuarios le llevan prontamente a cubrirse de deudas. Ante tal aprieto financiero, se ve obligado a vender su cargo de General de Galeras por la suma de 200.000 libras en 1661. Al poco, abandonará también su título y cargo de Gobernador de Le Havre. En 1665, por una desastrosa apuesta hecha con el rey Luis XIV en un partido de tenis, pierde 25 cuadros de su prestigiosa colección pictórica, entre los cuales se encontraban 13 obras de Nicolas Poussin. Las obras pasan a manos del monarca.

En 1674, su prima Claire-Clémence de Maillé-Brézé, Princesa de Condé, le cede el ducado de Fronsac heredado del Cardenal de Richelieu, convirtiéndole en el VIº Duque de Fronsac y Par de Francia.

En 1675, durante la Revuelta de los Gorros Rojos, su castillo de Pont-L'Abbé es asaltado, saqueado y finalmente incendiado por los campesinos.

En 1679, Luis XIV le concede el cargo de Caballero de Honor de Madame la Delfina de Francia pero, siempre falto de liquidez y perseguido por sus acreedores, el duque renuncia a su cargo a cambio de 300.000 libras (1684). Un año más tarde (1685), vende su baronía de Pont. En 1688, Luis XIV le recibe en el seno de la prestigiosa Orden del Espíritu Santo, la más alta distinción caballeresca del reino.



Viudo de su primera esposa, contrae segundas nupcias con la hija de los Condes de Grandbois, Anne-Marguerite d'Acigné (ob.1698), que le dará 4 retoños:

-Marie-Catherine Armande de Vignerot du Plessis (1685-1760), c.c. François-Bernardin du Châtelet, Conde de Clermont.

-Élisabeth Marguerite Armande de Vignerot du Plessis (1686-1744), Priora perpétua de las Benedictinas de La Presentación.

-Marie-Gabrielle Élisabeth de Vignerot du Plessis (1689-1770), Abadesa de l'Abbaye-aux-Bois.

-Louis François Armand de Vignerot du Plessis, VIIº Duque de Fronsac y IIIer Duque de Richelieu & Par de Francia (1696-1788).



Nuevamente viudo el 19 de agosto de 1698, contrae un tercer matrimonio con la viuda del Marqués de Noailles, Marguerite-Thérèse Rouillé de Meslay, el 20 de marzo de 1702. No tendrán hijos.

Al final de su vida, buscando el favor de la Marquesa de Maintenon, esposa morganática y secreta del rey, da un portazo a su pasado libertino para abrazar la devoción. Sus excesos del pasado, sin embargo, le han llevado a dilapidar la fortuna heredada y sus bienes son finalmente embargados. Muere en su Hôtel de Richelieu el 20 de mayo de 1715, dejando a su hijo y heredero una complicadísima sucesión.




jueves, 22 de noviembre de 2012

EL IIº DUQUE DE FOIX-RANDAN





FOIX-RANDAN y/o FOIX-CANDALE_IIº Duque de / IIeme Duc de_Henri-François de Foix de Candale, IIº Duque de Randan y de Candale & Par de Francia, Marqués de Sennecey, d'Illiers y de Trans, Conde de Fleix y de Gurson, Vizconde de Meille, Barón de Lévignac, d'Aymet, de Montcuq y de Montpont, Señor de Beychevelle, Captal de Buch, Caballero de la Orden del Espíritu Santo, etc. (Castillo de Fleix, c.1640 / Castillo de Beychevelle, 22-02-1714).

Henri-François de Foix de Candale, 2º Duque de Randan, Marqués de Sennecey, Conde de Fleix y de Gurson, nació en el castillo de Fleix en 1639 o 1640 siendo el segundo hijo de los 3 varones habidos entre Jean-Baptiste Gaston I de Foix, Conde de Fleix y de Gurson, Gobernador de Mâcon (ob.1646) y Marie-Claire de Bauffremont, Marquesa de Sennecey y Duquesa de Randan*, 1ª Dama de Honor de la Reina Ana de Austria y Gobernadora del rey Luis XIV, casados desde el 28 de septiembre de 1637.

Su hermano mayor, heredero de su casa, Jean-Baptiste Gaston II de Foix-Gurson, Conde de Fleix y de Gurson (1638-1665), gobernador de Mâcon, se convirtió en 1er Duque de Randan y Par de Francia en 1663, tras obtener el rehabilitamiento del ducado-paridad de manos de Luis XIV y tras confirmación formal del Parlamento de París en noviembre-diciembre de 1662 y diciembre de 1663. En 1664, casaba con Madeleine Charlotte d'Albert d'Ailly (1648-1665), nieta de los Duques de Chaulnes y de Villeroy, pero ambos fallecieron en París el mismo año sin haber tenido descendencia masculina. De hecho, la duquesa falleció de sobreparto el 25 de julio de 1665, tras dar a luz a una niña que moriría antes de cumplir 2 años de edad: la pequeña Marie de Foix-Candale (25-07-1665_+02-05-1667).

