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martes, 27 de octubre de 2015

EL CONDE DE TREMBLECOURT




TREMBLECOURT_Conde de / Comte de_Louis de Beauvau, Señor y Conde de Tremblecourt (Lorena, h.1567 / Remiremont, Lorena, 1596). Fue el benjamín de los tres hijos varones del Barón Claude de Beauvau y de su segunda mujer Jeanne de Saint-Beaussant, y un oficial militar que se ilustró durante las campañas italianas y que perteneció al partido ultracatólico de la Santa-Liga durante las guerras de religión que sacudieron Francia en la 2ª mital del siglo XVI.

Provisto del señorío de Tremblecourt y convertido en conde (título de cortesía), Louis de Beauvau abrazó la carrera de las armas haciendo su bautizo de fuego durante las guerras italianas. Brillante duelista de la corte francesa, debió sobretodo su fama de gran espadachín al vencer en singular duelo a un temido gentilhombre al servicio del Duque de Guisa. Enteramente dedicado a su oficio de soldado, hizo las campañas de Flandes bajo las ordenes del Duque Alejandro de Parma, en calidad de teniente del Regimiento de Saint-Balmont, un pariente suyo. Más tarde al frente de éste, su regimiento fue rebautizado con su nombre de Tremblecourt y compuesto por doce compañías de hombres de armas.

Habiendo abrazado la causa de la Santa-Liga contra el rey Enrique IV de Francia, se puso a las ordenes del Duque de Mayenne, y estuvo presente en el asedio de Tours en 1589, pero cayó prisionero en la batalla de Arques poco después. Instado por el rey a servirle, Tremblecourt se negó y fue obligado a retirarse alejado de los combates por espacio de un año. Pese a la prohibición de retomar la espada y pisar los campos de batalla, Louis de Beauvau estuvo presente en la batalla de Ivry pero, para evitar represalias, abandonó el mando a su tío el Señor de Panges (1590). A partir de 1591, vuelve a la escena bélica mandando sus compañías en la batalla de Saint-Denis (siendo herido de gravedad y dado por muerto) y en el asedio de Noyon (1592). En 1594 se encuentra aún bajo las ordenes del Duque de Mayenne, pero la conversión al catolicismo de Enrique IV le fuerza a deponer las armas y a someterse a la autoridad real. El rey le nombró entonces Teniente-General de sus Ejércitos en Borgoña. Desde entonces, oficialmente al servicio del Príncipe Mauricio de Orange pero efectivamente al del Rey de Francia, Tremblecourt preparó, junto con Jean d'Aussonville, la invasión del Franco-Condado. La campaña se inició en enero de 1595 y se tradujo en un fracaso por culpa de la llegada de las tropas españolas de refuerzo y el mal tiempo. Actuando abiertamente en nombre de Enrique IV, tomó y luego defendió el Castillo de Vesoul.

Regresado momentáneamente a sus tierras de Lorena, encontró la muerte en 1596 en Remiremont, mortalmente herido de un disparo de mosquetón en misteriosas y nunca esclarecidas circunstancias.




EL SEÑOR D'AVILLERS & DE NOVIANT




AVILLERS_Señor de / Seigneur d'_Jean de Beauvau, Señor de Avillers, de Noviant, de Tremblecourt, co-Señor de Manonville, Señor de Vignot y de Malaumont, etc. (Lorena, h.1563 / Castillo de Noviant-aux-Prés, Lorena, 1636). Hijo del segundo matrimonio de Claude de Beauvau, Barón de Beauvau y de Manonville (1530-1597) con Jeanne de Saint-Beaussant, fue un cortesano y oficial militar perteneciente al partido ultracatólico de la Santa-Liga durante las guerras de religión que sacudieron Francia en la segunda mitad del siglo XVI.

Su padre era el Baílio y Capitán de Hanston-le-Châtel, Maestre del Guardarropa de Antonio de Borbón, Rey de Navarra, y Gobernador del Príncipe Enrique de Lorena, Marqués de Pont-à-Mousson, primogénito y heredero del Duque Carlos III de Lorena. Su hermano Jean, Señor de Panges, era consejero privado del Duque de Lorena y ministro de Finanzas del ducado. El padre de ambos, René de Beauvau (ob.1549-50?), Señor de Manonville, de Noviant y de Tremblecourt, había sido el chambelán del Duque Antonio I de Lorena.

Claude de Beauvau había tenido, de su primer matrimonio con Nicole de Luxelbourg o Lutzelburg, Condesa del Sacro Santo Imperio Románico Germánico, Baronesa de Fléville y de Turquestaing, un hijo varón que sería Primer Gentilhombre de Cámara del Príncipe Enrique de Lorena:

-Charles de Beauvau, Señor de Fléville (ob.1595); c.c. Philiberte de Saulx => con descendencia / Marqueses de Beauvau & Señores de Manonville


Al convertirse en viudo, contrajo segundas nupcias con Jeanne de Saint-Beaussant, de la que tendría 3 hijas y 2 hijos: Jean y Louis de Beauvau.

Los Beauvau pertenecían a una de las más antiguas casas de Lorena, vasalla de la Corona Francesa por sus posesiones patrimoniales en el Anjou y emparentada con los Borbones mediante el matrimonio, en 1454, de Isabelle de Beauvau con Juan II de Borbón-Vendôme, tatarabuelo del rey Enrique IV de Francia y de Navarra.

