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domingo, 24 de marzo de 2013

LA Iª PRINCESA DE SOUBISE



SOUBISE_Iª Princesa de / 1ère Princesse de_Anne Julie de Rohan-Chabot, Dama y Iª Princesa de Soubise, Dama y IIIª Duquesa de Frontenay & Par de Francia suo jure, Condesa de Rochefort (Paris, 1648 / Hôtel de Soubise, Paris, 04-02-1709). Fue la fundadora, junto con su marido, de la rama principesca de Rohan-Soubise, y la que sugirió a éste la adquisición del antiguo palacio parisino de los Duques de Guisa, el Hôtel de Guise, que fue reformado y rebautizado como Hôtel de Soubise.

Nacida en 1648, Anne-Julie de Rohan-Chabot es hija de Henri de Chabot, Señor de Jarnac y d'Apremont, y de Marguerite, Duquesa de Rohan (heredera universal ésta de sus padres el duque Henri II de Rohan y de Marguerite de Béthune, hija ésta del célebre duque de Sully).

Los orígenes de nuestra protagonista son por lo menos ilustres: desciende, por su madre, del más antiguo linaje de Bretaña, los Rohan, vizcondes de Porhoët, cuya probada filiación remontaba hasta el año 1008 y entroncaba directamente con los antiguos reyes de Bretaña. Sus repetidos enlaces con la Casa Ducal de Bretaña terminarían en 1407, fecha de la última boda de los Rohan con los Montfort (dinastía ducal bretona). Vizcondes y luego condes de Porhoët, alcanzarían el rango ducal en 1603 con la erección de su vizcondado de Rohan, siendo el beneficiado el célebre general protestante y 21er vizconde Henri II de Rohan*, primer duque del nombre, Conde de Porhoët, Marqués de Blain y Príncipe de Léon (1579-1638). Mejor aún, el futuro generalísimo de los Ejércitos Protestantes, nieto de una princesa de Navarra (su abuela es Isabel de Albret, Princesa de Navarra y Vizcondesa de Porhoët, lo que le emparenta directamente con el rey Enrique IV de Francia), obtiene en 1604 la mano de una de las hijas de Maximilien de Béthune, 1er duque de Sully y ministro del rey Enrique IV, la anteriormente citada Marguerite de Béthune, sellando así las bases de su fortuna. Duque y Par de Francia, Enrique IV le otorga el cargo de coronel de la Guardia Suiza y de los Grisones (guardia personal del Rey); el resto de su biografía es propia de un gran caudillo militar cuya memoria sigue aún viva y presente en la Historia de Francia.

Pese a la gloria, al rango y a la fortuna adquiridas, Henri II de Rohan tan solo conservará de su esposa (protestante como él) una hija -de los 9 hijos nacidos- también llamada Marguerite (1617-1684) que, convertida en el mejor partido de Francia por entonces, verá desfilar un sinfín de pretendientes hasta que, en 1645, por inclinación más que por interés, concede su mano a un gentilhombre católico descendiente de los barones y condes de Jarnac, Henri de Chabot (1615-1655); el escándalo es mayúsculo: en el asunto, que adquiere pronto tintes de asunto de Estado, intervienen los Rohan, los protestantes, los católicos, la corte, el cardenal de Richelieu y hasta el rey Luis XIII en persona. La boda entre la gran heredera protestante y el caballero católico pudo finalmente llevarse a cabo con el beneplácito real, con la expresa condición de que los hijos nacidos de dicha unión fueran educados en la religión católica. Otra condición, esta vez impuesta por la novia en el contrato nupcial, especifica que todos los hijos nacidos del matrimonio llevarían el apellido compuesto de De Rohan-Chabot. El monarca dispone entonces que el novio asuma el título de duque de Rohan y las armas correspondientes, causando vivas protestas por parte de los demás miembros del clan Rohan; de este modo, y mediante cartas patentes firmadas por el rey, Henri de Chabot funda la Casa Ducal de Rohan-Chabot convirtiéndose en el 2º duque de Rohan y asumiendo los otros titulos hereditarios de su suegro: conde de Porhoët y de Lorges, príncipe de Léon, marqués de Blain y de La Garnache, barón de Mouchamps, señor de Héric y de Fresnay, primer barón de la nobleza y presidente-hereditario de los Estados de Bretaña. Aparte de todos los títulos nobiliarios rimbombantes, el flamante segundo duque de Rohan obtiene del rey el cargo de gobernador de Anjou. Fallece diez años más tarde (1655), después de haber flirteado peligrosamente con los rebeldes de la Fronda y conseguir que el rey le perdonara.


