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miércoles, 4 de abril de 2018

EL DUQUE DE GUINES




GUINES_Duque de / Duc de_Adrien Louis de Bonnières, Duque de Guines, 5º Conde de Souastre y de Guines (Lille, Francia, 13-04-1735 / París, Francia, 21-12-1806), fue un cortesano, militar y diplomático francés, descendiente de los antiguos Condes de Guines que remontaban hasta Vennemar, castellano de Gante, desposado con Gillette de Guines.

Hijo de Guy Louis de Bonnières, 4º Conde de Souastre (1703 – 1763) y de Adrienne Louise Isabelle de Melun, Marquesa de Cottènes, pertenece a una eminente familia de la nobleza del Artois. Es nieto del Teniente-General de los Ejércitos del Rey y gobernador de Arras, Gante, Tournai y Cambrai, Charles Eugène Jean Dominique de Bonnières, 3er. Conde de Souastre y de Pas (ob. 1708) y de Françoise de Montberon, biznieto de Charles Ignace, 2º Conde de Souastre (ob.1676) y de Jeanne-Marie-Thérèse de Créqui, Dama de Raimboval (ob.1708) . Su tatarabuelo, Philippe Albert de Bonnières, 1er. Conde de Souastre, había sido gobernador de la ciudad de Binche (en la provincia de Henao, en la actual Bélgica), y su tatarabuela pertenecía a la linajuda Casa de Beauffort.

Remontando más allá, encontramos a dos antepasados que fueron chambelanes de los Duques de Borgoña, Felipe III y Carlos I “el Temerario”. En cuanto al señorío de Souastre, entró en posesión de su familia en 1484, al casar Jean de Bonnières con Jeanne de Bayne, Dama de Souastre suo jure. Los Señores de Souastre, du Mesnil y de Thieuloys enlazan con hijas de prestigiosos linajes: los Wignacourt, los Lannoy y los Halwin, por citar a tres. El título condal sería, según algunas fuentes genealógicas, confirmado por carta patente en marzo de 1676, y sus jefes se titularon aleatoriamente “Conde de Guines” o “Conde de Souastre” e incluso “Conde de Souastre de Guines”, incluso antes de que se erigiera en condado su señorío de Souastre.


Con semejante pedigrí, se le abren de par en par las puertas de Versailles para ser presentado a Luis XV, y se le augura el mejor de los destinos al servicio de Francia.

Naturalmente, como cualquier hijo de noble que se precie, es destinado a la carrera militar a temprana edad.  Pero su trayecto como oficial será breve: coronel de los Granaderos de Francia, asumió el mando del Regimiento de Navarra en 1761 antes de ascender al rango de brigadier de los ejércitos del Rey en 1762. Se le conoce entonces con el título de Conde de Souastre y su brillante personalidad le atrae el favor de la corte y de familias muy influyentes en Versailles, principalmente de los Duques de Choiseul y de Noailles.

El 28 de noviembre de 1753, contrae matrimonio con Caroline Françoise Philippine de Montmorency-Logny, hija del difunto Louis François de Montmorency, Conde de Logny (ob.1736) y de Marie-Anne Thérèse Rym de Bellem, Baronesa de Bellem. La unión le convierte en cuñado de la Duquesa de Boufflers, de la Condesa de Broglie y del Conde de Logny. Otro enlace que añade más prestigio, si cabe, a su casa. De esta ilustre unión nacerían dos hijas:

-Marie-Louise Philippine de Bonnières, Mademoiselle de Guines (1759 – 1796); c.c. (1780) Armand Charles Augustin de La Croix, 1er. Duque de Castries y Par de Francia (1756 – 1842); padres de:

-Edmond Eugène Philippe Hercule de La Croix, 2º Duque de Castries (1787 – 1866); c.c. (1816) Claire-Clémence de Maillé de La Tour-Landry (1796 – 1861), hija de Charles-François Armand, Duque de Maillé, y de Henriette Victoire de FitzJames-Stuart. => con descendencia / Casa Ducal de Castries

-Marie-Louise Charlotte de Bonnières, Mademoiselle de Souastre (1760 – 1792), Canóniga-Condesa de Remiremont; c.c. (1782) Charles Philibert Gabriel Le Clerc de Juigné, 2º Marqués de Juigné y Par de Francia (1762 – 1819) => sin descendencia.

Considerado el perfecto cortesano, de trato afable, palabra fácil y mucho ingenio, canta y toca la flauta admirablemente bien. Para él y su hija, arpista, el genial Wolfgang Amadeus Mozart compondrá, en 1778, el “Concerto para flauta, arpa y orquesta KV299”. Sus aptitudes en la corte le valen numerosos éxitos personales, e incluso la amistad del rey Federico II de Prusia desde 1766, con el que comparte la misma afición musical.

Bien apadrinado, el Conde de Souastre, pronto saludado bajo el título de Conde de Guines, abandona la carrera militar para entrar de lleno en la diplomacia. Puesto que Federico “el Grande” le tiene en alta estima, es nombrado embajador de Francia en la corte de Berlín en 1768. Pero, apenas llegado a la capital prusiana, cae inesperadamente en desgracia y Versailles tiene que hacerle regresar en noviembre 1769. El fracaso no le impide ser ascendido a mariscal de campo en 1770 y obtener, el mismo año, la embajada de Londres. Allí se ganará una excelente reputación, el apodo de Guines “el Magnífico” y la estima de los ingleses, pero su posición se complicará al cometer adulterio con una dama, famosa por su belleza y… casada: Lady Elizabeth Craven. Lord Craven, poco dispuesto a cerrar los ojos sobre la aventura de su mujer, que le deja manifiestamente en ridículo, monta un escándalo y lleva su indignación hasta los tribunales, exigiendo una sustanciosa indemnización. 



Por otro lado, estalla el “Affaire de Guines”, un escándalo que se inicia el 20 de abril de 1771, cuando el conde pide al ministro de Asuntos Exteriores, La Vrillière, que se emita una orden de búsqueda y captura contra su secretario, Barthélémy Tort de La Sonde, al que acusa de haber utilizado su nombre para especular sobre fondos públicos y estafar a varios banqueros parisinos. Tort de La Sonde es arrestado y, para defenderse, acusa a su vez al embajador afirmando haber actuado por su cuenta y siguiendo sus instrucciones. El Duque d’Aiguillon, flamante nuevo ministro de Asuntos Exteriores desde el 6 de junio de 1771, sustituto del Duque de La Vrillière y acérrimo enemigo del Duque de Choiseul, gran protector del Conde de Guines y ex titular de ese mismo ministerio (de abril 1766 a diciembre 1770), no duda en tomar partido por Tort de La Sonde mientras la Delfina María-Antonieta otorga su apoyo a Guines. El embajador, será finalmente declarado inocente de las acusaciones de su secretario por una comisión especial, formada por consejeros de Estado y nombrada por Luis XV, para acabar con este asunto. Sin embargo, el escándalo, con su cruce de acusaciones, ha hecho mella y el Conde de Guines sale moralmente mal parado. De hecho, al diplomático le fue de un pelo verse inculpado. La división en la comisión fue clara: siete votos contra seis. Y tendrá posteriormente sus consecuencias: fue una de las razones del cese de D’Aiguillon, al subir al trono Luis XVI en mayo de 1774, espoleado sobretodo por una rencorosa María-Antonieta.

Con los nuevos reyes, el Conde de Guines se salva de caer en desgracia y, el 26 de febrero de 1776, es relevado al frente de la embajada londinense. Regresado a la corte de Versailles, Luis XVI le otorga las cartas patentes que le convierten en Duque de Guines.

En 1778, su primogénita casa con el hijo del Mariscal de Castries. Cuando su yerno es hecho 1er. Duque de Castries en 1784, el Duque de Guines obtiene del rey la promesa de reversión de su ducado a favor de éste. Pero la promesa nunca se cumpliría por culpa de dos factores: el derrocamiento de la monarquía en 1792 y el hecho de que el duque morirá bajo el 1er. Imperio, harán imposible la materialización de la reversión.