Jean de Beauvau combatió las tropas del rey Enrique IV de Francia, estando a las ordenes del Duque de Mayenne y de los Duques de Guisa, hasta el asedio del castillo de Beaune en 1595 dónde comandaba un regimiento. Tras la rendición y sumisión del Duque de Mayenne, hasta entonces Jefe de la Liga, en noviembre de 1596, Jean de Beauvau hizo lo propio y ofreció su espada al rey tras obtener el real perdón. Poco después, regresó a sus tierras lorenas para establecerse de manera definitiva. Nombrado consejero de Estado del Duque de Lorena, gentilhombre ordinario de cámara del Cardenal de Lorena, fue investido Baílio de Bassigny en 1599, Senescal del Barrois en 1616 y Senescal de Lorena en 1632.

De su tardío matrimonio con Antoinette d'Urre de Theissières (ob.1660), celebrado en 1606 y que le aportó los señoríos de Vignot y de Malaumont, tan solo tuvo un hijo varón:

-Anne François de Beauvau, 1er. Marqués de Noviant (1617-1669); c.c. Marguerite de Raigecourt; padres de:


-Marie-Josephe de Beauvau, religiosa

-Claude Joseph de Beauvau, religioso

-Joseph Gabriel Bernard, 2º Marqués de Noviant (1649-1669) -muerto soltero-

-Jeanne Antoinette de Beauvau, 3ª Marquesa de Noviant (? - 1725); c.c. Jean-Claude de Cussigny, Conde de Vianges (ob.1699) => sin descendencia


Tuvo el honor de alojar al rey Luis XIII de Francia en su castillo de Noviant el 24 de junio de 1632, quien se personaba en Lorena para firmar un tratado de paz en Liverdun con el Duque Carlos IV.

Cuatro años después, Jean de Beauvau fallecía de muerte natural en su castillo de Noviant. Seis años más tarde, Luis XIII convertía a su único hijo y heredero en 1er. Marqués de Noviant (13-11-1642).





sábado, 27 de junio de 2015

LA DAMA DE SAINT-BASLEMONT




SAINT-BASLEMONT_Dama de / Dame de_Alberte Barbe d'Ernecourt, Dama de Saint-Baslemont y de Neuville-en-Verdunois (Castillo de Neuville, Neuville-en-Verdunois, Lorena, 1606 / Castillo de Neuville, Neuville-en-Verdunois, Lorena, 1660). Fue una dama perteneciente a la vieja aristocracia del Ducado de Lorena que, aparte de escribir obras dramáticas y religiosas, capitaneó su propio ejército contra el invasor extranjero endosando el traje masculino durante la Guerra de los Treinta Años.


Nacida en 1606, hija única de Simón II d'Ernecourt, gentilhombre del duque de Lorena, y de Marguerite Housse de Watronville, Alberta-Bárbara d'Ernecourt hereda varios feudos del ducado. Confiada a su tía la baronesa d'Etrepy, que le otorgará una educación refinada uniendo la economía doméstica a la cultura humanista, sin olvidar el arte de la caza y de la equitación. A sus dieciséis años, su padre la casa con un caballero lorenés de rancio abolengo pero sin pecunio, Jean-Jacques de Haraucourt, señor de Saint-Baslemont (cerca de Contrexéville), favorito del duque Carlos IV. La pareja residiría entonces sobre las tierras de la joven desposada, en el castillo de Neuville-en-Verdunois, dónde su marido le comunicaría sus dos únicas pasiones: los caballos y la guerra. En la carrera de las armas se entregará con ardor al lado del príncipe, mientras que la administración de su esposa permite saldar los exorbitantes rescates exigidos por los Franceses, que le capturan por dos veces: en 1632 y en 1633.

 Haraucourt va siguiendo los pasos del duque de Lorena, que combate en Alemania junto con los Imperiales, mientras la duquesa conserva a sus vasallos en el marco de una paz dentro de una región devastada por el ocupante francés, Alberta-Bárbara d'Ernecourt, Dama de Saint-Baslemont, ordena fortificar su feudo, constituye una milicia instruída por un joven oficial reformado recomendado por su marido y, segura de su magnífica caballeriza, consigue hacer de su señorío un auténtico Estado en miniatura. Allí acoge a los campesinos de los pueblos cercanos y a los mejores artesanos del ducado de Bar, que trabajan en paz y sin impuestos en este oasis de prosperidad, con la única condición de servir en su ejército en caso de necesidad. Los franceses serán derrotados con rapidez, pero la defensa se revelerá mucho más ardua contra los mercenarios Lorenos e Imperiales, y de los Croatas quienes, abandonados por sus generales tras la derrota de los franceses en Magúncia (1635), penetran en el país de Bar, matando y saqueando.

Con traje de hombre, la dama de Saint-Baslemont pone en práctica su ciencia de la guerra y su ejército, gracias a todo tipo de engaños, consigue contener victoriosamente al enemigo, al que aterroriza con sus fulgurantes cargas de caballería. Yendo más allá de sus límites, irá hasta socorrer las plazas de Bar y de Verdún, escoltando los convoyes de víveres y provocando la admiración del gobernador de Verdún, el marqués de Feuquières, quien suplicará al rey poner bajo su mando una unidad militar acuartelada en Neuville. Pero la dama de Saint-Baslemont rehusará la oferta del rey Luis XIII, invocando su libertad.