Anne-Julie de Rohan-Chabot crecerá pues huérfana de padre, como una joven virtuosa, comedida y tranquila que se ha beneficiado de una excelente educación proporcionada por su autoritaria madre; ésta la casa, sin consultarla claro está, en 1663 con un primo perteneciente a otra rama del poderoso clan Rohan. François de Rohan, Príncipe de Soubise, de doce años mayor que ella pero al cual dará nada menos que una decena de hijos:

-Anne-Marguerite de Rohan-Soubise (1664-1721)

-Louis de Rohan-Soubise (1666-1689)

-Constance-Emilie de Rohan-Soubise (1667-1684)

-Hercule-Mériadec de Rohan, IIº Príncipe de Soubise (1669-1749)

-Alexandre-Mériadec de Rohan-Soubise (1670-1687)

-Henri-Louis de Rohan-Soubise (1672-1693)

-Armand-Gaston Maximilien, Cardenal de Soubise (1674-1749)

-Emilie de Rohan-Soubise (1678-1694)

-Eléonore Marie-Anne de Rohan-Soubise (1679-1753)

-Maximilien Gaston Guy de Rohan-Soubise (1680-1706)

-Frédéric-Paul de Rohan-Soubise (n./m.1685)

En 1665, la joven princesa de Soubise es una hermosa mujercita de 17 años, pelirroja y de ojos almendrados que no deja indiferente a los hombres de la corte. El rey Luis XIV, aún bajo los encantos de la Duquesa de La Vallière, repara en ella y muestra abiertamente interés. Lejos de desear que su hija caiga en las redes del monarca y vea su reputación comprometida, la Duquesa de Rohan se la lleva lejos de la corte durante un tiempo. La madre deseaba fervientemente que la hija no tuviera más ojos que para su marido y se dedicase enteramente a sus hijos y a su casa.

Pese a todas las prevenciones maternas, la bella princesa de Soubise se dejó conquistar por el rey y el escándalo estalló públicamente en 1669, durante una estancia de la corte en Chambord y estando la interesada presente; se hizo público el rumor de que aquélla había compartido cama con el fogoso soberano, después de resistir a repetidos asaltos infructuosos.

Sin embargo, un nuevo astro subía en el firmamento cortesano, eclipsando a la princesa de Soubise: la bellísima e ingeniosa Marquesa de Montespan se convertía en la nueva favorita oficial del rey. Puestos a compararlas, la pelirroja princesa estaba en desventaja frente a la rubia beldad de la marquesa, no solo en el plano físico sino también en el carácter y forma de ser.

Anne se conformaría con llevar una apacible existencia, alternando sus compromisos en la corte con la vida conyugal y sus repetidos embarazos que iban sucediéndose de forma muy seguida.

Luis XIV volvió a reencontrarse con la princesa de Soubise en 1673. Muy a pesar de sus seis partos, ésta había conservado milagrosamente la figura y su lozanía gracias a un régimen autoimpuesto, según cuentan los rumores, que consistía en una alimentación sana y equilibrada de frutas, legumbres, verduras y carnes hervidas, amén del ejercicio físico y de mucho aire puro.

La princesa de Soubise solía entonces usar de un código visual y secreto para comunicarse con Luis XIV, para advertirle cuándo estaba su marido fuera de casa y se levantaba la veda: llevando un par de pendientes de esmeraldas en las orejas.

Pero a la larga, el Príncipe de Soubise se enteró del "comercio" existente entre su esposa y el soberano, y hasta vió con buenos ojos el particular interés de Luis XIV por su mujer, calculando los beneficios que podrían derivar de aquel adulterio casi clandestino. Complaciente y honrado por aquella real cornamenta, hizo todo lo posible para allanar el camino del rey hasta la alcoba de su mujer, acariciando incluso la idea de que ésta se quedara preñada y diera a luz a un bastardo real. El Príncipe ya fabulaba con las consecuencias de aquella preñez: favores, fortuna y elevación por encima de los demás cortesanos si Luis XIV se decidiese a convertirla en su favorita oficial.