Instalado en París, el Duque de Guines alquilará a su consuegro, el Marqués de Castries, el palacete del mismo nombre sito en el número 76 de la calle de Varenne.

En 1782, es su segunda hija quien contrae matrimonio con el Conde de Juigné, heredero del Marqués de Juigné.

El 1 de enero de 1784, Luis XVI lo recibe caballero en el seno de la Orden del Espíritu Santo. Cuando se convoca la segunda Asamblea de Notables (que precedió a la convocación de los Estados Generales de 1789), el rey le otorga la presidencia. En 1787, a instancias del Mariscal de Ségur, ministro de la Guerra, se le nombra miembro del Consejo y, además, es ascendido a Teniente-General de los Ejércitos del Rey. En 1788, Luis XVI le nombra gobernador de Artois.

A sus 50 años, el duque, amante de la buena mesa, ha perdido su silueta para convertirse en un auténtico obeso. Tal era ya su corpulencia que, cada mañana, su ayuda de cámara le preguntaba si quería enfundar sus calzones para sentarse o los calzones para estar de pie. En ambos casos, dos lacayos debían ayudarle a ponérselos.

Durante esos años previos a la Revolución, se lanzará en los negocios formando parte de una sociedad minera. Pero, al estallar la tormenta, el Duque de Guines y su esposa se ven obligados a abandonar la capital y cruzar el Canal para exiliarse en Inglaterra. En 1790, su residencia es literalmente saqueada por un gentilicio enfurecido, tras el sonado duelo entre el Conde de Lameth y su yerno el Duque de Castries.



Cuando se instaura el Consulado con Napoleón Bonaparte, los duques de Guines optan por regresar a Francia y obtener que les borren de la lista de los emigrados para recuperar lo que queda de sus bienes, confiscados y en su mayor parte vendidos como bienes nacionales. Consiguen reinstalarse entre las paredes del Palacete de Castries, que habían ocupado antes de que estallase la Revolución.

Escasos años después, en 1806, fallece el duque a la edad de 71 años. Su esposa, la duquesa viuda, morirá cuatro años después, en 1810. Sus dos hijas les habían precedido en la tumba en 1792 y 1796. El ducado de Guines quedó extinto con su desaparición y nunca fue transmitido a su yerno, el Duque de Castries.




domingo, 14 de diciembre de 2014

EL IIº BARÓN DE BASSOMPIERRE




BASSOMPIERRE_IIº Barón de / 2ème. Baron de_François de Bassompierre d'Haroué, Ier. Marqués d'Haroué, IIº Barón y Señor de Bassompierre o de Bettstein (Castillo de Haroué, Lorena, Francia, 12-04-1579 / Provins, Brie, 12-10-1646). Fue un cortesano, general y Mariscal de Francia, Caballero de la Real Orden del Espíritu Santo, que también ejerció puntualmente de embajador extraordinario del rey de Francia en Madrid, Suiza y Londres, de Coronel-General de los Cien-Suizos y Grisones y de Capitán de La Bastilla de París, en la que pasaría encarcelado toda una década por haber casado secretamente con la Princesa Viuda de Conti, hija del Duque Enrique I de Guisa, sin el permiso del rey y del Cardenal de Richelieu.

El Mariscal de Bassompierre, hombre con buen juicio e ingenio, hábil y prudente cortesano, galante y fastuoso, embajador de gran presencia, valiente soldado y de buen consejo, es un personaje de su tiempo. "Bon vivant", gran vividor, goza de una magnífica salud; le permitirá recibir sin demasiado perjuicio terribles heridas y llevar una existencia llena de galanteos y opíparos festines, que la edad no habría calmado de no haber sido encarcelado por el Cardenal de Richelieu. En esa época de vida apasionada, a su vez grosera y refinada, a menudo frenética, Bassompierre parece sobretodo haber sido dotado de un sólido juicio que, en varias ocasiones, le fue muy útil. Poseía un ingenio vivaz que le permitía tener siempre una respuesta para todo, una prudencia a veces excesiva, aunque gracias a ella supo maniobrar con habilidad entre los escollos de la política cortesana, guardándose mucho de pertenecer a un partido que no fuera otro que el del rey. Gozando del favor de Enrique IV y de Luis XIII, llevó felizmente su carrera obteniendo grandes empleos en los ejércitos y al extranjero como representante de Francia. Finalmente, su prestancia, su rostro saludable y su desenvoltura le procuraron numerosos éxitos entre el sexo femenino. Fue el hombre de moda, galante, gran jugador, magnífico y generoso.




François de Bassompierre, Marqués de Haroué, nació el 12 de abril de 1579 en el castillo de Haroué (Lorena) y falleció en un hostal de Provins el 12 de octubre de 1646. Era hijo de un linajudo gentilhombre de Lorena, el Barón Christophe de Bassompierre (1535-1596) y de Louise Le Picart, Dama de Radeval (1542-1615), cuyo abuelo había afrancesado su nombre germano de Von Bettstein en De Bassompierre; sus padres cuidaron su educación y formación académica para destinarle a la carrera militar y mundana, y no repararon en gastos para que ampliara su cultura viajando por toda Italia. Fue compañero de armas del rey Enrique IV y sirvió a su hijo Luis XIII. Si inicialmente fue un oficial de los ejércitos franceses, consiguiendo el grado de mariscal de Francia en 1622 después de ser coronel general de los Suizos (1614), también se vio encomendar misiones diplomáticas extraordinarias que le llevaron a ser embajador de Luis XIII en Madrid (1621) y en Londres (1626).

Su vida amorosa es una de las más prolíficas de la corte gala, ya que no era fiel a sus conquistas femeninas. Entre ellas, se han de resaltar dos damas de gran importancia: Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues, hermana de la Marquesa de Verneuil (favorita oficial de Enrique IV), y Louise-Marguerite de Lorena-Guisa, Princesa de Contí.

Cayó enamorado de la joven hermana de la Marquesa de Verneuil, allá por el año de 1604. Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues era hija de la antigua favorita del rey Carlos IX, Marie Touchet, y era de sobras conocida en la corte por su conducta ligera con el sexo masculino. Bassompierre, entonces con 25 años de edad, iba de mujer en mujer como un zángano va de flor en flor, pero siempre volvía a reanudar su aventura con Marie-Charlotte quien, en la misma época, cedió a los avances del rey.

Enrique IV sentía celos del éxito de Bassompierre entre las damas de la corte y, poco dado a compartir sus objetivos, ordenó arbitrariamente que se anulase en 1609 el compromiso de éste con Charlotte-Marguerite, hija del Duque de Montmorency, con el pretexto que él también se había enamorado de la joven novia. De hecho, llevó aún más lejos el asunto cuando insistió para que la joven Montmorency casase con su primo el Duque Enrique II de Borbón, Príncipe de Condé, de sobras conocido por sus preferencias por los hombres guapos, y así asegurarse que ella tan solo sería para él.

En cuanto al éxito de Bassompierre con la hermana de la Verneuil, Enrique IV acabaría por lamentarse ante el Duque Carlos de Guisa: -"Ya lo veis, Entragues nos menosprecia para idolatrar a Bassompierre!". Y el Duque de Guisa se ofreció al monarca para desafiar en un duelo a Bassompierre... Tuvo lugar el encuentro en los jardines del Palacio del Louvre y el duelo resultó sangriento: Bassompierre fue gravemente herido por Guisa y, al arrancarse de su herida la espada del duque, sus vísceras salieron y cayeron sobre su regazo; se produjo entonces, y casi de inmediato, una terrible hemorragia. Los cirujanos acudieron a toda prisa para intentar contenerla y reponer sus vísceras en su sitio. Le tuvieron que vendar fuertemente aquella herida después de coserla en vivo. Gracias a su robusta salud, consiguió sobrevivir milagrosamente a aquella mortal estocada.