 En 1644, Alberta-Bárbara pierde a su hijo, víctima de la peste, y su marido cae muerto en combate en Alemania. Un entorno envidioso y malévolo imputará esa doble desgracia a un castigo celestial provocado por sus ropajes masculinos y su actividad guerrera que ejerce, ciertamente, con mucha pasión. Impresionada, se limita entonces a proteger de los "Corbatas" (Croatas) el santuario vecino de Benoîte-Vaux, a veces al frente de su ejército alineado para la batalla, sin dejar de dar escolta a los convoyes que se dirigen a Verdún. Los capitanes franceses, para rendirle homenaje, la hacen retratar por el pintor Claude Deruet en el centro de un inmenso lienzo que representa sus hazañas.

 En su castillo, la dama de Saint-Baslemont se entrega a actividades literarias y artísticas para educar a sus vasallos. Propietaria de una rica biblioteca, conocedora de literatura antigua, patrológica y hasta gnóstica, lectora de los Jesuitas Bolandistas, escribe libros piadosos (de entre los cuales, un "Examen de Consciencia" de gran difusión en su época) y santas tragedias casi todas desaparecidas hoy en día. También compuso motetos para el coro de su capilla. Cuando Lorena es librada al temible gobierno del duque de La Ferté-Saint-Nectaire, que arruina los Tres-Obispados (Trois-Évêchés), la dama de Saint-Baslemont tampoco escapa a las confiscaciones: le requisa todos sus bienes, caballos, ganados, muebles, y le priva de sus mejores criados, obligándole a permanecer en su castillo a lo largo de cuatro interminables años cual una sombra en su propia casa ocupada. Afectada por la enfermedad y por la rabia causada por su impotencia, herida en su honor, se convierte en monja clarisa en Bar-le-Duc, pero su salud no pudiendo resistir semejante régimen, regresa a su casa para morir allí el año siguiente, el 22 de mayo de 1660. Deja tras de si a una única hija, Marie-Claude de Haraucourt, casada desde 1646 con Louis des Armoises, señor de Commercy.

 Rápidamente caída en el olvido gracias a la influencia mundana y machista que desconsidera a las "mujeres de carácter", Madame de Saint-Baslemont tan solo sigue siendo honrada en la región del Mosa. Su tumba, en la iglesia de Neuville-en-Verdunois, siempre se encuentra provista de flores. Su castillo, comprado por el Consejo General, es optimamente mantenido pero no se permiten visitas. Sus tragedias, marcadas por la erudición humanista del siglo anterior, fueron olvidadas hasta ahora, redescubriéndolas hoy como un precioso testimonio del teatro pre-clásico.



domingo, 14 de diciembre de 2014

EL IIº BARÓN DE BASSOMPIERRE




BASSOMPIERRE_IIº Barón de / 2ème. Baron de_François de Bassompierre d'Haroué, Ier. Marqués d'Haroué, IIº Barón y Señor de Bassompierre o de Bettstein (Castillo de Haroué, Lorena, Francia, 12-04-1579 / Provins, Brie, 12-10-1646). Fue un cortesano, general y Mariscal de Francia, Caballero de la Real Orden del Espíritu Santo, que también ejerció puntualmente de embajador extraordinario del rey de Francia en Madrid, Suiza y Londres, de Coronel-General de los Cien-Suizos y Grisones y de Capitán de La Bastilla de París, en la que pasaría encarcelado toda una década por haber casado secretamente con la Princesa Viuda de Conti, hija del Duque Enrique I de Guisa, sin el permiso del rey y del Cardenal de Richelieu.

El Mariscal de Bassompierre, hombre con buen juicio e ingenio, hábil y prudente cortesano, galante y fastuoso, embajador de gran presencia, valiente soldado y de buen consejo, es un personaje de su tiempo. "Bon vivant", gran vividor, goza de una magnífica salud; le permitirá recibir sin demasiado perjuicio terribles heridas y llevar una existencia llena de galanteos y opíparos festines, que la edad no habría calmado de no haber sido encarcelado por el Cardenal de Richelieu. En esa época de vida apasionada, a su vez grosera y refinada, a menudo frenética, Bassompierre parece sobretodo haber sido dotado de un sólido juicio que, en varias ocasiones, le fue muy útil. Poseía un ingenio vivaz que le permitía tener siempre una respuesta para todo, una prudencia a veces excesiva, aunque gracias a ella supo maniobrar con habilidad entre los escollos de la política cortesana, guardándose mucho de pertenecer a un partido que no fuera otro que el del rey. Gozando del favor de Enrique IV y de Luis XIII, llevó felizmente su carrera obteniendo grandes empleos en los ejércitos y al extranjero como representante de Francia. Finalmente, su prestancia, su rostro saludable y su desenvoltura le procuraron numerosos éxitos entre el sexo femenino. Fue el hombre de moda, galante, gran jugador, magnífico y generoso.




François de Bassompierre, Marqués de Haroué, nació el 12 de abril de 1579 en el castillo de Haroué (Lorena) y falleció en un hostal de Provins el 12 de octubre de 1646. Era hijo de un linajudo gentilhombre de Lorena, el Barón Christophe de Bassompierre (1535-1596) y de Louise Le Picart, Dama de Radeval (1542-1615), cuyo abuelo había afrancesado su nombre germano de Von Bettstein en De Bassompierre; sus padres cuidaron su educación y formación académica para destinarle a la carrera militar y mundana, y no repararon en gastos para que ampliara su cultura viajando por toda Italia. Fue compañero de armas del rey Enrique IV y sirvió a su hijo Luis XIII. Si inicialmente fue un oficial de los ejércitos franceses, consiguiendo el grado de mariscal de Francia en 1622 después de ser coronel general de los Suizos (1614), también se vio encomendar misiones diplomáticas extraordinarias que le llevaron a ser embajador de Luis XIII en Madrid (1621) y en Londres (1626).