En enero de 1674, Anne-Julie de Rohan-Chabot fue nombrada dama de palacio de la Reina Maria-Teresa, cargo nada desdeñable, y daba a luz el 26 de junio del mismo año a un hijo varón que fue inmediatamente reconocido por el Príncipe de Soubise como siendo suyo, aunque se supo que percibió, poco después, una gran cantidad de dinero; quizá para comprar su silencio y tapar una más que dudosa paternidad?

Mucho más tarde, su hijo Armand-Gaston de Rohan-Soubise, que llegó a ser cardenal, príncipe-obispo de Estrasburgo, miembro de la Academia Francesa y Gran Limosnero de Francia, resultó tener un sospechoso parecido físico con Luis XIV. ¿Coincidencia?

Según testigos y contadores de dimes y diretes cortesanos, el príncipe de Soubise supo sacar muy buena tajada de su cornamenta, chantajeando sibilinamente al rey para que éste comprara su silencio y evitar asi que la marquesa de Montespan se enterase del desliz y provocase un escándalo.

Los amoríos secretos entre Luis XIV y la princesa de Soubise se reanudaron en el curso de 1675, cuando el rey se vió momentáneamente forzado a separarse de la marquesa de Montespan tras recibir serias amenazas de excomunión por parte de la Iglesia. Sin embargo, el comportamiento interesado de la princesa, que en el fondo demostró ser una mujer calculadora y nada sentimental en sus devaneos amorosos, empezó a aburrir al rey. A esto se unió el regreso triunfal de la marquesa de Montespan al lado del rey en 1676, con lo que la princesa fue definitivamente arrinconada y descartada. Pese al contratiempo sufrido, Anne-Julie de Rohan-Chabot permaneció en la corte por su cargo y siguió representando un peligro potencial para la favorita real hasta el día en que sufrió la pérdida parcial de su dentadura a raíz de un alumbramiento. Por entonces, Luis XIV dejó de mirarla y pasó página.

Anne-Julie de Rohan-Chabot, Princesa de Soubise, fallecería en 1709 a la edad de 61 años. Según se deduce, no habría resistido al "gran invierno" que hizo estragos en Francia y en toda Europa durante aquel año.

Nunca se pudo probar que el cardenal-príncipe Armand-Gaston Maximilien de Rohan-Soubise fuera el hijo natural de Luis XIV. Quizás fuera ciertamente el hijo del Príncipe François de Rohan-Soubise, tal y como figura en su acta de nacimiento y de bautizo... Los rumores de entonces corrían como reguero de pólvora y se tenían por verdades susurradas.

 
El Hôtel de Soubise, palacio parisino de los Príncipes de Soubise, según un grabado de inicios del s.XVIII. / Abajo, una fotografía actual del palacio desde el patio de honor.
 
 


(*)_Nota: Henri II, 1er duque de Rohan (1579-1638) era hijo de René II, 20º Vizconde de Rohan y de Porhoët, Príncipe de Léon, y de Catherine de Parthenay-L'Archevêque, baronesa Vda. de Pont-L'Abbé, rica heredera protestante del Poitou; por su padre, era nieto de Isabel d'Albret, Princesa Real de Navarra, hija del rey Juan II d'Albret y de Catalina de Foix, reyes de Navarra, y de René I de Rohan, 18º Vizconde de Rohan, Príncipe de Léon (1512-1552), que tuvieron cinco retoños:

-Françoise de Rohan, desposada con Jaime de Saboya, duque de Nemours.

-Louis de Rohan, Señor de Gié.

-Henri I de Rohan, 19º Vizconde de Rohan.

-Jean de Rohan.

-René II de Rohan, 20º Vizconde de Rohan (sucesor de su hermano).

sábado, 23 de marzo de 2013

EL IVº PRÍNCIPE DE SOUBISE







SOUBISE_IVº Príncipe de / 4eme Prince de_Charles de Rohan, IVº Príncipe de Soubise, Príncipe de Maubuisson, d'Épinoy y del S.S.I.R.G., VIIº Duque de Ventadour y Par de Francia, IIº Duque de Rohan-Rohan y Par de Fr., Marqués de Roubaix y d'Annonay, Conde de Saint-Pol, de La Voulte, de Tournon, d'Albon y de Saint-Gérand-de-Vaux, Barón de Longuèze, Señor de Roberval y de Serrières, Condestable Hereditario de Flandes y Senescal de Henao/Hainaut, Primer Barón del Reino (Palacio de Versailles, 16-07-1715 / Hôtel de Soubise, París, 01-07-1787); fue un célebre cortesano, militar y ministro de Estado francés, gran amigo del rey Luis XV y de la Marquesa de Pompadour, que obtuvo el rango de Mariscal de Francia y que desempeñó un relevante papel en la Guerra de los Siete Años ostentando el mando del Ejército del Rhin. Se le conoce sobretodo por el nombre de Mariscal de Soubise.