Fue en el curso de su difícil convalescencia cuando se produjo su primer encuentro con la princesa Louise-Marguerite de Lorena-Guisa, hermana del Duque de Guisa, y con la cual anudó una sólida amistad. Sin embargo, la princesa estaba destinada por su familia a desposarse con un miembro cercano de la familia real, de treinta años mayor que él: Francisco de Borbón-Condé, 1er Príncipe de Contí (1556-1614), viudo de un primer matrimonio con Jeanne de Coësme, sin hijos y con la reputación de estar completamente idiotizado desde aquel día en que los ultracatólicos asesinaron bestialmente ante sus ojos a su preceptor protestante, siendo él un chiquillo. Al parecer, el príncipe nunca pudo superar aquel trauma infantil.

Casada con el Príncipe de Contí el 24 de julio de 1605, Louise-Marguerite tan solo pudo darle una hija en 1610, que tan solo tuvo tres semanas de vida. En el mismo momento del alumbramiento, Bassompierre asistía al bautizo del hijo de Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues (17 de agosto de 1610), en la iglesia de Saint-Paul. Se da la curiosa anécdota de que él era el padre de aquel niño bastardo llamado Louis (1610-1676). Éste, con el tiempo, entraría en las órdenes y se convertiría en el muy piadoso obispo de Saintes.

A partir del bautizo, la relación entre Bassompierre y su amante se degradaron rápidamente. Tuvo la imprudencia de firmar una promesa de matrimonio con Marie-Charlotte en los meses precedentes, pero se desdijo después de bautizar al hijo. Furiosa, Marie-Charlotte llevó el asunto ante los tribunales para exigir que mantuviera su palabra y casara con ella. Sin embargo, desde el asesinato del rey Enrique IV, la familia de Entragues había dejado de ser poderosa e influyente en la corte. La Reina-Regente María de Médicis, que execraba a la Marquesa de Verneuil desde el principio, y a la familia de ésta, aprovechó para vengarse de las afrentas pasadas sosteniendo públicamente a Bassompierre para que el asunto fuera desestimado y archivado por el Parlamento. Para colmo, la Princesa de Contí era una amiga fiel a la Reina y, tras la muerte de su marido acaecida en 1614, se convirtió en la amante secreta de Bassompierre. Con mucho secretismo, los amantes contrajeron matrimonio después de que la Santa Sede anulara públicamente el compromiso entre Bassompierre y la Señorita de Entragues (1621). Es más: tanto Roma como la Reina-Regente le prohibieron formalmente a Marie-Charlotte que tomase el nombre de "Madame de Bassompierre". Aún y así, Marie-Charlotte no toleró hacerse llamar de otro modo y, con aire desafiante, siguió en su empeño contra viento y marea. Compró un palacete en la Plaza Real (Place Royale), actual Plaza de los Vosgos en París, llevando en él una vida a su gusto, sin restricciones, y educando a su hijo Louis de Bassompierre con una pensión anual que le otorgaba el padre para ese fin.

Como muchas de esas damas "pecadoras", Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues acabó llevando una vida de ermitaña, haciendo numerosas donaciones para aliviar a los necesitados y enfermos, muriendo tranquilamente en París en 1664.

Entre 1621 y 1631, la Princesa de Contí, auténtica aunque secretísima "Madame de Bassompierre", dio a luz a un hijo de Bassompierre conocido bajo el nombre de François de La Tour de Bassompierre, y cuyo cuidado fue asumido por el padre.

En 1631, Bassompierre se había enemistado con el Cardenal de Richelieu, cordialmente detestado por la Princesa de Contí, y se vió condenado a pasar una temporada a la sombra, en una celda de La Bastilla*. La Princesa de Contí, encontrada culpable por haberse comprometido en un complot contra la Corona, fue exiliada lejos de la corte y enviada al castillo normando de Eu, propiedad del Duque de Guisa. Nunca perdonada, moriría en Eu el 30 de abril de 1631. En cuanto a su marido Bassompierre, Richelieu lo mantuvo encarcelado hasta enero de 1643, año de la muerte del rey Luis XIII y de la proclamación de su hijo Luis XIV.



Puesto que era tradición liberar a todos los presos en el momento de la ascensión al trono de un nuevo monarca, Bassompierre recuperó su libertad y recibió el perdón real asi como el permiso para volver a pisar la corte. Cuando regresó a París, François de Bassompierre tuvo serias dificultades para adaptarse a la nueva corte, pero su vieja amistad con la Reina-Regente Ana de Austria, madre del joven Luis XIV, hizo de él un privilegiado receptor de sus favores; ésta le devolvió su cargo de coronel general de los Suizos y le donó 400.000 libras. Envejecido, aquejado de sordera, Bassompierre tenía tendencia a parlotear sin mucha coherencia. Sin embargo, la gran educación y las refinadas maneras del sexagenario mariscal dieron lugar a que la Duquesa de Montpensier, prima-hermana del rey, sintiera por él un gran respeto y admiración por su natural elegancia. La sabia e irreprochable Madame de Motteville llegaría incluso a declarar que "los restos del Mariscal de Bassompierre valían mucho más que la falsa brillantez de los nuevos cortesanos."

Amante del buen yantar y aficionado a los pantagruélicos banquetes, la muerte le sobrevino mientras dormía en un hostal de Provins, fulminado por un ataque de apoplejía. Tenía tan solo 67 años.

A su muerte, parece ser (según algunos) que el hijo que había tenido con la Princesa de Contí le había precedido en la tumba, al quedar tan solo su primer hijo el Abad Louis de Bassompierre, futuro obispo de Saintes, como heredero suyo a efectos legales. El chico fue, desde su infancia, serio y cortés. Entró tempranamente en el seno de la Iglesia para convertirse en abad de Saint-Volusien de Foix (diócesis de Pamiers) y de Saint-Georges de Boscherville (diócesis de Rouen), y posteriormente en obispo de Saintes y Limosnero de "Monsieur", hermano de Luis XIV. Se distinguió por sus virtudes y su conciencia religiosa, por lo que las puertas de la corte y de los salones parisinos se le abrieron de par en par. Ingenioso conversador, se convirtió rápidamente en uno de los mejores amigos de la Marquesa de Sévigné. Tuvo un papel preponderante como mediador durante la Fronda y la querella de los Jansenistas, contribuyendo a pacificar los ánimos en el seno de la Iglesia Francesa... Cuando falleció el 1 de julio de 1676, su muerte fue unánimamente llorada.

El cronista por excelencia de aquella época, Tallemant des Réaux, escribió en su diario sobre el segundo hijo del Mariscal de Bassompierre habido con la Princesa de Contí: "Tuvo un hijo de la Princesa de Contí, que han llamado La Tour-Bassompierre; se cree que le habría reconocido si hubiese tenido la ocasión de hacerlo. Ese La Tour era valiente y apuesto. En un combate donde servía de segundo, teniendo que enfrentarse a un hombre que, desde hacía algunos años, le faltaba el antebrazo derecho pero que se había acostumbrado a servirse del brazo izquierdo, se dejó atar el brazo derecho para igualar al rival y, pese a todo, consiguió vencerle. Se alojaba en casa del Mariscal (de Bassompierre); desde entonces ha muerto de enfermedad."

Un autor, Antoine Adam, cita el diario del Mariscal de Bassompierre quien, muy discretamente, escribió a su vez a propósito de su hijo François de La Tour-Bassompierre: "La Tour, hijo de una princesa y de una persona ilustre, se ha marchado para ir con Gassion el treinta (30 de junio de 1640)..." Pese a la discreción del militar, sus dos paternidades ilegítimas fueron notorias y públicas. El magistrado Conde Olivier Le Fèvre d'Ormesson anotaría en su diario: "El martes 23 de octubre (de 1646), me enteré que el Sr. Teniente civil al levantar los sellados en casa de Monsieur de Bassompierre, Monsieur de La Tour se opuso en tanto que hijo natural y legítimo de éste y de Madame la Princesa de Contí, asi como el abad de Bassompierre, hijo natural y legítimo del mismo y de Madame de Bassompierre (se refiere a Marie-Charlotte de Balzac d'Entragues) . De hecho, ésta había tomado el luto con las mismas ceremonias que las viudas de los mariscales de Francia."