Su vida amorosa es una de las más prolíficas de la corte gala, ya que no era fiel a sus conquistas femeninas. Entre ellas, se han de resaltar dos damas de gran importancia: Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues, hermana de la Marquesa de Verneuil (favorita oficial de Enrique IV), y Louise-Marguerite de Lorena-Guisa, Princesa de Contí.

Cayó enamorado de la joven hermana de la Marquesa de Verneuil, allá por el año de 1604. Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues era hija de la antigua favorita del rey Carlos IX, Marie Touchet, y era de sobras conocida en la corte por su conducta ligera con el sexo masculino. Bassompierre, entonces con 25 años de edad, iba de mujer en mujer como un zángano va de flor en flor, pero siempre volvía a reanudar su aventura con Marie-Charlotte quien, en la misma época, cedió a los avances del rey.

Enrique IV sentía celos del éxito de Bassompierre entre las damas de la corte y, poco dado a compartir sus objetivos, ordenó arbitrariamente que se anulase en 1609 el compromiso de éste con Charlotte-Marguerite, hija del Duque de Montmorency, con el pretexto que él también se había enamorado de la joven novia. De hecho, llevó aún más lejos el asunto cuando insistió para que la joven Montmorency casase con su primo el Duque Enrique II de Borbón, Príncipe de Condé, de sobras conocido por sus preferencias por los hombres guapos, y así asegurarse que ella tan solo sería para él.

En cuanto al éxito de Bassompierre con la hermana de la Verneuil, Enrique IV acabaría por lamentarse ante el Duque Carlos de Guisa: -"Ya lo veis, Entragues nos menosprecia para idolatrar a Bassompierre!". Y el Duque de Guisa se ofreció al monarca para desafiar en un duelo a Bassompierre... Tuvo lugar el encuentro en los jardines del Palacio del Louvre y el duelo resultó sangriento: Bassompierre fue gravemente herido por Guisa y, al arrancarse de su herida la espada del duque, sus vísceras salieron y cayeron sobre su regazo; se produjo entonces, y casi de inmediato, una terrible hemorragia. Los cirujanos acudieron a toda prisa para intentar contenerla y reponer sus vísceras en su sitio. Le tuvieron que vendar fuertemente aquella herida después de coserla en vivo. Gracias a su robusta salud, consiguió sobrevivir milagrosamente a aquella mortal estocada.



Fue en el curso de su difícil convalescencia cuando se produjo su primer encuentro con la princesa Louise-Marguerite de Lorena-Guisa, hermana del Duque de Guisa, y con la cual anudó una sólida amistad. Sin embargo, la princesa estaba destinada por su familia a desposarse con un miembro cercano de la familia real, de treinta años mayor que él: Francisco de Borbón-Condé, 1er Príncipe de Contí (1556-1614), viudo de un primer matrimonio con Jeanne de Coësme, sin hijos y con la reputación de estar completamente idiotizado desde aquel día en que los ultracatólicos asesinaron bestialmente ante sus ojos a su preceptor protestante, siendo él un chiquillo. Al parecer, el príncipe nunca pudo superar aquel trauma infantil.

Casada con el Príncipe de Contí el 24 de julio de 1605, Louise-Marguerite tan solo pudo darle una hija en 1610, que tan solo tuvo tres semanas de vida. En el mismo momento del alumbramiento, Bassompierre asistía al bautizo del hijo de Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues (17 de agosto de 1610), en la iglesia de Saint-Paul. Se da la curiosa anécdota de que él era el padre de aquel niño bastardo llamado Louis (1610-1676). Éste, con el tiempo, entraría en las órdenes y se convertiría en el muy piadoso obispo de Saintes.

A partir del bautizo, la relación entre Bassompierre y su amante se degradaron rápidamente. Tuvo la imprudencia de firmar una promesa de matrimonio con Marie-Charlotte en los meses precedentes, pero se desdijo después de bautizar al hijo. Furiosa, Marie-Charlotte llevó el asunto ante los tribunales para exigir que mantuviera su palabra y casara con ella. Sin embargo, desde el asesinato del rey Enrique IV, la familia de Entragues había dejado de ser poderosa e influyente en la corte. La Reina-Regente María de Médicis, que execraba a la Marquesa de Verneuil desde el principio, y a la familia de ésta, aprovechó para vengarse de las afrentas pasadas sosteniendo públicamente a Bassompierre para que el asunto fuera desestimado y archivado por el Parlamento. Para colmo, la Princesa de Contí era una amiga fiel a la Reina y, tras la muerte de su marido acaecida en 1614, se convirtió en la amante secreta de Bassompierre. Con mucho secretismo, los amantes contrajeron matrimonio después de que la Santa Sede anulara públicamente el compromiso entre Bassompierre y la Señorita de Entragues (1621). Es más: tanto Roma como la Reina-Regente le prohibieron formalmente a Marie-Charlotte que tomase el nombre de "Madame de Bassompierre". Aún y así, Marie-Charlotte no toleró hacerse llamar de otro modo y, con aire desafiante, siguió en su empeño contra viento y marea. Compró un palacete en la Plaza Real (Place Royale), actual Plaza de los Vosgos en París, llevando en él una vida a su gusto, sin restricciones, y educando a su hijo Louis de Bassompierre con una pensión anual que le otorgaba el padre para ese fin.