Charles de Rohan, Príncipe de Soubise (1715-1787), duque de Rohan-Rohan y de Ventadour, par y mariscal de Francia en 1758, fue un militar y ministro de los reinados de Luis XV y Luis XVI de Francia. Último representante varón de su ilustre rama, fue también el bisabuelo del último príncipe de la Casa de Borbón-Condé, el duque de Enghien, asesinado por Napoleón Bonaparte en los fosos del castillo de Vincennes en 1804.

El célebre príncipe de Rohan-Soubise nació en Versailles el 16 de julio de 1715, siendo hijo de Jules François Louis de Rohan, 3er príncipe de Soubise, teniente-capitán de los Gendarmes de La Guardia del Rey, y de Anne-Julie Adélaïde de Melun d'Epinoy. Sus padres fallecerían juntos en París, víctimas de la viruela en 1724. Huérfano de padres con 9 años de edad, su educación es entonces confiada a su abuelo el príncipe Hercules-Mériadec de Rohan-Soubise, que vive en la corte. De este modo, introducido en el entorno del rey Luis XV (de su misma edad), se convierte en su compañero de juegos y en su más leal amigo hasta el fin de su vida.

Carrera militar y política

El Príncipe de Rohan-Soubise inaugura con prontitud una fulgurante y prometedora carrera: mosquetero gris a sus 17 años, capitán a sus 18, brigadier a sus 25, mariscal de campo a sus 28. Ayudante de campo e íntimo amigo del rey Luis XV, protegido además por la favorita regia, Madame de Pompadour, participa en la famosa batalla de Fontenoy en 1745 y es nombrado teniente-general en 1748, justo un año antes de heredar del señorío de Roberval, de Rhuis y de Saint-Germain.

En 1751, Luis XV le nombra gobernador general de Flandes y de Henao (Hainaut), además de gobernador, jefe y gran baílio de la ciudad de Lille. El mismo año dimitía de su cargo de gobernador de Champagne. Cuatro años después (1755), el rey le nombra ministro de Estado, dándole asiento en el Consejo de Arriba. De 1754 a 1756, será efectivamente un ministro con cartera: el rey le nombra controlador general de Finanzas (Ministerio de Hacienda).

En 1756, Austria provoca una nueva guerra contra Prusia, al pretender recuperar el ducado de Silesia que había perdido a manos de Federico II de Prusia. El Príncipe de Rohan-Soubise es enviado por Luis XV para dar su ayuda a Austria, encabezando un ejército. Sin embargo, y gracias a los errores y titubeos de su homónimo alemán el Príncipe de Sajonia-Hildeburghausen, es derrotado en la batalla de Rossbach en 1757. Soubise pierde el control de sus tropas y la descoordinación provoca la esperada catástrofe. La noticia de este desastre militar dará la ocasión, en Francia, a la opinión pública de mofarse abiertamente del protegido de la Marquesa de Pompadour (y de ésta, a través de Soubise), a través de pamfletos y canciones insultantes que serían recopiladas bajo el título de "La Soubisade".

Pese a todo, Soubise conseguirá resarcirse y saborear la revancha en 1758, venciendo en Sondershausen y en Lutzelberg. Ambas victorias, que jamás borrarán su derrota de Rossbach muy a su pesar, le valdrán el reconocimiento del rey quien le concede el mariscalato. En 1761, Soubise está al mando del Ejército del Rhin, formado por 110.000 hombres. Derrota al duque de Brünswick en Johannisberg en 1762. La Guerra de los Siete Años concluiría por el Tratado de Hubertsburg, firmado entre Francia, Austria y los príncipes alemanes, cediendo definitivamente Silesia a Prusia. Tras ese conflicto, el Príncipe de Soubise se mantiene en el candelero de la corte y su posición se ve reforzada por la protección de la nueva favorita real, la Condesa du Barry. En aquel momento, no existe personaje más importante e influyente en Versailles: se beneficia de todos los favores sin pedirlos.