Según las Memorias de Goulas (página 367, tomo II), el joven La Tour-Bassompierre no murió de enfermedad sino que cayó en acto de servicio en la costa de Nápoles, cerca de Salerno en 1648.

 


EL MARISCAL DE BASSOMPIERRE ANECDÓTICO





El famoso memorialista Duque de Saint-Simon, asegura en sus páginas que el Mariscal de Bassompierre obtuvo el favor real gracias al amor que compartía con el rey por la caza. Por aquel entonces, Bassompierre era el único gentilhombre autorizado a soplar en el cuerno del rey, ya que era el único capaz de soplar sin babear en él. Reseña también, entre otras anécdotas, su destreza para beber de su bota llenada de vino hasta arriba.

En cualquier caso, las "Historietas" de Tallemant des Réaux son mucho más jugosas que las de Saint-Simon: "La Reina-Madre, de la cual estaba secretamente enamorado, dijo: me gusta tanto París y tanto Saint-Germain, que quisiera tener un pie en uno y un pie en el otro. Y Bassompierre, que no pudo dejar pasar la ocasión, dio la estocada final: Y yo quisiera estar en Nanterre!"

Tan solo recordar que la villa de Nanterre se encontraba a medio camino entre París y Saint-Germain.

En otra anécdota, la Reina-Madre hizo una reflexión a Bassompierre cuando éste se había hecho con la capitanía de Manceaux: "Seguro que llevaréis allí a muchas putas!" y Bassompierre respondió: "Apuesto, Madame, que vos traeréis muchas más que yo!".

Un día en que Bassompierre se encontraba hablando con la Reina-Madre, concluyó que habían pocas mujeres que no fueran putas..."¿Y yo?" -preguntó la Reina-. "Ah! en cuanto a vos, Madame, vos sois la Reina!" -respondió Bassompierre.

Al poco de ser liberado y encontrándose el Mariscal de Bassompierre en los jardines del Palacio de Luxemburgo, una gran dama de la corte le saludó y felicitó por su libertad recobrada, añadiendo sorprendida: "Pero he os aqui muy blanquecino, Monsieur el Mariscal!" refiriéndose a sus cabellos llenos de canas. Y el mariscal, siempre rápido en su respuesta, le espetó: "Madame, yo soy como los puerros, la cabeza blanca y la cola verde!".

También supo dar buenos "cortes" a los altivos cortesanos, como el que dio al Duque de La Rochefoucauld en 1631, al ser arrestado. En otra ocasión, y esta vez al encontrarse con el altivo Duque de Vendôme, que le soltó con malevola intención: "Vos seréis, sin duda, del partido de Monsieur de Guise, pues amáis a su hermana Madame de Conti..." Y el mariscal, mordaz como de costumbre, le respondió enseguida: "Eso no tiene nada que ver; he amado a todas vuestras tías y no os amo más por ello."

Nota:

(*)_Se sabe que el Mariscal de Bassompierre fue encerrado en La Bastilla a partir de 1631, acusado (sin pruebas inapelables) de haber participado en una conspiración contra el Cardenal de Richelieu, primer ministro de Luis XIII. En realidad, las evasivas de Bassompierre al ser interrogado, le hicieron culpable de "conspiración" a ojos de Richelieu, cuando lo que pretendía era cubrir las espaldas a su esposa la Princesa de Contí, gravemente implicada en el complot. Algunos quieren ver en esa condena una "represalia" contra el mariscal al haber desposado secretamente a una princesa de la Familia Real sin consentimiento del rey... Fuesen los motivos que fuesen, Bassompierre pasó doce años en una celda de la fortaleza parisina y los aprovechó para escribir sus "Memorias", sin faltarle las comodidades que correspondían a su alto rango. Muy versado en literatura y poesía, en religión, en el arte de la guerra, véase también en astronomía y astrología, mató el tiempo cultivando su mente hasta que la muerte de Richelieu rompiera sus cadenas.

Según las anécdotas de la época, cuando arrestaron al Mariscal de Bassompierre, el Duque de La Rochefoucauld (el famoso autor) quiso reírse de él diciéndole: "He os aqui gordo, grueso, gris." Y Bassompierre le respondió: "Y vos, he os aqui teñido, pintado, maquillado." Y lo cierto es que La Rochefoucauld se había teñido la barba para esconder sus canas y coloreado la cara para borrar sus arrugas. Ofendido, La Rochefoucauld dio media vuelta y se alejó sin mediar palabra.

 


miércoles, 30 de abril de 2014

EL Vº CONDE DE OÑATE



OÑATE_Vº Conde de_Don Íñigo Vélez de Guevara y Tassis, Señor de Salinillas, IIº Conde de Villamediana, Vº Conde consorte de Oñate, G.E. (Salinillas de Buradón, Álava, 1566 / Palacio de Oñate, Madrid, 31-10-1644). Fue un militar, político, diplomático y cortesano español.

Íñigo Vélez de Guevara era hijo de Pedro Vélez de Guevara, señor de Salinillas, y de María de Tassis, es decir que era nieto del Correo Mayor de España Raimundo de Tassis (hacia 1515-1579). Gracias a su matrimonio con Catalina Vélez de Guevara, hija del 4º Conde de Oñate, Pedro Vélez de Guevara, (con la cual estaba, por lo tanto, emparentado) se hizo con el título de Conde de Oñate, puesto que el único hermano de su esposa, el Conde Ladrón Vélez de Guevara, había muerto en la batalla de la armada española contra la flota inglesa en Dover en 1588. Tras la violenta muerte en 1622 en Madrid de su primo Juan de Tassis, Conde de Villamediana, Correo Mayor de España, heredó tanto su posición como el título y las armas de Conde de Villamediana.

Íñigo Vélez de Guevara fue primer gentilhombre de la Corte del rey Felipe III y estuvo a su servicio en las guerras de Flandes, donde fue hecho prisionero. Sirvió al rey en numerosas misiones diplomáticas, en la corte del Duque Manuel de Saboya, en Hungría y, finalmente, en la corte del emperador Matías I en Viena, a quien, dado que no tenía hijos, ayudó a asegurar la sucesión de la corona austríaca en la figura del archiduque Fernando, que sería posteriormente el emperador Fernando II.

Bajo el dominio del emperador Fernando II permaneció también en la corte en Viena como embajador de la Corona española. Tomó partido abiertamente contra Wallenstein, a cuya caída contribuyó decididamente.

En la Corte española Vélez gozaba de una altísima consideración que hizo que se pensara en él como posible sucesor del Duque de Lerma como valido de Felipe IV, a pesar de que el favorito del rey era Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares, enemigo declarado de Vélez. Pero Vélez de Guevara exigió demasiadas concesiones para sí y para sus hijos, y esto tuvo como consecuencia que perdiera el favor real, hasta el punto de que tras la deposición de Olivares, se nombró en su lugar a Don Luis de Haro.

Don Íñigo Vélez de Guevara murió en 1644 en Madrid. Ocupaba entonces la posición de consejero real y presidente del Consejo Real. Su hijo, Don Íñigo, quiso enterrarlo con grandes horones en la iglesia de San Felipe en Madrid. Pero el rey lo encontró inadecuado, ya que hacía poco había fallecido su esposa la reina Isabel de Francia (el 6 de octubre de 1644), por ello ordenó que se eliminara la decoración fúnebre e impuso a Don Íñigo una multa de 4.000 reales.




Descendientes:


De su matrimonio con Doña Catalina Vélez de Guevara, Vª Condesa de Oñate, G.E.:


-Pedro Vélez de Guevara, VIº Conde de Oñate -murió en Milán tras una caída de caballo-.


-Juan Vélez de Guevara, VIIº Conde de Oñate.