Como muchas de esas damas "pecadoras", Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues acabó llevando una vida de ermitaña, haciendo numerosas donaciones para aliviar a los necesitados y enfermos, muriendo tranquilamente en París en 1664.

Entre 1621 y 1631, la Princesa de Contí, auténtica aunque secretísima "Madame de Bassompierre", dio a luz a un hijo de Bassompierre conocido bajo el nombre de François de La Tour de Bassompierre, y cuyo cuidado fue asumido por el padre.

En 1631, Bassompierre se había enemistado con el Cardenal de Richelieu, cordialmente detestado por la Princesa de Contí, y se vió condenado a pasar una temporada a la sombra, en una celda de La Bastilla*. La Princesa de Contí, encontrada culpable por haberse comprometido en un complot contra la Corona, fue exiliada lejos de la corte y enviada al castillo normando de Eu, propiedad del Duque de Guisa. Nunca perdonada, moriría en Eu el 30 de abril de 1631. En cuanto a su marido Bassompierre, Richelieu lo mantuvo encarcelado hasta enero de 1643, año de la muerte del rey Luis XIII y de la proclamación de su hijo Luis XIV.



Puesto que era tradición liberar a todos los presos en el momento de la ascensión al trono de un nuevo monarca, Bassompierre recuperó su libertad y recibió el perdón real asi como el permiso para volver a pisar la corte. Cuando regresó a París, François de Bassompierre tuvo serias dificultades para adaptarse a la nueva corte, pero su vieja amistad con la Reina-Regente Ana de Austria, madre del joven Luis XIV, hizo de él un privilegiado receptor de sus favores; ésta le devolvió su cargo de coronel general de los Suizos y le donó 400.000 libras. Envejecido, aquejado de sordera, Bassompierre tenía tendencia a parlotear sin mucha coherencia. Sin embargo, la gran educación y las refinadas maneras del sexagenario mariscal dieron lugar a que la Duquesa de Montpensier, prima-hermana del rey, sintiera por él un gran respeto y admiración por su natural elegancia. La sabia e irreprochable Madame de Motteville llegaría incluso a declarar que "los restos del Mariscal de Bassompierre valían mucho más que la falsa brillantez de los nuevos cortesanos."

Amante del buen yantar y aficionado a los pantagruélicos banquetes, la muerte le sobrevino mientras dormía en un hostal de Provins, fulminado por un ataque de apoplejía. Tenía tan solo 67 años.

A su muerte, parece ser (según algunos) que el hijo que había tenido con la Princesa de Contí le había precedido en la tumba, al quedar tan solo su primer hijo el Abad Louis de Bassompierre, futuro obispo de Saintes, como heredero suyo a efectos legales. El chico fue, desde su infancia, serio y cortés. Entró tempranamente en el seno de la Iglesia para convertirse en abad de Saint-Volusien de Foix (diócesis de Pamiers) y de Saint-Georges de Boscherville (diócesis de Rouen), y posteriormente en obispo de Saintes y Limosnero de "Monsieur", hermano de Luis XIV. Se distinguió por sus virtudes y su conciencia religiosa, por lo que las puertas de la corte y de los salones parisinos se le abrieron de par en par. Ingenioso conversador, se convirtió rápidamente en uno de los mejores amigos de la Marquesa de Sévigné. Tuvo un papel preponderante como mediador durante la Fronda y la querella de los Jansenistas, contribuyendo a pacificar los ánimos en el seno de la Iglesia Francesa... Cuando falleció el 1 de julio de 1676, su muerte fue unánimamente llorada.

El cronista por excelencia de aquella época, Tallemant des Réaux, escribió en su diario sobre el segundo hijo del Mariscal de Bassompierre habido con la Princesa de Contí: "Tuvo un hijo de la Princesa de Contí, que han llamado La Tour-Bassompierre; se cree que le habría reconocido si hubiese tenido la ocasión de hacerlo. Ese La Tour era valiente y apuesto. En un combate donde servía de segundo, teniendo que enfrentarse a un hombre que, desde hacía algunos años, le faltaba el antebrazo derecho pero que se había acostumbrado a servirse del brazo izquierdo, se dejó atar el brazo derecho para igualar al rival y, pese a todo, consiguió vencerle. Se alojaba en casa del Mariscal (de Bassompierre); desde entonces ha muerto de enfermedad."

Un autor, Antoine Adam, cita el diario del Mariscal de Bassompierre quien, muy discretamente, escribió a su vez a propósito de su hijo François de La Tour-Bassompierre: "La Tour, hijo de una princesa y de una persona ilustre, se ha marchado para ir con Gassion el treinta (30 de junio de 1640)..." Pese a la discreción del militar, sus dos paternidades ilegítimas fueron notorias y públicas. El magistrado Conde Olivier Le Fèvre d'Ormesson anotaría en su diario: "El martes 23 de octubre (de 1646), me enteré que el Sr. Teniente civil al levantar los sellados en casa de Monsieur de Bassompierre, Monsieur de La Tour se opuso en tanto que hijo natural y legítimo de éste y de Madame la Princesa de Contí, asi como el abad de Bassompierre, hijo natural y legítimo del mismo y de Madame de Bassompierre (se refiere a Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues) . De hecho, ésta había tomado el luto con las mismas ceremonias que las viudas de los mariscales de Francia."