En mayo de 1774, cuando fallece su gran amigo y protector el rey Luis XV, será el único en seguir a pie su ataúd, cabeza descubierta y bajo la lluvia. Un gesto que le honrará para siempre y sorprenderá a sus contemporáneos.

Con el nuevo monarca, Luis XVI, el Príncipe de Soubise se ve confirmado en su puesto de ministro de Estado, muy a pesar de sus relaciones con la difunta Marquesa de Pompadour y de la ex-favorita exiliada Condesa du Barry. Sin embargo, empiezan los reveses para él de una manera indirecta: primero con el escándalo de la bancarrota de su yerno, el Príncipe de Rohan-Guéméné, y luego con otro de peores proporciones y consecuencias, el Asunto del Collar de la Reina, que hunde a su otro pariente el Cardenal-Príncipe de Rohan en el descrédito. Salpicado indirectamente por esos dos sucesivos escándalos, el Príncipe de Soubise se retira del escenario público y dimite de su cargo ministerial. Muere tres años más tarde en su magnífico palacio parisiense, el 1 de julio de 1787, golpeado por una apoplejía a la edad de 72 años. De sus tres sucesivos matrimonios tan solo obtuvo dos hijas, significando la extinción de la rama de los Rohan-Soubise con su desaparición.

Personalidad

El príncipe fue un hombre de gran valentía a lo largo de su carrera militar, pese a no tener el necesario genio de estratega; fue bravo, infatigable y puntilloso en cuestiones disciplinarias, además de ser muy humanitario con sus soldados. Pese a sus grandes cualidades, a sus virtudes, la opinión pública no le perdonó la derrota de Rossbach en 1757, y fue su cruz hasta el fin de sus días aunque posteriormente consiguiera dos victorias sucesivas sobre el enemigo prusiano.

En su vida privada, tuvo una vida sentimental bastante movidita. Cuando en 1734 se casa por primera vez, la novia tiene tan solo 12 años de edad (y él 19); la pierde cinco años más tarde y se vuelve a casar en 1741, con una princesa de 24 primaveras, teniendo él 26. Cuatro años después enviuda al fallecer ésta en el parto. En 1745 contrae por tercera vez matrimonio con una linajuda princesa alemana: Ana-Victoria-Maria-Cristina, Princesa de Hessen-Rheinfelds-Rothenburg. Como su esposo, ésta tiene una vida agitada: es arrestada en 1757, por orden del rey, cuando intentaba fugarse con 900.000 libras en diamantes y joyas para reunirse con su amante. Soubise, tremendamente disgustado por el escándalo, la devuelve a su familia con una asignación anual de 24.000 libras y la separación de cuerpos (divorcio).

Gran seductor de mujeres y jovencitas, el príncipe no fue un marido modélico y muy fiel a sus tres esposas sucesivas. Mantuvo a la señorita Guimard en el lujo más elegante e increíble, y se echó otra amante de 15 años cuando él ya era un setentón en ciernes.

Libertino pero gran bibliófilo, representó perfectamente el espíritu del Siglo Ilustrado, como lo prueba su correspondencia con Voltaire. Melómano y organizador de conciertos en su palacio de París, es él quien ordenó instalar el primer quiosco de música en Francia (inventado por Lord Ranelagh en Inglaterra), en los jardines del castillo real de La Muette, del cual era gobernador.

En cuanto a sus aficiones culinarias, a él se debe la "salsa Soubise", en una época en que era elegante y bien visto ser un chef amateur con inventiva. El gastrónomo Soubise se hizo célebre con su salsa a base de cebollas que acompañaban sus viandas, huevos duros y verduras.

Contrajo matrimonio por tres veces, de los que solo nacieron 2 hijas:

1-La Princesa Anne-Marie-Louise de La Tour d'Auvergne (1722-1741); madre de:

Charlotte de Rohan, Princesa de Condé.

2-La Princesa Anne-Thérèse de Saboya-Carignano (1717-1745); madre de:

Victoire de Rohan, Princesa de Rohan-Guéméné.

3-La Princesa Anna Viktoria Marie-Christine von Hessen-Rheinfels-Rothenburg (1728-1792).





viernes, 25 de enero de 2013

LA XXª VIZCONDESA DE ROHAN






ROHAN_XXª Vizcondesa de / XXeme Vicomtesse de_Catherine de Parthenay-Larchevêque, Condesa de Porhoët, XXª Vizcondesa de Rohan, Princesa de Léon, Dama de Pontivy, de Blain, de Ploërmel, de Mouchamps y de Soubise (Parc-Mouchamps, Vendée, 22-03-1554 / Parc-Mouchamps, Vendée, 26-10-1631).