-Iñigo IV Vélez de Guevara, VIIIº Conde de Oñate y IIIer Conde de Villamediana, G.E. (1597–1658), Virrey de Nápoles de 1648 a 1653; c.c. Antonia Manrique de La Cerda, hija de los Marqueses de Aguilar de Campoo; padres de:


-Catalina Vélez de Guevara, IXª Condesa de Oñate y IVª Condesa de Villamediana, G.E.; c.c. 1º/ Beltrán Vélez de Guevara, Ier Conde de Campo Real y Ier Marqués de Monreale, G.E.; c.c. 2º/ Ramiro Núñez de Guzmán, Duque de Medina de Las Torres, Virrey de Nápoles => con descendencia.

-Mariana Vélez de Guevara, c.c. Juan Domingo Ramírez de Arellano, Conde de Aguilar de Inestrillas.


-Felipe Manuel Vélez de Guevara (+1642), -mando de las tropas reales, cayó en 1642 en Perpignan-.

-Beltrán Vélez de Guevara, Ier Conde de Campo Real, Ier Marqués de Monreale, G.E., virrey de Cerdeña.

-María-Ana Vélez de Guevara, c.c. Don Antonio María († 1678), 3° Principe di Musocco, desde 1656 1er Marqués di Melzo

-María Angeles, monja

-Catalina, monja

-María, monja




miércoles, 13 de marzo de 2013

EL BAÍLIO DE SUFFREN DE SAINT-TROPEZ




SUFFREN DE SAINT-TROPEZ_Caballero-Baílio de / Chevalier-Bailli de_Pierre-André de Suffren de Saint-Tropez, Caballero de Suffren de Saint-Tropez (Castillo de Saint-Cannat, Aix-en-Provence, 17-07-1729 / Versailles, 08-12-1788), Caballero, Comendador y Baílio de la Soberana Orden Militar de Malta u Orden de San Juan de Jerusalén, Caballero Gran Cruz de la Orden del Espíritu Santo, Teniente-General de la Armadas Navales de Malta, Vice-Almirante y Embajador de Francia. Fue el hijo menor de los Marqueses de Saint-Cannat.

La tradición quiere que los Suffren sean originarios de Lucca (Toscana, Italia); llevando entonces el apellido de Suffredi, habrían emigrado en Provenza durante el siglo XIV. Establecidos en Salon-de-Provence y beneficiando del favor de los arzobispos de Arles (que, en el castillo de L'Empéri, tenían su residencia estival), obraron para su total integración.

Cambiaron su nombre de Suffredi en Suffren, contrayendo felices alianzas con antiguas familias nobles provenzales. Durante los siglos XV y XVI, ocuparon diversos cargos relevantes: magistratura, parlamento, consulado y tesorería de la ciudad de Salon-de-Provence.

En 1557, por cartas patentes del rey Enrique II de Francia, Jean Suffren es reconocido noble. Palamède de Suffren, su nieto, será el fundador de la rama primogénita de los Marqueses de Suffren, extinguida por línea varón en 1974.

Jean-Baptiste de Suffren, hermano segundón de Palamède, será el fundador de la rama menor que añadiría posteriormente a su apellido el nombre de Saint-Tropez, después de que ese feudo fuera aportado en dote (en 1677) a Joseph-Jean-Baptiste de Suffren, por su esposa Geneviève de Castellane de Saint-Juers. De esos De Suffren de Saint-Tropez, surgieron los Marqueses de Saint-Cannat y de ellos, el célebre Baílio de Suffren.

Nacido en el castillo de Saint-Cannat, el 17 de julio de 1729, no lejos de la ciudad de Aix-en-Provence, Pierre-André de Suffren de Saint-Tropez era el 3er hijo de Paul de Suffren de Saint-Tropez y de Marie-Hyéronime de Bruny, Marqueses de Saint-Cannat. Sus dos hermanos mayores serían: el primogénito, futuro 2º Marqués de Saint-Cannat, brillante hombre de armas, y el segundo, Louis-Jérôme, arzobispo de Sens después de ser un notorio obispo de Sisteron.

Pierre-André será entonces, naturalmente, destinado a la carrera de armas por ser el menor: a la Marina Real Francesa.

Tras una juventud turbulenta pero también estudiosa, pasada entre Saint-Cannat, Richebois (feudo familiar de Salon) y Saint-Tropez, dónde descubre el mar, es enviado al colegio de los Jesuitas de Toulon, y posteriormente a los Guardias de la Marina.

Contando aún 14 años de edad, tendrá su bautizo de fuego en la batalla del Cabo de Sicié, el 19 de febrero de 1744. Luego vendrían destinos dispares: las Antillas, el Canadá,... dónde se distinguiría por su bravura en enfrentamientos inciertos. También conocería el infortunio de caer prisionero de los ingleses en 1747.

Liberado en 1748, ascendido a insignia de nave, marcha a Malta (1749) para ser admitido entre los Caballeros menores de la Soberana Orden de San-Juan de Jerusalén (u Orden Soberana y Militar de Malta), auténtica hacedora de marinos. Allí hará sus "caravanas" (cruceros de galeras de la Orden), consiguiendo ser Caballero mayor al profesar sus votos: obediencia, pobreza y castidad.

Retomando servicio en la Marina Real Francesa, participará en los combates de Puerto-Mahón, Menorca (1756), en la triste jornada de Lagos, Portugal (1759), cayendo nuevamente prisionero a manos de los británicos.

Liberado tiempo después, participa en la expedición de Larache (1759), siendo uno de los únicos comandantes a combatir exitosamente. Esa tierra de Marruecos, que acaba de descubrir, le interesa y querrá volver a pisarla...

Obtendrá el privilegio de acompañar en su embajada en Marrakesh, al Conde de Brugnon. El mismo año de 1767, recibe el grado de capitán de fregata, convirtiéndose luego en capitán de navío en 1772.

Cinco años más tarde, está al mando del "Fantasque", y es con ese navío que integra la Escuadra del Almirante D'Estaing, en las Antillas. Allí se distingue, dando muestras de su intrepidez y valentía, pero enrabia de no poder hacer más.

La campaña de las Indias le dará finalmente la ocasión de apoyarse en su experiencia y de conocer, pese a muchos dramas y trahiciones, sus mayores victorias y la gloria: La Praya (abril de 1781) y en Gondelour (en junio de 1783).

La paz le hará retomar el camino a Francia. Luis XVI le asciende a vice-almirante, a caballero y Gran-Cruz de la Orden del Espíritu-Santo, finalmente es condecorado y nombrado Baílio (oficial jurídico) de la Soberana Orden de San-Juan de Malta, y teniente-general de las Armadas Navales. Seguidamente, el Rey le concede las "grandes entradas" de Versailles (1784).

Sin embargo, Luis XVI le negará el mando de la Escuadra Croix, nombrándole embajador y proponiéndole la dirección de los Estados-Generales de 1789, incluso le confía el mando de una flota en Brest, pero la repentina muerte del baílio de Suffren (el 8 de diciembre de 1788), pone punto final al proyecto.

Desde luego, el enigma de su muerte tan repentina no está aún resuelto: la versión oficial (ataque de apoplejía) choca frontalmente con otra versión (apuñalado en los jardines de Versailles), que habla de un duelo pero,...¿contra quien?

Independientemente de su indiscutible fiereza en el fragor de las batallas navales, fue bien conocido por los cuidados y atenciones que prodigaba a los marinos que conformaban sus tripulaciones, incluyendo provisiones abundantes para el rancho y excelentes cuidados médicos y sanitarios, muy insólitos para la época. Esta atención quizás no sea un hecho independiente de su homosexualidad, conocida por el propio Rey y que abierta y serenamente practicó.