El hermano menor, Charles-Henri de Foix (1646-1671), por ser el benjamín, fue destinado a la carrera religiosa y provisto de la abadía de Rebets, por lo que fue excluído de la sucesión.

El Ducado de Randan

Sobre el ducado-paridad de Randan, puntualizar que las cartas patentes de su erección, en el mes de marzo de 1661, no habían sido registradas por el Parlamento cuando las beneficiarias, Marie-Catherine de La Rochefoucauld y su hija, Marie-Claire de Bauffremont-Sennecey, renunciaron a beneficiarse de las disposiciones de dichas cartas y solicitaron al Rey la autorización de transmitir el ducado a sus nietos e hijos, mediante contrato firmado en París el 21 de noviembre de 1662. La donación, no obstante, se hacía reservándose ambas el derecho de usufructo. El 15 de diciembre de 1663, Luis XIV autorizaba por escrito la transmisión del título ducal al Conde de Fleix.

Ascendencias familiares & origen del Condado de Candale

Sus tíos paternos fueron los siguientes:

-Henri de Foix-Candale, Vizconde de Meille, que cayó en la batalla de las Dunas en 1658.

-Louis de Foix-Candale, Caballero de Foix, caído en la batalla de Sillery en 1657.

-Suzanne Henriette de Foix-Candale, Dama de Montpont (1618-1706).

-Françoise de Foix-Candale, Abadesa de Saintes (1614-1686).

-Marthe de Foix-Candale, Mademoiselle de Lévignac, soltera.

-Henriettre de Foix-Candale, carmelita en Burdeos.

-Catherine de Foix-Candale, religiosa en Sainte-Marie de Saintes.

-Anne-Philippa de Foix-Candale, Mademoiselle de Montpont, fallecida joven.

-Madeleine de Foix-Candale, Mademoiselle de Fleix, soltera.

Sus abuelos paternos eran Frédéric de Foix, Conde de Gurson y de Fleix, Vizconde de Meille, etc. (1580-1655) y Charlotte de Caumont-Lauzun (1594-1671), hija ésta de François Nompar II de Caumont, Conde de Lauzun, y de Catherine de Gramont. Los bisabuelos, siempre en la línea ascendente paterna, fueron Louis de Foix, Conde de Gurson y Vizconde de Meille (1556-1587) y Charlotte-Diane de Foix-Grailly de Candale. Este último nació del segundo matrimonio de Germain Gaston de Foix, Marqués de Trans (1508-1591) con Marguerite Bertrand, Dama de Mirebeau, hija del primer presidente del Parlamento de París, Jean Bertrand, que en la madurez abrazó las órdenes y se convirtió en cardenal y arzobispo de Sens.



El tatarabuelo en cuestión, que ostentaba el marquesado de Trans junto con los condados de Fleix y de Gurson, amén del vizcondado de Meille, era a su vez hijo de Jean de Foix, Conde de Meille, de Fleix y de Gurson (ob.1521-25) y de Anne de Villeneuve (ob.1567), que aportó como dote el marquesado de Trans. Este Jean de Foix no era otro que el hermano segundón de Gaston II de Foix, Conde de Candale y de Benauges (1448-1500) y de Catherine y Marguerite de Foix, Condesa de Armagnac y Marquesa de Saluzzo respectivamente, todos ellos hijos de ese Jean de Foix, Conde de Benauges (ob.1485) que fue creado 1er Conde de Kendal (Earl of Kendal) por sus servicios a la Corona Inglesa, y que convirtió su importante título de lord inglés en "Conde de Candale" (Comte de Candale) al optar por la nacionalidad francesa, después de casarse en 1447 con una dama británica de real procedencia, Margaret de La Pole de Suffolk, Condesa de Kendal, hija del Duque Richard de Suffolk y de la princesa Maria de Sicilia, y descendiente directa del rey Eduardo III de Inglaterra.

A todas luces, no estamos hablando de una familia cualquiera. Jean de Foix o John of Foix, Conde de Candale o Earl of Kendal, fundador de la rama de Foix-Candale a mediados del siglo XV, descendía de los poderosos Condes de Foix y de Bigorre, Vizcondes de Béarn, de Narbonne y de Lautrec, Condes de Marsan, de Etampes y Duques de Nemours, co-príncipes de Andorra,... dinastía que había reinado sobre aquella noble Navarra antes de que sus vecinos castellanos y galos la desgarraran en dos por culpa de sus respectivas reivindicaciones dinásticas. La Casa Real de los Foix había tejido muchos lazos, prestigiosos todos ellos, al filo de sus enlaces matrimoniales: con los Duques de Albret, los Reyes de Aragón, los Condes de Urgell (de la dinastía condal catalana), los Reyes de Francia, los Peralta, los Beaumont (condes de Lerín y condestables de Navarra), los Duques de Orléans, los Marqueses de Montferrato, los Condes de Armagnac, los Duques de Bretaña... todas casas reinantes o de primerísima fila.