Nuestra dama, contemporánea de Catalina de Médicis, de Elizabeth I de Inglaterra y de la Duquesa de Montpensier, por citar a tres mujeres sobresalientes, pertenecía a la poderosísima familia protestante de los Parthenay-Larchevêque, viejos señores feudales en la región del Poitou. Es, además, la gran heredera de su linaje y de su gran fortuna en tierras y cuantiosos bienes inmobiliarios. Sus padres eran Jean V de Parthenay-Larchevêque (1512-1566), Señor de Mouchamps y de Soubise, y Antoinette Bouchard d'Aubeterre (1535-1580).

Nació el 22 de marzo de 1554, en el castillo de Parc-Mouchamps, heredera de una saga femenina del Renacimiento que aliaban la erudición a la fe: su madre Antoinette d'Aubeterre, y su abuela paterna Michelle de Saubonne.

Su educación esmerada, más de lo que se permite a la mujer en estos aciagos tiempos de la Guerra Civil Francesa, sobresale sobre todo por su gran interés en la literatura, la astrología, la astronomía y las matemáticas. Tanto es así que, con tan solo 11 años, su madre le da por profesor a François Viète, uno de los mayores matemáticos de su época. De aquella relación entre profesor y alumna aplicada, surgiría una gran amistad que duraría toda la vida, convirtiéndole más adelante en su inseparable consejero. Viète le dedicaría en 1591 su célebre In Artem Analyticem Isagoge (Introducción al Arte Analítico), que establecía el uso de anotaciones simbólicas en álgebra. Eminente criptólogo, éste enseñará a su aventajada alumna cómo redactar cartas cifradas y el manejo de las tintas invisibles.

Tras la muerte de su padre, Catherine, entonces conocida como "Mademoiselle de Soubise", se verá pretendida por tres hombres de importancia en el bando calvinista francés: el hijo del Almirante De Coligny, Henri de Pontivy -benjamín de la Casa de Rohan-, y el Barón Charles de Quellenec, más conocido como "Barón de Pont-L'Abbé". El primero de la lista será finalmente elegido y el compromiso anunciado cuando, repentinamente, el novio fallece de peste en 1567. Muerto el primer candidato, el segundo es deshechado por su calidad de benjamín y la elección recae en el tercero.

A sus 15 primaveras, es llevada ante el altar por Charles de Quellenec, Barón de Pont-L'Abbé (15 de junio de 1568), que a la postre sería asesinado la terrible Noche de San-Bartolomé al querer, en vano, proteger al Almirante De Coligny. Poco le faltó a la joven baronesa compartir su misma suerte.

Cabe, en cualquier caso, hacer hincapié en la mala relación existente entre los flamantes esposos. Poco después de la boda, la viuda Parthenay se hace eco (por boca de los criados) de la impotencia sexual del yerno y que éste no consigue honrarla adecuadamente. Aconsejada por Théodore de Bèze y por la Reina de Navarra, Juana III de Albret, recibirá la confirmación de que aquello constituye un serio motivo para pedir la disolución del matrimonio de Catherine.

En 1570, Charles de Quellenec cae prisionero en la batalla de Jarnac pero consigue evadirse y refugiarse en La Rochelle, poniéndose a las órdenes del vizconde René de Rohan. Seriamente herido en la mandíbula, regresará a las tierras de Mouchamps para descubrir que su esposa ha huído a La Rochelle para reunirse con su madre. Allí, Catherine de Parthenay confirmará a su progenitora la supuesta impotencia del marido, lo que llevara a Charles de Quellenec a jurar ante la Reina de Navarra que los rumores sobre su "problema" no son más que calumnias. Sin embargo, y pese a su vehemente desmentido, persistirá la creencia de que el barón miente.

Poco tiempo después, éste rapta a su esposa y la encierra en uno de sus castillos de Bretaña. Antes de su rapto, Catherine tuvo el tiempo suficiente para dejar una carta a su madre anunciando que, a partir de ese mismo momento, ya no debían acordar crédito alguno a lo que pudiera escribir posteriormente.