Según las Memorias de Goulas (página 367, tomo II), el joven La Tour-Bassompierre no murió de enfermedad sino que cayó en acto de servicio en la costa de Nápoles, cerca de Salerno en 1648.

 


EL MARISCAL DE BASSOMPIERRE ANECDÓTICO





El famoso memorialista Duque de Saint-Simon, asegura en sus páginas que el Mariscal de Bassompierre obtuvo el favor real gracias al amor que compartía con el rey por la caza. Por aquel entonces, Bassompierre era el único gentilhombre autorizado a soplar en el cuerno del rey, ya que era el único capaz de soplar sin babear en él. Reseña también, entre otras anécdotas, su destreza para beber de su bota llenada de vino hasta arriba.

En cualquier caso, las "Historietas" de Tallemant des Réaux son mucho más jugosas que las de Saint-Simon: "La Reina-Madre, de la cual estaba secretamente enamorado, dijo: me gusta tanto París y tanto Saint-Germain, que quisiera tener un pie en uno y un pie en el otro. Y Bassompierre, que no pudo dejar pasar la ocasión, dio la estocada final: Y yo quisiera estar en Nanterre!"

Tan solo recordar que la villa de Nanterre se encontraba a medio camino entre París y Saint-Germain.

En otra anécdota, la Reina-Madre hizo una reflexión a Bassompierre cuando éste se había hecho con la capitanía de Manceaux: "Seguro que llevaréis allí a muchas putas!" y Bassompierre respondió: "Apuesto, Madame, que vos traeréis muchas más que yo!".

Un día en que Bassompierre se encontraba hablando con la Reina-Madre, concluyó que habían pocas mujeres que no fueran putas..."¿Y yo?" -preguntó la Reina-. "Ah! en cuanto a vos, Madame, vos sois la Reina!" -respondió Bassompierre.

Al poco de ser liberado y encontrándose el Mariscal de Bassompierre en los jardines del Palacio de Luxemburgo, una gran dama de la corte le saludó y felicitó por su libertad recobrada, añadiendo sorprendida: "Pero he os aqui muy blanquecino, Monsieur el Mariscal!" refiriéndose a sus cabellos llenos de canas. Y el mariscal, siempre rápido en su respuesta, le espetó: "Madame, yo soy como los puerros, la cabeza blanca y la cola verde!".

También supo dar buenos "cortes" a los altivos cortesanos, como el que dio al Duque de La Rochefoucauld en 1631, al ser arrestado. En otra ocasión, y esta vez al encontrarse con el altivo Duque de Vendôme, que le soltó con malevola intención: "Vos seréis, sin duda, del partido de Monsieur de Guise, pues amáis a su hermana Madame de Conti..." Y el mariscal, mordaz como de costumbre, le respondió enseguida: "Eso no tiene nada que ver; he amado a todas vuestras tías y no os amo más por ello."

Nota:

(*)_Se sabe que el Mariscal de Bassompierre fue encerrado en La Bastilla a partir de 1631, acusado (sin pruebas inapelables) de haber participado en una conspiración contra el Cardenal de Richelieu, primer ministro de Luis XIII. En realidad, las evasivas de Bassompierre al ser interrogado, le hicieron culpable de "conspiración" a ojos de Richelieu, cuando lo que pretendía era cubrir las espaldas a su esposa la Princesa de Contí, gravemente implicada en el complot. Algunos quieren ver en esa condena una "represalia" contra el mariscal al haber desposado secretamente a una princesa de la Familia Real sin consentimiento del rey... Fuesen los motivos que fuesen, Bassompierre pasó doce años en una celda de la fortaleza parisina y los aprovechó para escribir sus "Memorias", sin faltarle las comodidades que correspondían a su alto rango. Muy versado en literatura y poesía, en religión, en el arte de la guerra, véase también en astronomía y astrología, mató el tiempo cultivando su mente hasta que la muerte de Richelieu rompiera sus cadenas.

Según las anécdotas de la época, cuando arrestaron al Mariscal de Bassompierre, el Duque de La Rochefoucauld (el famoso autor) quiso reírse de él diciéndole: "He os aqui gordo, grueso, gris." Y Bassompierre le respondió: "Y vos, he os aqui teñido, pintado, maquillado." Y lo cierto es que La Rochefoucauld se había teñido la barba para esconder sus canas y coloreado la cara para borrar sus arrugas. Ofendido, La Rochefoucauld dio media vuelta y se alejó sin mediar palabra.

 


lunes, 15 de septiembre de 2014

EL IIº PRÍNCIPE DE CONDÉ





CONDÉ_IIº Príncipe de / 2ème. Prince de_Henri I de Bourbon, IIº Príncipe de Condé, Duque d'Enghien, Par de Francia y Príncipe de La Sangre (La Ferté-sous-Jouarre, 29-12-1552 / Saint-Jean-d'Angély, 05-03-1588). Fue un príncipe protector y líder de los protestantes franceses durante las Guerras de Religión, rival de Enrique III de Navarra e impulsor de numerosas campañas militares contra las tropas reales. Se ilustró particularmente en el asedio de La Rochelle y en la batalla de Coutras.