La dinastía de Foix, antaño de Grailly, Captals de Buch**, vizcondes de Benauges y de Castillon, había sido fundada por Pierre II, señor de Grailly, 4º captal de Buch (1285-1356) y sus dos esposas sucesivas, Assalhide de Bordeaux (1) y Rosemburge de Périgord (2), al alba del siglo XIV.

El IIº Duque de Randan o de Foix-Randan

Henri-François de Foix de Candale (c.1640-1714), Marqués de Sennecey en vida de su hermano mayor, el 1er duque de Randan y conde de Fleix, abrazó la carrera militar a temprana edad. Ya a los 6/7 años (1646) había heredado de su padre -muerto en combate en Mardyck-, un regimiento de caballería al que, en 1652, dirigía con el grado de coronel con apenas 13 años de edad. En la década de 1660, su regimiento fue destinado al Franco-Condado y luego al Rosellón, para batirse contra los ejércitos españoles.

El 12 de diciembre de 1665, fallece su hermano mayor, viudo y sin descendencia, por lo que el mayorazgo, sus bienes, títulos y honores pasan a Henri-François, que se convierte poco después en el segundo duque de Randan y par de Francia. Por entonces, se le empieza a llamar "duque de Foix-Randan" y a veces "duque de Foix-Candale" de forma indistinta en la Corte. Es más, también le otorgan el título de duque de Candale. A su doble dignidad ducal se suman el de Captal de Buch, marqués de Sennecey, de Illiers y de Trans, conde de Fleix y de Gurson, vizconde de Meilles, barón de Aymet, Lévignac, Montcuq y Montpont, señor de Beychevelle y otros señoríos.

Al estallar la Guerra de Devolución (1667-1668), provocada tras la muerte de Felipe IV de España (1665) y por el impago de la dote de la reina, la Infanta Maria-Teresa de Austria, el rey Luis XIV reclama en compensación las ciudades del Noreste, que pertenecen a los Países-Bajos Españoles. Será la primera guerra del rey y en ella participa personalmente, luchando codo con codo con sus hombres. Es en el fragor de la batalla de Tournai (1667), donde se distinguió particularmente el Duque de Foix-Randan -como se le conoce entonces-, demostrando mucho arrojo, valentía y habilidad en la lucha. El rey, que también ha participado en el asalto de la ciudad, reconoce sus cualidades militares y no tarda en promocionarle a rangos más acordes a su valía.

Tras la firma del Tratado de Aquisgrán (1668), en el que España cedía a Francia las ciudades de Lille, Tournai, Charleroi y otras plazas flamencas, el duque de Foix-Randan se beneficia como tantos otros soldados del cese de las hostilidades, regresando a la vida social de la Corte, una de las más alegres de Europa. Pero la paz será corta... En 1672, se reanuda la campaña militar al estallar la Guerra de Holanda, destinándole el rey nuevamente a los Países-Bajos y luego al Franco-Condado hasta el invierno de 1674. Ese mismo año y aprovechando el receso invernal, el duque vendería su regimiento de caballería al Marqués de Biron, sobrino político de su pariente el Conde de Lauzun, y contraería matrimonio con Marie-Charlotte de Roquelaure (1654-1710), hija del Duque Gaston Jean-Baptiste de Roquelaure y de Marie-Charlotte de Daillon du Lude. Por la misma época, el duque dedica sus esfuerzos por embellecer su castillo y finca de Beychevelle, apodado 'el Versailles del Médoc', en cuyas tierras tiene grandes viñedos que le aportan pingües beneficios (3)... Y es que, desde la Edad Media, el vino de Beychevelle es un afamado burdeos que se exporta a Inglaterra, a Flandes y a Alemania desde el puerto que se encuentra tras los versallescos jardines de la finca ducal.

El duque de Foix-Randan reanudaría con su servicio en el ejército y participaría en las posteriores campañas de la Liga de Augsburgo. En Versailles, si su nombre es importante a la par que prestigioso, al hombre en sí no se le hace mucho caso según unas escuetas anotaciones en un diario cortesano de 1690, ya que suele ir y venir entre sus extensos dominios del Suroeste Francés y París varias veces al año, y sus repetidas ausencias fuera de la Corte le privan de una mejorable posición y consideración en el ánimo del Rey. Parece ser que al duque le importaba bien poco aquello de "mantener su rango" y medrar en la Corte para obtener oficios y beneficios. No tenía hijos y, por tanto, nada que perder o ganar para una siguiente generación. Sin embargo, para recompensar sus servicios de armas, Luis XIV le impone el gran collar y el manto de la Orden del Espíritu Santo el 31 de diciembre de 1668.