Retenida prisionera, escribe y recibe visita de su tía Madame de La Rochechallas, a quien consigue entregar en secreto una carta cifrada dirigida a su madre. Solo la astucia y el dominio de las lenguas latina y griega (idiomas que su marido desconoce) le permiten corresponder con su madre y su antiguo profesor, utilizando tinta simpática (con zumo de naranja o limón) para redactar sus mensajes.

En diciembre de 1570, Antoinette d'Aubeterre decide llevar el caso ante la Corte de Francia y, con la ayuda de la reina Catalina de Médicis y el Duque d'Anjou, inicia un proceso judicial contra su yerno. En febrero de 1571, retenida en el castillo de Rostreven, Catherine obtiene del sínodo reunido en La Rochelle, el reconocimiento de su situación de "falsa esposa", ya que el matrimonio nunca fue consumado. Gracias a una treta del Mariscal de La Vieuville, que actúa por mandamiento del Almirante Gaspard II de Coligny, se consigue que el Barón de Quellenec deje libre a Catherine y permita que vuelva a reunirse con su madre en La Rochelle. Desde ese momento, se ponen de lado de Catherine la reina Juana III d'Albret, su hijo Enrique III de Borbón, Príncipe de Viana, y el Almirante de Coligny.

La causa será nuevamente presentada y discutida en el gran consejo del martes 11 de septiembre 1571, en presencia del rey Carlos IX. El caso es nuevamente enviado a un consejo de médicos y, de nuevo, a los jueces que lo instruyen.

Presente en París para el matrimonio de la princesa Margarita de Francia con el rey Enrique III de Navarra, el Barón de Quellenec morirá asesinado en el patio del Palacio del Louvre, la famosa Noche de la San-Bartolomé. Según un escrito protestante, tras haberse defendido con valentía de sus asesinos, su cadáver fue arrastrado y desnudado para ser expuesto bajo las ventanas de palacio, desde las cuales las damas de la corte quisieron verificar las causas del ensañamiento de la Viuda de Soubise contra su yerno.

Catherine de Parthenay y su madre deberán su salvación a la intervención providencial de algunos nobles cercanos al rey Carlos IX; su alojamiento será presa de la rapiña y el pillaje pero salvan los muebles. Los Señores de La Môle, de Surgères e incluso el Duque de Bouillon pedirán la mano de la joven viuda mientras la Viuda de Soubise concibe el proyecto de abandonar Francia. Finalmente, madre e hija vuelven a La Rochelle.

Viuda a sus 18, Catherine es un buen partido y pasa por ser una de las mujeres más inteligentes de su tiempo. Cortejada por René II, benjamín de la nobilísima familia de Rohan, ésta rechaza concederle su mano hasta que se convierta en vizconde de Rohan y herede de la fortuna familiar a la muerte de su hermano mayor (1574).

Cuando René II de Rohan, entonces conocido como el Señor de Pontivy, pierde a sus dos hermanos mayores, se convierte en el nuevo jefe de su casa y hereda el castillo familiar de Blain. Habiendo cambiado la situación, Catherine de Parthenay da por fin su mano al flamante vizconde y se casan en la más estricta intimidad, sin fiestas ni fastos en 1575, rodeados de amigos.

La primera hija nacería en 1577, con tales deformidades que la apodarían "La Jorobada":

-Henriette de Rohan (1577-1624)

-Henri II de Rohan-Gié, 1er Duque de Rohan (1579-1638)

-Catherine de Rohan (1580-1607)

-René de Rohan (+1581)

-N. de Rohan (+1582)

-Benjamin de Rohan, Duque de Soubise (1583-1642)

-Anne de Rohan (1584-1646)

Finalmente convertida en vizcondesa de Rohan, Catherine se ocupará principalmente en rehabilitar y hacer habitables las principales residencias de los Rohan en Bretaña, como los castillos de Blain, Josselin y Pontivy. En esos mismos señoríos, se dedicó a implantar varias iglesias protestantes.

Al reanudarse las luchas armadas entre hugonotes y católicos, su marido volvería al frente de sus tropas al lado del rey Enrique III de Navarra, mientras Catherine tomaba la precaución de refugiarse en La Rochelle (plaza fuerte protestante) con sus hijos. Desgraciadamente, su marido fallecería en el campo de batalla con tan solo 36 años de edad.