Hijo primogénito de los Príncipes de Condé Luis I y Eleonora de Roye, tuvo por hermanos a Francisco, Duque-Príncipe de Conti, y a Carlos, Conde de Soissons.




En 1572, contrae matrimonio con María de Clèves, Condesa de Beaufort (1553-1574), de la cual tendrá una hija llamada Catalina de Borbón-Condé.




En segundas nupcias, celebradas en 1586, con la gran heredera Carlota-Catalina de La Trémoïlle (1568-1629), tendrá una hija y un hijo: Eleonora y Enrique II.


El Príncipe Hugonote


Tenía un rostro ingrato, y se le consideraba sombrío a la par que tímido. El Almirante De Coligny lo había educado en la fe reformada de manera a convertirlo en un personaje fanático, militante, ágrio y poco hábil. Y si en muchos aspectos compartía con su primo el rey Enrique III de Navarra (futuro Enrique IV de Francia) algunas convicciones, casi todo les oponía.

Tras la batalla de Jarnac, en la que su padre perdió la vida, el joven Enrique I de Borbón, segundo Príncipe de Condé, era presentado a los soldados al mismo tiempo que Enrique de Navarra; el partido protestante mostraba así la continuidad del compromiso de los Príncipes de la Sangre en la defensa de la causa Hugonota.

Después de la Paz de Saint-Germain (1570), Enrique I de Condé se retira en sus posesiones del Béarn, casándose con la princesa María de Clèves, condesa de Beaufort, que moriría al dar a luz a su hija Catalina (1574-1593).

En el curso de la terrible y sangrienta matanza de la San-Bartolomé, el Príncipe de Condé se salvará al abjurar de la fe protestante y a la intervención del rey Carlos IX contra los Duques de Guisa y el Duque de Anjou (futuro rey Enrique III de Francia). Tras escapar de la carnicería parisina, consigue huír y refugiarse en la capital alsaciana: Estrasburgo.

Aliado al Duque d'Alençon y con la ayuda de mercenarios alemanes, llevó una campaña militar contra el rey Enrique III de Francia. Tras la toma de la ciudad de Neufchâteau, el monarca debe entonces mostrarse más diplomático y negociar con el Duque d'Alençon. Sin embargo, aquella negociación sacrifica al Príncipe de Condé que irá errando de fracaso en fracaso, teniendo que huír para refugiarse en Guernesey, al no encontrar en el extranjero la ayuda necesaria para su causa.

Más tarde, recibiría el nombramiento de gobernador de la provincia de Picardía, aunque no habiendo podido tomar posesión de Peronne, tendrá que sitiarla y tomarla por la fuerza. Junto a su primo el rey Enrique III de Navarra, se alía a los católicos moderados contra la Santa Liga, llevada por el rey Enrique III de Francia. Pero, desgraciadamente, Enrique I de Condé no posee las cualidades de su padre y se ve eclipsado por el arrojo y la habilidad diplomática de Enrique de Navarra, asistiendo impotente a la dispersión de su ejército.

Ya en la edad madura, contrae segundas nupcias con Carlota-Catalina de La Trémoïlle (en 1586), quien renunciaría al catolicismo por él. Será ella quien le proporcione el tan ansiado heredero varón que prosiga con su estirpe.

Condé seguiría guerreando en las múltiples y sucesivas campañas de su primo el rey de Navarra, siendo gravemente herido en la batalla de Coutras (1587). Repuesto de sus heridas, se dispuso a reanudar la campaña militar, respondiendo a la llamada de Enrique de Navarra pero, súbitamente, fallece sin causa aparente en 1588. Los médicos que le asistieron, afirmaron entonces que le habían envenenado. Se abrió una investigación y sus sirvientes fueron sometidos a interrogatorio y tormento, recayendo las sospechas sobre su consorte. Carlota-Catalina fue señalada como instigadora del envenenamiento: arrestada y encarcelada, dió a luz a un hijo varón póstumo, Enrique II de Borbón. Se rumoreó entonces que el heredero de los Condé era hijo natural del rey Enrique de Navarra.

Liberada por Enrique IV, al no encontrarse pruebas fehacientes de su crimen, su hijo fue reconocido heredero de la Corona de Francia hasta el nacimiento del Delfín Luis, primogénito de Enrique IV y de su segunda esposa María de Médicis (1601). Madre e hijo se convertirían al catolicismo por orden del monarca.

Fue Enrique I de Condé quien inauguró la tradición de enterrar a los miembros de la familia en la iglesia de Vallery.



Hermanos y hermanas


 

El hermano de Enrique I de Condé, François o Francisco de Borbón-Condé, príncipe y duque de Conti y príncipe de Château-Regnault (1556-1614), fue considerado idiota toda su vida. De hecho, el trauma infantil de la matanza de la San-Bartolomé (en la que asesinaron ante sus ojos a su preceptor), le marcó tanto que nunca volvió a ser el mismo.En 1581, le casaron en primeras nupcias con Jeanne de Coësme, que fallecería en 1601 y, en segundas nupcias (1605), con la princesa Louise-Marguerite de Lorena (1588-1631), hija del Duque de Guisa, de la cual tan solo obtendría una hija llamada María, que fallecería prematuramente en 1610.