El 22 de enero de 1710, fallece su esposa. Le sobrevive 4 años, muriendo a su vez el 22 de febrero de 1714, tras haber testado en favor de su celebérrimo primo Antonin Nompar de Caumont, 1er Duque de Lauzun (1633-1723), Caballero de la Orden de la Jarretera, que había estado supuestamente casado con la Duquesa de Montpensier y, una vez viudo, casado nuevamente con una de las jóvenes hijas del Duque de Lorges-Quintin, cuñada del otro no menos famoso Duque de Saint-Simon.

Con la muerte del segundo y último duque, el ducado de Randan o de Foix-Randan es declarado extinto y revierte a la Corona en 1714.



 

Notas aclaratorias:

(*)_Marie-Claire de Bauffremont heredó de su madre, Marie-Catherine de La Rochefoucauld (ob.1677), el ducado de Randan con paridad francesa que transmitió a sus dos hijos sucesivamente, asi como el marquesado de Sennecey.

(**)_El título de Captal de Buch designaba a los señores feodales que reinaron desde la Edad Media hasta la Revolución Francesa sobre el captalado de Buch. El captalado era una provincia del Sur del país de Buch, que abarcaba las comunas de Arcachon, La Teste-de-Buch y Gujan-Mestras. Al frente del captalado se sucedieron 5 familias: los Condes de Bordeaux (Burdeos) de 1274 a 1328, los Señores de Grailly, Condes de Foix y Reyes de Navarra de 1328 a 1593, los Duques de Épernon de 1593 a 1661, los Duques de Foix-Candale (Randan) de 1661 a 1713, y los Barones de Audenge (familia Amanieu de Ruat) de 1713 a 1803, que lo compraron al último Duque de Randan el 23 de agosto de 1713.

La palabra 'captal' procede del latín capitelis, jefe o señor, título que distinguía en tiempos de la Guerra de los Cien Años, a uno de los cinco o seis señores más importantes de Aquitania. Tan solo sobrevivieron tres captales hasta 1803: el de Buch, el de Certes y el de Trame.

(1)_Assalhide de Bordeaux (muerta en 1328), fue la heredera universal de los Condes de Burdeos al fallecer su hermano Pierre sin herederos, por lo que el prestigioso cargo de Captal de Buch también le fue adjudicado, siendo la 3ª titular. Los Condes de Burdeos llevaban desde el siglo XI predominando en la región aquitana.

(2)_Rosemburge de Périgord, segunda esposa de Pierre II de Grailly, era hija del poderoso Élie de Talleyrand, Conde de Périgord.

(3)_La propiedad y castillo de Beychevelle serían vendidos en 1701 a Jean-Baptiste d'Abadie, Barón de Lamarque y de Beychevelle, presidente del Parlamento de Burdeos. Tras el Gran Invierno de 1709, tuvo que replantar todos los viñedos para reanudar con la, antaño próspera, actividad vitícola de la finca.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

EL MARQUÉS DE FERVACQUES



FERVACQUES_Ier Marqués de / 1er Marquis de_Anne Jacques de Bullion, IIº Marqués de Bonnelles, IIIer Marqués de Gallardon y Ier Marqués de Fervacques (1679-1745). Militar francés, hijo de Charles Denis de Bullion, Ier Marqués de Bonnelles y IIº Marqués de Gallardon (ob.1721) y de Anne Rouillé de Meslay (1659-1714), fue el nieto de Noël de Bullion, Ier Marqués de Gallardon (1615-1670) y de Charlotte de Prie, Dama de Fervacques (1622-1700).

Su padre fue preboste del Vizcondado de París y gobernador de las provincias francesas del Perche y del Maine.

Fue Teniente General de los Ejércitos del Rey y Caballero Gran Cruz de las Ordenes de San Luis y del Toisón de Oro, tras participar activamente en la Guerra de Sucesión Española.

El 27 de marzo de 1708, casa con Marie Madeleine Hortense Gigault de Bellefonds (1683-1756), hija de Louis Christophe, Marqués de La Boulaye (ob.1692) y de Marie Olympe de La Porte-Mazarin. La pareja tan solo tuvo dos hijas, cuyas uniones fueron por lo menos prestigiosas:

-Auguste Léonine Olympe de Bullion (1721-1751) c.c. Paul Louis de Saint-Aignan, Duque de Beauvilliers y de Saint-Aignan, Par de Francia (1711-1757).

-Jacqueline Marie Hortense de Bullion (ob.1795) c.c. Guy André Pierre de Montmorency-Laval, Marqués de Lezay, Ier Duque de Laval, Mariscal & Par de Francia (1723-1798).