El comandante siempre andaba rodeado de jóvenes marineros, apodados "Los Mignons de Suffren"; animó y aceptó la homosexualidad en sus navíos, y las "uniones" de travesías y campañas, facilitando incluso el compartir literas de parejas de marineros. Propiciaba combinar marineros mayores con los más jóvenes, declarando que "los hombres casados entre si actúan mejor en caso de combate; se ayudan, apoyan y siempre andan de buen humor..."
Nos queda el recuerdo de un hombre excepcional, un verdadero aventurero, de entre los muchos y relevantes marinos franceses, profundo reformador de la Marina de guerra, habiendo impuesto las primeras fórmulas de ascenso según el mérito, en una cadena de mando que privilegiaba hasta entonces el orígen de los oficiales.

 


miércoles, 2 de enero de 2013

EL Ier CONDE DE SERRANT



 

SERRANT
_Ier Conde de / 1er Comte de_Guillaume de Bautru II de Matras, Escudero, Señor de Louvaines y de Serrant, Barón de Serrant, Ier Conde de Serrant (Angers, 1588 / Hôtel de Bautru, París, 07-03-1665). Hijo de Guillaume de Bautru I, Señor de Matras (1548-1614) y de Gabrielle Louët (1562- ? ). Fue un cortesano, poeta satírico, consejero de Estado, Introductor de Embajadores, ministro plenipotenciario, favorito y agente diplomático del Cardenal-Duque de Richelieu y del Cardenal Mazarino.

Su padre era un alto funcionario de la Corona que desempeñó los cargos de Consejero del Gran Consejo y Ponente General de la Cancillería.

Tuvo por hermanos a Nicolas de Bautru, 1er Conde de Nogent, y Simonne de Bautru-Nogent. Su hermana menor Simonne de Bautru-Nogent (n.1590), casó en julio de 1613 con Louis de Harouys, Señor de La Seilleraye (1583-1656), y con el que tuvo 6 hijos.

La familia Bautru era oriunda de la pequeña nobleza del Anjou que, según algunos diccionarios de la nobleza francesa, produjo numerosas personas "de gran ingenio", recomendables también por haber desempeñado grandes e ilustres empleos en el seno de la administración francesa. La saga de los Bautru parece empezar con Maurice de Bautru, Señor de Matras, Teniente-General de la Prebostería de Angers a mediados del siglo XVI, que se distinguió por su hermoso ingenio y por ser autor de algunas obras que nunca fueron publicadas. Fue el padre de Jean, Señor de Matras, elogiadísimo abogado de gran oratoria que murió en 1580, a la edad de 49 años. Hermanos de este último fueron Guillaume de Bautru, del que hablaremos más adelante, y René de Bautru, asesor en el Presidio de Angers y alcalde de la misma ciudad en 1604. Éste, fue el padre de Charles de Bautru, doctor en teología, canónigo de la catedral de Angers y conocido como el Prior de Matras que, por lo visto, rivalizaba con su primo el Conde de Serrant en lo que se refiere a verborrea ingeniosa.

Guillaume de Bautru, primero del nombre, hermano de Jean y de René, fue Señor de Matras, consejero en el Gran Consejo y Ponente General de la Cancillería de Francia, padre del segundo Guillaume, 1er Conde de Serrant, y de Nicolas, fundador de la rama segundona de los Condes de Nogent.

El 1er Conde de Serrant fue un personaje de gran relieve en las cortes de Luis XIII y Luis XIV de Francia, famoso por su libertinaje, su gran ingenio, por su fina y aguda verborrea, que hizo una brillante carrera en la diplomacia sirviendo, sobretodo, como embajador en Flandes, España, Inglaterra y Saboya. También fue uno de los cuarenta fundadores de la Academia Francesa, de la cual fue elegido miembro en marzo de 1634.

Protegido del Cardenal de Richelieu, mandó al arquitecto Louis Le Vau la construcción de su residencia parisina en el momento en que el cardenal ordenaba las obras de la parisina calle Croix-des-Petits-Champs. El Hôtel de Bautru, con el tiempo, pasaría a ser el Hôtel Colbert y, mucho después, sede del Instituto Nacional del Patrimonio y del Instituto Nacional de la Historia del Arte. Dos años después, compra la baronía y el Castillo de Serrant, cuyas tierras a orillas del Loira le habían sido dadas por el cardenal y que habían pertenecido a Hercule de Rohan, Conde de Rochefort y Duque de Montbazon. Estando el castillo aún por terminar, ordenará la continuación y acabado de las obras respetando los planos originales.

Contrajo matrimonio en 1613 con Marthe Le Bigot de Gastines (n.1595 - ? ), una mujer de costumbres tan relajadas que la vida conyugal resultó ser infernal. Pese a todo, tuvieron un hijo llamado como el padre:

-Guillaume de Bautru III, IIº Conde de Serrant (+1711), c.c. Marie Bertrand de La Bazinière, padres de:

-Marie-Madeleine de Bautru de Serrant (+1700) c.c. Édouard François Colbert, Marqués de Maulévrier (1633-1693), Teniente-General de los Ejércitos del Rey.

-Marguerite de Bautru de Serrant (1647-1726), c.c. Nicolas de Bautru II, Marqués de Vaubrun => con descendencia.



 

LA RAMA DE BAUTRU-NOGENT

Nicolas de Bautru, 1er Conde de Nogent, Marqués du Tremblay-le-Vicomte (+1661), hijo de Guillaume de Bautru I, Señor de Matras, y hermano menor de Guillaume de Bautru II, 1er Conde de Serrant. Fue Capitán de la Guardia de la Puerta del Rey y contrajo matrimonio con Marie Coulon, de la que tuvo a:

I-Armand de Bautru, IIº Conde de Nogent (+1672) Maestre de la Guardarropía del Rey, mariscal-de-campo y Teniente-General de la Provincia de Auvernia; caído en combate durante el Pasaje del Rhin. Casó con Diane-Charlotte de Caumont-Lauzun (+1720), siendo padres de:

I-Marie-Antonine de Bautru-Nogent, IIª Duquesa de Lauzun, c.c. (1686) Armand-Charles de Gontaut, IIº Duque de Biron, Teniente-General de los Ejércitos del Rey, Mariscal de Francia.

I-Nicolas de Bautru II, Marqués de Vaubrun y du Tremblay, IIIer Conde de Nogent (+1675), Teniente General de los Ejércitos del Rey, Comandante en Jefe de la Baja y Alta Alsacia, Gobernador de Philippeville, caído en combate; c.c. Marguerite de Bautru de Serrant (1647-1726), padres de:

II-Guillaume de Bautru-Nogent, Abad de Corméri, Lector de cámara del Rey.

II-Madeleine-Diane de Bautru-Nogent, c.c. (1688) François-Annibal, Duque d'Estrées, Par de Francia.

I-Louis de Bautru, Marqués de Nogent (+1708), Tnte. General, Mariscal-de-Campo, Gobernador de Sommières, c.c. Madeleine Colbert de Turgis.

I-Marie de Bautru-Nogent (+1683), c.c. René, Marqués de Rambures

I-Charlotte de Bautru-Nogent (+1725), c.c. 1º/ Nicolas d'Argouges, Marqués de Rannès, Coronel General de los Dragones; 2º/ Jean-Baptiste Armand de Rohan, Príncipe de Montbazon.

viernes, 7 de diciembre de 2012

EL Xº DUQUE DE NEVERS



NEVERS o NIVERNAIS_Xº Duque de / 10eme Duc de_Louis Jules Barbon Mancini-Mazarini, Xº y último Duque de Nevers o Nivernais y de Donzy o Donziois & Par de Francia, Príncipe de Vergagne y del S.S.I.R.G., Grande de España (Paris, 16-12-1716 / Paris, 25-02-1798). Fue el único hijo y heredero de Philippe Jules François Mancini-Mazarini, IXº Duque de Nevers y de Donzy & Par de Francia, Príncipe de Vergagne y del S.S.I.R.G., G.E. (1676-1768), y de Marianna Spínola.