Viuda por segunda vez en 1586, consagraría su vida a educar a sus cinco hijos y a sostener el protestantismo bretón. En sus residencias de Parc-Soubise, parroquia de Mouchamps en la Vendée (Bajo Poitou), y de Blain, la Vizcondesa Vda. de Rohan se convierte en el alma de una intensa actividad política, cultural y religiosa. Viète el matemático, su gran amigo y consejero, la compara al hada Melusina, señalando su actitud solícita con él cada vez que se enteraba de sus penas y desgracias. Amaba escribir y demostraba sus aptitudes en poesía y tragedias.

Acérrima hugonote, será ella quien se encargue, con elocuente pasión, de encender la rebelión protestante y mantener la moral alta de los defensores de La Rochelle, ante el asedio y bloqueo de las tropas reales mandadas por el Cardenal de Richelieu.

Pero, tras la rendición de los habitantes de la plaza fuerte sitiada y hambrienta (1628), Richelieu mandará detenerla y encarcelarla en el lúgubre castillo de Niort por ser la principal instigadora de la heróica resistencia de La Rochelle desde 1627.

Como castigo a su desafiante actitud ante la autoridad real, sus castillos-fortalezas de Blain y de Josselin serían desmantelados, mientras ella soportaba con dignidad las consecuencias de su revuelta entre las húmedas paredes de la cárcel de Niort.

Perdonada por Luis XIII, tras un tiempo de detención, obtendría el permiso para volver a su residencia de Parc-Soubise para pasar allí sus últimos años de vejez, aureolada por su fama de mujer de acción en el bando protestante y sirviendo de ejemplo a sus hijos por sus convicciones y su gran valentía.

Fallecería en el año de 1631, a sus 77 años.

Su última voluntad fue que su cuerpo recibiera sepultura al lado de su difunto marido René II de Rohan, en la capilla del castillo de Blain.




Su primogénito, el aguerrido Henri II de Rohan, primer duque de Rohan y Par de Francia, se había convertido en el jefe del partido hugonote sucediendo al Príncipe de Condé, a Coligny y a Enrique III de Navarra. Había contraído matrimonio con una hija del Duque de Sully, de la que tan solo obtuvo una heredera que sería casada, por orden del rey Luis XIII, a un noble católico.

También tuvo tres hijas: Henriette, Anne y Catherine, desposada ésta con el duque Juan de Baviera-Zweibrücken, y un último hijo varón, Benjamín, príncipe de Soubise, que sobresalió como uno de los jefes del bando protestante.

Fue Catherine de Rohan quien, en su día, respondió altivamente a un rey encaprichado de su belleza (Enrique IV):

"Sire, soy demasiado pobre para ser vuestra mujer, pero de demasiado buen linaje para ser vuestra amante!"

Nota:

La noble familia de Parthenay-Larchevêque, señores feudales de Parthenay, adoptaron el apellido compuesto a partir del año 1140, en recuerdo a Joscelin II de Parthenay, arzobispo de Burdeos en el siglo XI. En cuanto a sus armas, fueron éstas directamente tomadas de la Casa de Lusignan (fajadas de plata y de azur) ya en el siglo XI y tras el matrimonio de Simón I de Parthenay con Melisenta de Lusignan, hija de Hugo V de Lusignan, o puede que en el curso de la boda de Hugo II de Parthenay con Valencia de Lusignan en 1247 (siglo XIII). Por único distintivo, añadieron la banda de gules que cruza el escudo.




En cuanto al linaje de los Parthenay, éste remonta con toda fiabilidad hasta Joscelin I de Parthenay, cuyo deceso es citado en un documento del año 1012.

La familia perdería su feudo ancestral con Jean II de Parthenay-Larchevêque, XVIIº Señor de Parthenay (muerto en 1427), quien ve confiscados sus feudos por felonía y, aunque recuperaría temporalmente sus bienes en 1419, sería para venderlos finalmente al Delfín Carlos de Francia al carecer de descendencia de su matrimonio con Brunisenda de Périgord.



A partir de ese momento, el señorío pasaría a manos de Arturo de Richemont, futuro duque de Bretaña y condestable de Francia en 1427. Y, de éste al Bastardo Juan de Orléans, conde de Dunois y a sus descendientes, extinguiéndose dicha rama principesca en 1641.

En los siglos XVII y XVIII, son los Duques de La Meilleraye (primos de los Richelieu), quienes se posesionan del señorío hasta el advenimiento de la Revolución Francesa.