Carlos II de Borbón-Condé (1562-1594), Cardenal de Vendôme y luego de Borbón, tuvo un hermano gemelo llamado Luis, de débil salud que fallecería a la edad de 18 meses. Educado en Roma, se convierte a la muerte de su tío en arzobispo de Rouen (1582). Nombrado cardenal por el papa Gregorio XIII, jamás recibió la ordenación sacerdotal. Jefe de los consejos del rey Enrique III de Francia, también era abad de Saint-Denis y de Saint-Germain-des-Prés, entre otras abadías. Los católicos ultras respaldaron su candidatura como "rey de Francia" a la muerte del rey Enrique III, para oponerle al pretendiente legítimo, Enrique IV de Borbón (rey de Navarra y luego rey de Francia), pero tras la conversión de éste al catolicismo, dejó de ser un rival político y su candidatura fue olvidada. Falleció en su abadía de St. Germain-des-Prés.



Charles de Bourbon-Condé o Carlos de Borbón-Condé, Conde de Soissons y de Dreux (1566-1612), era hijo del segundo matrimonio del Príncipe Luis I de Condé con Francisca de Orléans-Longueville. Tomó parte activa en la Liga Católica para luego aliarse con Enrique IV, tras haber apoyado y trahicionado a todos los partidos. Figura de proa de las guerras de religión, se levantaría en armas contra la regente Catalina de Médicis junto a su medio-hermano Enrique I de Condé. Pese a figurar como príncipe católico, participó en la batalla de Coutras (1587) en el rango de los príncipes protestantes. Opuesto al rey Enrique III de Francia y al partido Español liderado por los Duques de Guisa, intentó en vano casar a su hermana Catalina con Enrique IV, rey de Francia y de Navarra.

A la muerte del buen rey Enrique IV (1610), protestó airadamente contra el nombramiento de su viuda María de Médicis, para asumir la regencia del reino mientras fuera menor de edad Luis XIII. Pero se volvió más conciliador cuando ésta le ofreció el gobierno de la provincia de Normandía.



De su matrimonio con Anne de Montafié (1577-1644), celebrado en 1601, tuvo un hijo, Luis, y varias hijas de las cuales podemos citar a Maria-Margarita y a Luisa.




La primera, Maria-Margarita de Borbón-Soissons (1606-1692), llamada "Mademoiselle de Soissons", fue destinada al convento pero abandonó esa vía para casarse, en 1625, con Tomás-Francisco de Saboya, Príncipe de Saboya-Carignano (ob.1656), del cual tendría tres hijos:

-Mauricio-Eugenio de Saboya-Carignano (1633-1673)

-Manuel-Filiberto de Saboya-Carignano (ob.1709), antepasado directo de la Casa Real Italiana.

-José-Manuel de Saboya-Carignano (ob.1656)

Su hermano habiendo muerto sin herederos legítimos, el condado de Soissons pasó directamente a Maria-Margarita y, de ésta, a la Casa de Saboya-Carignano que desciende de ella, por expreso permiso del rey Luis XIII de Francia.



La segunda, Luisa de Borbón-Soissons (1603-1637), casó con Enrique II de Orléans, Duque de Longueville y d'Estouteville, Príncipe de Neuchâtel, en 1617.

Nótese que Anne de Montafié era la hija de la esposa de su hermano Francisco, duque de Conti. Extramatrimonialmente, el Conde de Soissons tuvo de su amante Anne-Marie Bohier, dos hijas bastardas que entraron en el convento: Carlota y Catalina.


domingo, 9 de diciembre de 2012

EL IIº PRÍNCIPE DE LIGNE



LIGNE_IIº Príncipe de / 2e Prince de_Albert Henri de Ligne, IIº Príncipe de Ligne, d'Amblise, d'Épinoy y del S.S.I.R.G., Grande de España, Marqués de Roubaix y de Ville, Conde de Néchin, Vizconde de Leyden, Barón de Beloeil, de Wassenaer, d'Antoing y de Cysoing, Soberano de Faigneules, Par de Hainaut y de Namur, Caballero de la Orden del Toisón de Oro (Castillo de Beloeil, 27-12-1615 / Castillo de Beloeil, 01-05-1641). Hijo de Florent de Ligne, 1er Príncipe d'Amblise y Marqués de Roubaix (1588-1622) y de la Princesa Louise de Lorena-Chaligny, y nieto de Lamoral I, Conde y 1er Príncipe de Ligne (1563-1624) y de Anne-Marie de Melun, 2ª Princesa d'Épinoy (ob.1634).

La muerte prematura de su padre le convirtió en el heredero de su abuelo en 1622, ostentando el título paterno de Príncipe d'Amblise. Dos años después, se convertía en el 2º Príncipe de Ligne. Una década después, en 1634 y a la muerte de su abuela, heredaba el principado d'Épinoy y el marquesado de Roubaix.

El mismo año de 1634, el 27 de enero, casaba en Bruselas con su prima-hermana la Condesa Clara Maria von Nassau-Siegen (1621-1695), hija del Conde Johan VIII von Nassau-Siegen y de la Princesa Ernestine Yolande de Ligne. La pareja no tuvo descendencia.

Aparte de haber servido a la Corona Española como soldado y virrey de Sicilia, Albert-Henri de Ligne dedicó su energía en reunir una enorme biblioteca en su castillo de Beloeil, en la que se encontraban cantidad de incunables y manuscritos rarísimos.

A su muerte, acaecida el 1 de mayo de 1641, todos sus títulos y bienes pasaron a manos de su hermano menor Claude-Lamoral I de Ligne quien, además, casó con su viuda y tuvieron 4 hijos.