El ducado de Nevers o de Nivernais, fue creado en 1539 en favor de Francisco I de Clèves, Conde de Nevers y de Rethel (1516-1561). El antiguo condado de Nevers había surgido en el siglo XI. Es con la 4ª titular y última representante de su casa, que pasa el ducado en la familia italiana de Gonzaga, duques de Mantua y de Montferrato. Poco antes, el entonces condado de Rethel es erigido en ducado en 1581.
Tres generaciones después, el duque Carlos IV de Mantua (1629-1665) vende en 1659 sus ducados de Nevers y de Rethel al Cardenal Julio Mazarino (1602-1661), primer ministro de Luis XIV que también ha sido creado 1er Duque de Mazarin. A la muerte de éste, parte de su colosal fortuna y los ducados de Nevers y de Rethel pasan a manos del hijo de su hermana Geronima Mazzarini, casada ésta con el Barón Michele Lorenzo Mancini: Philippe Julien Mancini-Mazarini (1641-1707), Duque de Donzy o de Donziois, casado con una sobrina de la Marquesa de Montespan, Diane de Damas de Thianges. Sin embargo, el registro de la dignidad ducal a favor del sobrino del cardenal es obstaculizado por el Parlamento de París en 1660 y en 1676 sucesivamente.

El último Duque de Nevers

Destinado, por su cuna, a ocupar un relevante puesto en la corte francesa de Luis XV, fue un eminente diplomático, ministro de Estado, escritor, poeta, autor dramático y académico francés. También fue investido Caballero de la Orden del Espíritu Santo y de la Real Orden Militar de San Luis.

Louis Jules Mancini-Mazarini nació en el Hotel de Mazarin, sito en la calle de Richelieu, en París. Su padre renunció a los ducados de Nevers y de Donziois en su favor en 1730. Su abuelo era el sobrino y heredero del Cardenal Giulio Mazzarini afrancesado en Jules de Mazarin, sucesor del Cardenal de Richelieu al frente de los asuntos del Estado Francés a finales del reinado de Luis XIII y durante la minoría de edad y juventud de Luis XIV. Sus tías-abuelas, las hermanas Mancini, fueron famosas bellezas italianas que animaron la corte francesa a principios del reinado de Luis XIV y, una de ellas, estuvo a punto de convertirse en reina.

Casó, en primeras nupcias, con Hélène Françoise Angélique Phélypeaux de Pontchartrain (1715-1781), hija de Jérôme Phélypeaux, Conde de Pontchartrain, que le dio 3 hijos muertos en la infancia y dos hijas:

-Hélène Julie Rosalie Mancini-Mazarini (1740-1780), c.c. 1º/ Louis Marie Fouquet de Belle-Isle, Conde de Gisors (1732-1758); c.c. 2º/ Louis-Camille, Príncipe de Lorena, Conde de Marsan.

-Adélaïde Diane Hortense Délie Mancini-Mazarini (1742-1808), c.c. Louis Hercule Timoléon de Cossé, VIIIº Duque de Brissac.

Viudo, contrae segundas nupcias con Marie-Thérèse de Brancas-Céreste en 1782 pero, unos meses después, se queda nuevamente viudo.

Aficionado a las letras y a las artes escénicas, convertido en un autor de teatro aplaudido y con tan solo 27 años, se convierte en miembro de la Academia Francesa el 8 de noviembre de 1742.

Por otro lado, hace carrera en la diplomacia y debuta como embajador de Luis XV en la Corte Vaticana en 1748. En 1756, asume la embajada francesa en la corte de Berlín y, en 1762, se hace cargo de la representación francesa en la corte de Saint-James, en Londres. Durante esa última embajada, establece una estrecha colaboración con el Caballero d'Éon. Luis XVI le nombraría, en 1787, ministro de Estado.



Al estallar la Revolución Francesa, opta por permanecer valientemente en París y capear el temporal. Al instaurarse el régimen del Terror propugnado por Maximilien de Robespierre, el Duque de Nivernais es arbitrariamente arrestado y encarcelado en 1793. Consigue escapar de la guillotina y recobrar su libertad tras la oportuna caída de Robespierre en 1794.

Fallece cuatro años después, a la edad de 82 años, el 25 de febrero de 1798 en su residencia de París.

sábado, 1 de diciembre de 2012

SIR HENRY NEVILLE of BILLINGBERE





NEVILLE-of-BILLINGBERE_Sir Henry Neville II, Kt. (Billingbere House, Waltham St. Lawrence, Berkshire, 1564 / Billingbere House, Waltham St. Lawrence, Berkshire, 10-07-1615).

Diplomático y cortesano inglés de renombre e importancia en su época, Sir Henry Neville se convirtió, en el año 2005, en la posible clave del asunto "William Shakespeare" y barajado como auténtico autor de las obras teatrales del célebre dramaturgo de Stratford-upon-Avon.

Vida social y política

Sir Henry Neville fue el hijo primogénito de Sir Henry Neville de Billingbere (Berkshire) y de Elizabeth Gresham, y por línea paterna el tataranieto de Lord Ralph Neville, 1er Conde de Westmoreland, y de Lady Joan Beaufort -hija de John of Gaunt, 1er duque de Lancaster y de Katherine Swynford, hijo del rey Eduardo III de Inglaterra y de Felipa de Henao-.

Pasó su infancia en la mansión paterna de Billingbere House (o Billingbeare), en el condado de Berkshire, siendo más tarde formado académicamente en el Merton College de la Universidad de Oxford, y de allí pasó automáticamente a figurar en el Parlamento de Londres como representante de New Windsor 1584-1585 y en 1593, Sussex 1588-1589, de Liskeard en 1597-1598, Kent en 1601, de Lewes 1603-1604 y de Berkshire 1604-1611 y en 1614 sucesivamente en la Cámara de los Comunes.

Presentado y apadrinado en la corte por el influyente Sir William Cecil, Lord Burghley, en 1593 sucedió a su padre al frente de sus posesiones e incluso pareció que iba a dedicarse al negocio de la fundición en Sussex, pero en 1597 vendió la residencia señorial de Mayfield, que su padre poseía allí.

Hombre de grandes aptitudes y carácter, Neville fue prontamente destinado a prestar importantes servicios a la Corona. En 1597, fue armado caballero por la reina Elizabeth I. Su primer nombramiento se produjo en 1599, en calidad de embajador en la corte Francesa, siendo por ello armado caballero por la reina Elizabeth I. Llegado a Calais, protagonizó una disputa con el embajador español por una cuestión de protocolo. Una vez en París, negoció el Tratado de Boulogne, pero hizo llegar sus quejas a Londres del mal trato recibido por parte de los franceses. Aquejado de un pasajero ataque de sordera, fue llamado nuevamente a consulta a Londres, donde se quejó de los gastos ocasionados en la corte francesa: 4.000 Libras. Una vez en Inglaterra, se vió envuelto en la conspiración del Conde de Essex; sin embargo, lejos de estar en la intimidad de Essex y de pertenecer a su círculo de amistades, tuvo conocimiento de sus planes al ser el confidente del Conde de Southampton. Obviamente, cuando la rebelión de Essex fracasó, Neville dio con sus huesos en la Torre de Londres y tuvo que defenderse ante el Consejo de la Corona el 8 de Julio, lo que implicó su dimisión y una multa de 5.000 Libras por no haber denunciado el complot. En el último año de reinado de Elizabeth I, desembolsó 1.000 Libras a cuenta de su multa.

Neville versus Jacobo I




Gracias a la ascensión al trono del rey Jacobo I, fue liberado y perdonado el 10 de abril de 1603.

Bajo el reinado de Jacobo I, Neville desempeñó un preponderante papel en el escenario político siendo simpatizante del partido popular (Cámara de los Comunes), lo que le valió ser tachado de puritano por la corte. De hecho, sus consejos no siempre fueron del gusto del rey. En la primera sesión parlamentaria de 1610, aconsejó al rey dar vía libre a las demandas de la Cámara de los Comunes. En 1612, él mismo dió carácter de urgencia a que se convocase el Parlamento, frente al creciente autoritarismo del soberano. A la muerte de Lord Salisbury, y después de un año, Neville fue barajado como candidato a la Secretaría de Estado. Su nombramiento, extremadamente popular y respaldado por la Cámara de los Comunes, finalmente no tuvo lugar ante el hecho de que no era del agrado del rey por motivos personales y políticos. Pese al respaldo popular y a la intervención de Lord Southampton, sus esperanzas se vieron definitivamente truncadas en octubre de 1613. En su lugar, el rey nombró a Winwood en 1614, provocando la ira de Sir Henry Neville y su rechazo a reemplazar a Lord Rochester al frente de la Tesorería de la Cámara, nominación que le fue ofrecida a modo de compensación. En cierto modo, su papel antagónico, siempre opuesto a la autoridad de la Corona, arruinaron sus perspectivas de ascender en la administración del Estado.

En su tarea parlamentaria, Neville brilló particularmente como consejero escuchado de la Cámara de los Comunes. Interesado en los asuntos comerciales, diseñó el esquema de la nueva expansión y tráfico comercial con la India. Fallecería el 10 de julio de 1615.

Descendencia

Casado con Anne Killigrew, hija de Sir Henry Killigrew, tuvo 5 hijos y 6 hijas:

-Sir Henry Neville III (1586-1629); casado con Elizabeth Smythe = con descendencia.

-Frances Neville (1592-1659); casada con Sir Richard Worsley y luego con Jerome Brett = con descendencia.

-Catherine Neville (1589-1650); casada con Sir Richard Brooke = con descendencia.

-Anne Neville.

-Elizabeth Neville (1588-1657); casada con Sir William Glover, luego con Sir Henry Berkeley = con descendencia.

-Dorothy Neville (1605-1673); casada con Richard Catlyn.

-William Neville (1596-1640); casado con Catherine Billingley.

-Richard Neville (1608-1644); casado con ? = con descendencia.

-Edward Neville (1602-1632); casado con Alice Pryor = con descendencia.

-Charles Neville (1607-1626); soltero?

-Mary Neville (1590-1642); casada con Sir Edward Lewknor = con descendencia.


viernes, 30 de noviembre de 2012

EL IVº CONDE DE SADE



SADE_IVº Conde de / 4eme Comte de_Jean-Baptiste François Joseph de Sade, Conde de Sade, Señor de Saumane y de Lacoste, co-Señor de Mazan (Castillo de Lacoste, 1701 / Castillo de Montreuil, 24-01-1767). Fue un militar y diplomático al servicio del Papa y del rey Luis XV de Francia, hijo del Conde Gaspard François de Sade (1676-1739), embajador de Aviñón ante la corte Vaticana, y de Louise Aldonse d'Astoaud.

Perteneciente a una de las más ilustres casas de Provenza, que remonta al siglo XIII, y jefe de la rama de Sade-Mazan fue, después de su padre, gobernador hereditario de la villa y castillo de Vaison, y comandante de la Caballería-Ligera del Comtat-Venaissin, por cuenta del Papa. Participó en las guerras de sucesión de Polonia y de Austria.

A sus 25 años, ya ha perdido la cuenta de sus amantes escogidas entre las más ilustres familias de la corte de Versailles: las duquesas de La Trémoïlle, de Clermont, la condesa de Charolais,... hasta la joven duquesa de Borbón. Para estar más cerca de esta última, no duda en casarse con una de sus damas de honor, Marie-Éléonore de Maillé que, aunque sin fortuna pese a ser de ilustre linaje, presenta la ventaja de estar emparentada con los Príncipes de Condé (1733).

Alternando su carrera de armas con misiones diplomáticas puntuales, es designado embajador en la corte de Rusia por el Cardenal de Fleury; sin embargo, la repentina muerte del zar Pedro II y el hecho de que la nueva zarina Ana Ivanovna entre en negociaciones con Viena, hacen que su embajada sea suspendida. Finalmente, le destinan a Colonia como embajador plenipotenciario. Aprovechando la ocasión, el Conde de Sade aceptará un nuevo destino a la corte de Londres para llevar a cabo negociaciones secretas. Después de su estancia en Londres, le serán encomendadas otras misiones pero de menor importancia. Su imprudencia, a la hora de criticar a la favorita real del momento, le atrae la antipatía de Luis XV.

Por la misma época, renuncia a los cargos que le ligaban al Papa para comprar, en 1738, la de teniente-general de las provincias de Bresse, Bugey, Gex y Valromey, y adquiere el señorío de Glatigny, cerca de Versailles.

En sus últimos años, se retira del escenario cortesano y político para frecuentar la Abadía de Saint-Victor, y dedicar su tiempo a escribir. A su muerte, dejaría varios manuscritos sobre sus pensamientos morales y religiosos, un compendio de anécdotas sobre la corte francesa y una abundante correspondencia sobre las campañas militares en las que participó.

Su esposa, Marie-Éléonore de Maillé (1712-1777) le dio 3 hijos:

-Caroline Laure de Sade (1737-1739)

-Donatien Alphonse François, Conde de Sade (1740-1814)

-Marie-Françoise de Sade (1746-1746)

Fue el padre del Divino Marqués de Sade.

 

martes, 20 de noviembre de 2012

EL Vº CONDE DE MONTIJO



MONTIJO_Vº Conde de_Cristóbal Gregorio Portocarrero de Guzmán Luna Henríquez de Almansa y Fúnes de Villalpando Monroy y Aragón, Vº Conde Montijo y Grande de España, VIIº Marqués de La Algaba y de Villanueva del Fresno, VIIIº de Valderrábanos y de Barcarrota, Conde de Fuentidueña, IVº Marqués consorte de Osera, de Castañeda y de Ugena, etc. (Montijo, 1692 / Madrid, 15-06-1763). Hijo y sucesor del IVº Conde de Montijo, Cristóbal de Portocarrero de Guzmán, y de su segunda esposa, María Regalado de Villalpando y Monroy, IVª Marquesa de Osera, de Castañeda y de Ugena.

Fue investido Caballero de la Orden del Toisón de Oro el 9 de diciembre de 1713. A esta alta distinción, se sumaron otras fruto de sus excelentes embajadas: caballero de las Ordenes de San Miguel y del Espíritu Santo, y de la Real Orden de San Genaro.

Contrajo matrimonio con su sobrina, Dominga Fernández de Córdoba Guzmán y Portocarrero, hija ésta de Antonio Fernández de Córdoba y Catalina de Portocarrero, Condes de Teba y de Ardales. La pareja solo tendría un hijo varón: Cristóbal Portocarrero Guzmán y Fernández de Córdoba, Marqués de Valderrábanos que, a su vez, casó con María Josefa de Zúñiga y Chávez, hija de los Condes de Miranda de Castañar, y que tuvieron una hija llamada María Francisca de Sales, futura VIª Condesa de Montijo.

Bajo el reinado de Felipe V, fue nombrado embajador de España en la corte de Saint-James (Londres, 1732-1735) y, a su regreso de Inglaterra, nombrado Presidente del Consejo de Indias (1737). En 1741, se le encomendó encabezar la delegación diplomática española para acudir a la dieta de Frankfurt, en la que salió elegido Emperador del Sacro Santo Imperio Romano Germánico el Duque-Elector Carlos VII Alberto de Baviera.
Regresado a Madrid en 1744, retomó la Presidencia del Consejo de Indias y asumió, además, el cargo de Caballerizo Mayor y Mayordomo Mayor de la reina Isabel Farnesio en 1745. También fue nombrado Gobernador y Mayordomo Mayor de la Infanta Maria-Teresa Rafaela de Borbón, destinada a casarse con el Delfín de Francia, heredero del rey Luis XV.

Su proximidad con la reina supuso un obstáculo para su continuidad en los distintos cargos que ostentaba en la corte, tras fallecer Felipe V y al asumir la corona el rey Fernando VI. En 1748, el nuevo monarca le cesaba en todas sus atribuciones.

Muerto prematuramente su hijo y heredero, se convierte en tutor legal de su nieta y única heredera de la Casa de Montijo, hasta que fallece el 15 de junio de 1763, a la edad de 71 años.